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FÓRMULA 1

Vettel gana en Singapur

El tetracampeón recupera su mejor versión para batir al joven Leclerc tras aprovechar un error de cálculo entre los estrategas de Maranello

 

Vettel (Ferrari) logra una victoria en Singapur. - AFP / ROSLAN RAHMAN

MIGUEL MARTÍNEZ
22/09/2019

Un año atrás tocó fondo aquí en Singapur tras chocar con su compañero en la salida y entregar en bandeja el título a Lewis Hamilton. Pero un año después, Sebastian Vettel recuperó su mejor versión para ganar después de aprovechar un error de cálculo en el muro de Ferrari. Forzaron un undercut del alemán para adelantar a Hamilton y acabó rebasando también al líder, Chales Leclerc, que acabó rabiado. El inesperado doblete de Ferrari —han mejorado mucho el coche— no ha hecho más que encender los ánimos entre sus pilotos, mientras que Hamilton, con su cuarto puesto, aumenta la distancia sobre el segundo —su compañero Bottas— en la clasificación de un mundial en el que puede ser campeón en un par de carreras.

Nadie diría que solo tiene 21 años, que aborda su segunda temporada en F-1. Maneja todos los registros con la soltura de un pluricampeón del mundo. Leclerc salió como un disparo, sin el menor titubeo, sólido, seguro, y después controló el ritmo de carrera a su antojo para formar un tren, una caravana de tráfico con el objetivo de impedir una parada temprana de Lewis Hamilton al que precedía por delante de Vettel, Verstappen y Bottas. Mercedes no haría entrar al inglés para regresar en tráfico, así que Leclerc taponó con maestría la cabeza. Rodaba 13 segundos más lento que la vuelta de la pole, unos seis segundos más lento que las vueltas de simulación de carrera del viernes. El monegasco de Ferrari formó un auténtico atasco capaz de regalar vueltas rápidas para Nico Hulkenberg, a Antonio Giovinazzi…

Error en la estrategia para Leclerc
Leclerc comenzó a apretar en las vuelta 17 y, sorprendentemente, Hamilton no reaccionó como se esperaba. “Mis neumáticos están empezando a caerse”, dijo por radio a “Bono”, su ingeniero. Solo fue una vuelta y sonó a trampa. Hamilton nunca se separó a más de un segundo de Leclerc, una diferencia que se redujo a medio segundo en la vuelta 20. Primero entró Vettel, en un momento en el que Leclerc taponó a Hamilton con la esperanza de que Vettel adelantara a Hamilton en el cambio de ruedas. Pero los cálculos no contemplaban que fuera el propio Leclerc el que volviera a pista por detrás de su compañero. “Qué demonios ha pasado”, gritó Leclerc al ver al otro Ferrari por delante.

Problemas de neumáticos para Hamilton 
A Hamilton le pedían el máximo, pero sus ruedas no daban para más. “Sé que no es un gran tiempo pero es lo que hay con estas ruedas”, explicaba por radio, mientras daba el máximo esperando por un coche de seguridad para hacer su parada. No llegó, y Hamilton entró en boxes a cambiar neumáticos para regresar cuarto, justo por delante de Valteri Bottas, “¿Y ahora?”, preguntó Hamilton. “Esperamos que los neumáticos de ellos desfallezcan al final de carrera”, le contestó Bono.

Y por delante, Vettel arriesgó más y se deshizo antes que Leclerc de los rivales que aún no habían cambiado ruedas. El alemán empleó menos vueltas que el monegasco para rebasar a Strolz, Ricciardo, Gasly y Giovinazzi, lo que le sirvió para abrir un hueco de seis segundos, más aún, para evitar órdenes de equipo y que alguien le dijera por radio que debía devolver posición a Leclerc.

Coche de seguridad 
Siempre aparece el coche de seguridad en Singapur, lo ha hecho en las 11 ediciones, Esta edición no fue una excepción. Romain Grosjean, quién si no, se llevó por delante a George Russel.  Fue entonces cuando las radios de Ferrari comenzaron a echar humo. “No entiendo el undecut que me ha hecho Seb, debemos hablar después de la carrera”, gritó enfadado Leclerc. No le contestó su ingeniero, Xevi Marcos, sino que tomó las riendas el director deportivo, Lauren Mekies. “Ahora hay que mantener la concentración y luchar hasta el final”.

Con todos los coches agrupados, el coche de seguridad se retiró para relanzar las carrera a falta de 20 vueltas, pero la avería del Racing Point de Checo Pérez, propició la segunda entrada del coche de seguridad. Y más guerra en la radio de Ferrari: “Quiero toda la batería y el modo motor más agresivo”, dijo Leclerc. De nuevo el director deportivo le contestó: “Necesitamos que traigas el coche a casa y no hagas nada estúpido”. Y el piloto replicó: “No haré nada estúpido, pero no es justo”. Y Vettel, que se había mostrado infranqueable tras la primera neutralización, volvió a manejar con maestría la segunda. Y llegó el tercer coche de seguridad tras un golpe entre Raikkonen y Kvyat a diez vueltas del final y con solo 22 minutos para la conclusión de a carrera por tiempo —dos horas—. Y volvió a pillar a Leclerc, casi un segundo de ventaja para negociar el último sprint de diez giros en el que nada cambió para dar a Vettel su quinta victoria en Singapur, para enojar a Leclerc, y para otorgar más ventaja a Lewis Hamilton en su camino hacia la sexta corona.