Según lo previsto, el pleno del Senado, con la mayoría absoluta del PP, tumbó ayer la senda de estabilidad con la que el Gobierno socialista pretendía elevar del 1,3% al 1,8% del PIB el objetivo de déficit para el año próximo con el fin de aumentar en 6.000 millones el margen de gasto del Estado, de la Seguridad Social y de las comunidades autónomas.

La senda de objetivos de déficit del 2019 al 2021 que logró ser aprobada la semana pasada en el Congreso de los Diputados con los votos del bloque de la moción de censura resultó definitivamente tumbada en el Senado ayer con los 150 votos en contra de PP, Ciudadanos, Foro Asturias, UPN y Coalición Canaria que se impusieron a los 97 síes de PSOE, Unidos Podemos, Compromís, PNV, PDCat y ERC. Igual que hicieron la semana pasada en el Congreso, los independentistas volvieron a dar su voto en el Senado a los objetivos del Gobierno y lo hicieron por dos razones. «Lo hacemos de acuerdo con la Generalitat, que tiene la necesidad de contar con esas dos décimas de margen adicional de déficit, con 470 millones mas para políticas sociales», argumentó el senador Josep Lluis Cleries (PDCat)».

La votación del Senado se produjo ayer sin que el Gobierno haya podido desatascar en el Congreso la tramitación de la reforma de la Ley de Estabilidad con la que el Ejecutivo pretendía eliminar la capacidad de veto de la Camara Alta (donde el PP dispone de mayoría absoluta) en la votación de la senda de objetivos de déficit. Es la única votación en que el Senado dispone de capacidad de veto. En todas las demás, el no de la Cámara Alta puede ser levantado después por el Congreso. Con esto es con lo que el Gobierno pretende acabar con su atascada reforma de la ley de Estabilidad. Precisamente, ayer el PSOE presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional contra el bloqueo que la Mesa de la Cámara Baja (controlada por PP y Cs) está aplicando a esta reforma.

La votación de los objetivos de déficit constituye el paso previo para determinar un techo de gasto para el año siguiente y poder confeccionar los Presupuestos del Estado. Así, después de que el Senado haya tumbado los nuevos objetivos de déficit y deuda para el periodo del 2019 al 2021, el Gobierno se dispone a presentar a finales de enero el proyecto de ley de Presupuestos del Estado para el año próximo con los objetivos heredados de Mariano Rajoy.

CAPACIDAD DE GASTO

Montero recordó que tener que ajustarse a un objetivo de déficit del 1,3% el año próximo (en lugar del 1,8%) restará unos 6.000 millones de mayor capacidad de gasto al Estado, a la Seguridad Social y a las autonomías. Esta menor capacidad de gasto se traducirá -según Montero- en un crecimiento más débil de las inversiones del Estado y en un menor margen de las comunidades, de unos 2.500 millones, en políticas de educación, sanidad y dependencia. La ministra de Hacienda responsabilizó al PP de tener que subir las bases mínima y máxima de cotización a la Seguridad Social en el 2019, por el veto del Grupo Popular a un mayor objetivo de déficit para el año próximo. Según dijo, «la Seguridad Social tiene que incrementar las cotizaciones» para poder suplir la ausencia de un objetivo de déficit mayor, que hubiera otorgado al organismo que paga las pensiones un margen adicional de gasto de otros 2.500 millones de euros. El Gobierno ha decidido subir el 7% la base máxima de cotización a partir del 2019 al tiempo que la base mínima subirá el 22%, en paralelo al aumento del salario mínimo interprofesional a 900 euros al mes.