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La 20ª jornada de Liga

La amenaza del doble puñal serbio

Los 22 goles marcados entre Scepovic y Lekic sostienen las opciones gijonesas de subir

 

Scepovic (izquierda) y Lekic (derecha) se disponen a sacar de centro en un partido del Sporting. - Foto: LA NUEVA ESPAÑA

S. V.
05/01/2014

El gol habla serbio en el Sporting, donde el acierto de Raúl Lozano, secretario técnico, en las apuestas por Stefan Scepovic, Pichichi con 15 dianas en 17 citas, y Dejan Lekic, que lleva 7 en 13, está siendo vital para que el cuadro gijonés esté en puestos de ascenso directo. Es más, entre los dos firman solo un gol menos de los 23 que lleva el Zaragoza y, desde luego, son las dos bazas en las que el equipo de Sandoval basa su idea de volver a la élite, ya que su acierto arriba tapa las carencias y la irregularidad atrás.

Scepovic es, sin duda, el filón sportinguista. Está cedido por el Partizan de Belgrado, aunque su propiedad es de un fondo inversor y el Sporting ya tiene decidido acometer la opción de compra, de un millón de euros, tanto si asciende, en ese caso es obligatoria, como si sigue en Segunda. Si sube, Scepovic será la referencia en la élite. Si no, será traspasado para hacer caja. El Sporting estuvo rápido para fichar a un delantero que fue ofrecido a media Segunda, también al Zaragoza, que estuvo a punto de irse a Las Palmas y por el que el cuadro astur solo paga los 300.000 euros que están en su ficha, una ganga dado su rendimiento.

Scepovic está en camino de superar los datos del último gran goleador sportinguista en Segunda, los 20 tantos que firmó Villa antes de llegar a La Romareda. Con 22 años y tras ser internacional con su país en seis ocasiones, Scepovic comenzó su carrera en el OFK de Belgrado para ir cedido a la Sampdoria, aunque en el club italiano apenas participó. De ahí puso rumbo a Bélgica y jugó en el Brujas y el Kortrijk. Tras esto se fue al Hapoel Acre de Israel antes de recalar en el Partizan, donde hizo 12 dianas en 27 goles el curso pasado.

Sin embargo, para el fondo inversor el escaparate español era atractivo, aunque fuese en Segunda. Y Scepovic ha caído de pie en El Molinón, donde se siente muy a gusto. Además, como su padre, también jugador de fútbol, militó en los 90 en el Mérida el perfecto español que aprendió Scepovic de niño ha acelerado su aclimatación. Se trata de un delantero alto (1,87) pero versátil, de mucha movilidad y con capacidad indudable en el remate. Puede jugar como única referencia o escorado a una banda como lo hace en los últimos tiempos para hacer sitio a Lekic arriba, aunque a efectos reales Sandoval está apostando por jugar con dos puntas natos, su temible doble puñal serbio.

Scepovic lleva 15 goles en 55 remates, una buena estadística, y marca cada 100 minutos para dejar claro la efectividad de este ariete, por el que el Sporting va a hacer todo lo posible para que siga. Solo se ha perdido dos partidos, ante el Jaén y el Murcia, ambos por estar con Serbia, mientras que su humildad y su capacidad de trabajo han cautivado tanto a Sandoval como a la afición sportinguista, que ya lo tiene como nuevo ídolo.

"Juego muy a gusto con Lekic al lado", señala Scepovic. Serbios ambos y buenos amigos fuera del campo, se entienden a la perfección dentro de él. A sus 28 años, Lekic pasó con más pena que gloria por Osasuna para firmar en el verano del 2012 cuatro años por el Gençlerbirligi turco, fútbol al que nunca se adaptó. En enero pasado fue ofrecido al Zaragoza y Jiménez no lo quiso. Este verano tanto el club otomano como el jugador tenían claro que la salida era la única posibilidad. Tanto que el Gençlerbirligi paga la mayor parte de la ficha en la cesión sin opción de compra del jugador, que tiene 1,5 millones de salario en Turquía, de los que el Sporting solo abona unos 350.000.

Lekic llegó a Gijón al final del mercado, le costó arrancar, peros sus condiciones de 9 de área se han impuesto. Lleva 7 dianas en solo 17 remates a puerta y marca cada 88 minutos. Su 1,93 y su capacidad de lucha son una amenaza para cualquier zaga y el jugador está decidido a quedarse en Gijón. En Segunda es imposible por ese salario, pero si el Sporting sube el ariete quiere rescindir su contrato en Turquía para seguir en El Molinón.