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DETENCION DE UNO DE LOS LIDERES DE LOS RADICALES IRAQUIS

Tensión entre los shiís y los soldados españoles

  •  La Plus Ultra niega haber arrestado a la mano derecha de Moktada al Sadr


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    EL PERIODICOEL PERIODICO 04/04/2004

    La tensión entre las fuerzas ocupantes de Irak y los partidarios del joven clérigo radical Moktada al Sadr va en aumento. El responsable de la oficina de Al Sadr en Nayaf, Mohamed Tabatabai, acusó ayer a las tropas españolas de haber arrestado de madrugada a Mustafá al Yakubi, mano derecha del líder shií. Los responsables de prensa de la Brigada Plus Ultra en Diwaniya desmintieron tajantemente que tropas españoles hayan realizado la detención.

    Citando a Tabatabai, la agencia France Presse fue la primera en dar la noticia, que fue desmentida de inmediato por el servicio de prensa del contingente español: "Las fuerzas de la Plus Ultra niegan haber procedido al arresto de Mustafá al Yakubi", dijo un portavoz. Horas antes, se supo que tres soldados salvadoreños integrantes de la Brigada Plus Ultra resultaron heridos en un ataque que el comadante Hugo Omar Orellana atribuyó a "elementos" de la milicia de Moktada, el Ejército del Mehdí.

    PROVOCACION El responsable de la oficina de Al Sadr en la región de Bagdad, el jeque Qais al Jazali, denunció "una nueva provocación de las fuerzas de la coalición" contra su movimiento. Al Jazali profirió nuevas amenazas contra las tropas españolas y en general contra toda la coalición. "Si (Al Yakubi) no es liberado rápidamente, nuestro movimiento, nuestros dirigentes y nuestros partidarios reaccionarán", afirmó.

    Fuentes militares de la coalición confirmaron la detención de Yakubi, aunque descartaron que fuera llevada a cabo por las tropas españolas. En Bagdad, entretanto, continúan las protestas por el cierre del rotativo Al Hauza , al que las fuerzas ocupantes acusan de incitar a la violencia alabando los atentados de Washington y Nueva York del 11-S. Miles de iraquís desfilaron por el superpoblado barrio de Sadr City. "Estamos aquí para demostrar al mundo nuestro poderío; este Ejército puede atacaros en cualquier momento, es una bomba de relojería", gritó Sadiq al Hashimi, un clérigo.

    En Washington, el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, admitió que las informaciones que había presentado el año pasado a la ONU sobre supuestos laboratorios móviles iraquís que fabricaban armas químicas o bacteriológicas no eran "tan sólidas" como pensaba.