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LA DESPEDIDA DE UNA LEYENDA

Pedrosa se va sin conquistar el gran título

El piloto de Honda, campeón de 125cc (2003) y 250cc (2004 y 2005), deja el deporte activo sin conquistar el título de MotoGP. El Mundial de motociclismo le nombra piloto leyenda, en una conferencia de prensa donde recibe el reconocimiento de todo el mundo.

 

Dani Pedrosa se ha fotografiado hoy, en Valencia, el día de su adios, con una moto de juguete y su Honda RC213V nº 26. - AFP / JOSÉ JORDAN

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
15/11/2018

Pues sí, ha llegado el momento de despedir a uno de los grandes deportistas de la historia de España. Cierto, no ha sido campeón del mundo de MotoGP, el sueño de su vida, la meta que ha perseguido durante 18 años, desde el 2001, cuando debutó en Japón en la categoría de 125cc. Sí, Dani Pedrosa, que en su último gran premio en activo ha sido nombrado ‘leyenda’ del motociclismo mundial, deja las carreras para pasar a ser el piloto probador de la fábrica austriaca KTM a partir de la próxima temporada. Pedrosa, el único piloto que, durante los últimos 12 años, ha sido capaz de ganar, como poco, un gran premio, parece que se despedirá del asfalto cerrando la única temporada sin victorias en MotoGP “porque la verdad es que veo que no está siendo una buena campaña y, por tanto, es difícil pensar que vaya a ganar en Cheste, donde el mal tiempo nos ha recibido y, al parecer, no nos abandonará en todo el fin de semana”.

UNA LARGUÍSIMA TRAYECTORIA

Pedrosa, nacido en Sabadell el 29 de septiembre de 1985, se irá habiendo corrido 294 grandes premios, conseguido (de momento) 54 victorias, 153 podios, 49 ‘poles positions’ y protagonizado 64 vueltas rápidas en carrera. Y, por supuesto, los dos títulos pequeños, el de 125cc, en 2003 y la doble victoria en 250cc, en 2004 y 2005. “¿Cuándo tuve oportunidad de proclamarme campeón de MotoGP?, pues creo que en el 2012 y 2013 fue cuando más cerca estuve de cumplir mi sueño”, ha reconocido hoy Pedrosa.

La verdad es que el acto de despedida de Pedrosa, su proclamación (merecidísima, pese a no ser campeón de la categoría ‘reina’) como leyenda del motociclismo mundial (al igual que el mítico y popular norteamericano Randy Mamola, cuatro veces subcampeón del mundo de 500cc), estuvo presidido por más emoción en la platea, donde estaban buena parte (o todos) los que le han ayudado en su carrera, de los que no se acordó Pedrosa en su discurso de despedida, que en la mesa presidencial donde el piloto catalán estuvo acompañado del venezolano Vuto Hipolito, presidente de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), y Carmelo Ezpeleta, máximo responsable del Mundial y, sí, el hombre que más ha ayudado a Pedrosa a ser lo que es, un auténtico campeón.

En la platea de la sala de prensa del circuito valenciano de Cheste, donde se encontraban Marc Márquez, Jorge Lorenzo, Maverick Viñales, Pol Espargaró y Albert Arenas, entre otros, también estaban los ingenieros y responsables del equipo Honda, pero no estaba, no, y eso sí duele, y mucho, el excampeón Alberto Puig, el hombre que se inventó a Dani Pedrosa, el técnico que le hizo de padre, de entrenador, de manager, de hermano y que, justo cuando se hace cargo como director deportivo del equipo Repsol Honda, ve como su creación, de quien ya se separó hace años, decide abandonar el ‘team’ Honda, descartando ser piloto probador de la fábrica de toda su vida y fichar por la competencia, la firma austriaca KTM.

Y el acto de despedida de Pedrosa ha empezado en Valencia con el recuerdo, cómo no, de aquel día tan lúcido que tuvo, como tantísimos otros, ese genio del mundo de las carreras en el que se convirtió Alberto Puig cuando dejó de correr tras lesionarse y destrozarse la pierna izquierda en Le Mans (Francia). Porque, tal y como ha recordado hoy Ezpeleta en su discurso de entrega del trofeo leyenda a Pedrosa, fue Puig quien, cuando el joven piloto catalán no se clasificó para formar parte del equipo del Mundial de 125cc, él lo escogió pese a que no terminó entre los primeros en la Movistar Activa Cup, que era la competición que daba derecho a ese puesto de honor.

Y, a partir de ahí, fue cuando Pedrosa fue creciendo y creciendo siempre, siempre, de la mano de Puig, que se fue ganando enemigos gracias a la protección y defensa que hacía de Pedrosa. Por eso duele, y mucho, que el día de su despedida, el día que lo nombran ‘leyenda’, Puig no esté en la platea, ni siquiera Pedrosa se acuerde de él. No sé, la verdad, si el dignísimo y señorial Vito Hipolito pensó en ello cuando, en el arranque de este sentido homenaje, dijo que “Pedrosa es todo un ejemplo en nuestro mundo”.

LA PRIMERA PREGUNTA DE MÁRQUEZ

Pedrosa que lamentó haberse lesionado en momentos decisivos de su brillante carrera, precisamente aquellos en los que tuvo muy cerca, mucho, el cetro de MotoGP, agradeció al mundo de las carreras “lo mucho que me ha dado y lo mucho que me ha permitido disfrutar de mi profesión. Es evidente que me llevo muchas cosas de este mundo y que, ahora, en este instante tan emocionante me acuerdo de los fans que me siguen y de todo lo que dejo en el ‘paddock’, que son muchos amigos y pensar en las nuevas generaciones que vienen empujando”.

Se vio, por supuesto, un pequeño video de la vida de Pedrosa, siempre, siempre, junto a Puig. Vaya. La primera pregunta se la hizo su compañero de equipo, Marc Márquez, el piloto que, con su misma moto, la Honda RC213V, lleva ya acumulados cinco de los últimos seis títulos disputados, que quiso saber qué sentía en un momento como éste. “Bueno, la verdad es que aunque lleves muchos días pensando que llegará el momento del adiós, la verdad es que no acabas de creerte lo que te está pasando”.

Luego, le tocó el turno a Jorge Lorenzo, que, curiosamente, este fin de semana se despide de Ducati tras muchísimos problemas con los responsables del equipo italiano, y lo hace para, precisamente, hacerse cargo de la Honda que deja Pedrosa. Lorenzo le preguntó, entre sonrisas y carcajadas, si iba a seguir entrenándose duro o se engordaría. “Pues la verdad es que no lo he pensado, pero es probable que, dada la genética que he heredado de mi padre, no creo que me engorde, no, aunque algo de peso ganaré”, señaló Pedrosa, que añadió: “Siempre he tenido problemas para ganar peso pues, a menudo, me hubiese ido mejor teniendo un cuerpo más robusto, desde luego, para poder pilotar mejor estas motos”.

LA ADMIRACIÓN DE MAMOLA

Fue ahí donde, a la salida de la multitudinaria conferencia de prensa que hemos vivido en Cheste, Mamola ha comentado a El Periódico que “me gustaría que la gente supiese, y no lo digo porque yo tampoco fui un portento de atleta, en el sentido de tener un cuerpo enorme, que la gente se diese cuenta de lo que ha sido capaz de hacer Dani (Pedrosa) con ese cuerpecito, que ha sido dominar unas motos poderosísimas y pelear contra pilotos muchísimo más corpulentos que él”.

En ese sentido, Pedrosa recordó que siempre supo ganarse el respeto de sus rivales, que, al fin y al cabo, son los que te hacen grandes. “Creo que ellos me valoran como un gran rival, del mismo modo que yo traté de aprender de todos ellos, pues me he enfrentado a los más grandes campeones. Ellos me han hecho mejor a mí y yo, probablemente, les hice mejores a ellos”, terminó diciendo Pedrosa.

El ‘Pequeño Samurai', como muchos le conocen por el dibujo y la mascota que siempre ha lucido en su casco, iempre estuvo condicionado en gran medida por su pequeño físico y la mala suerte que arrastró con las lesiones.

El título mundial de MotoGP será ya el único "borrón" en la carrera deportiva de Pedrosa, quien llegó a la categoría reina del mundial de motociclismo en 2006, después de ser campeón del mundo de manera consecutiva en la cilindrada de 125 c.c. en 2003, y en 250 c.c. tanto en 2004 como en 2005.

Su escasa envergadura fue su gran ventaja en las categorías inferiores, 125 y 250 c.c., pero se convirtió en su gran impedimento cuando llegó a la categoría reina del motociclismo mundial, un inconveniente al que nunca se pudo sobreponer, aunque para muchos ha sido el piloto más técnico de la última década y eso le ha permitido ganarse el título de "Leyenda de MotoGP".

El piloto de Repsol Honda consiguió ser subcampeón mundial en tres ocasiones, en 2007 por detrás del australiano Casey Stoner (Ducati Desmosedici GP07), y en 2010 y 2012 tras el español Jorge Lorenzo, por entonces piloto de Yamaha y, paradójicamente, quien le va a sustituir en el equipo Repsol Honda a partir de 2019, mientras él afronta un nuevo reto profesional, al convertirse en piloto probador de la austríaca KTM.

A decir de muchos, KTM es la que más ha ganado con la retirada de Dani Pedrosa, pues podrá contar con toda la experiencia acumulada por el piloto de Castellar del Vallés en Honda para evolucionar más rápidamente sus prototipos de MotoGP.

Concluida la jornada, acababa la despedida de Dani Pedrosa, que mañana empezará su última carrera, la nº 294 de su vida, persiguiendo su victoria 55, la que le convierta en el único que ha ganado siempre, al menos, un GP en la categoría ‘reina’, el joven Jaume Masiá, de 17 años, con 29 carreras a sus espaldas, reconocía ante las cámaras de Movistar MotoGP TV que “cuando era niño tenía unas sábanas en mi cama en las que aparecía la figura de Dani Pedrosa”.