+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Teatro del Temple estrena su ‘Criticón’ más contemporáneo

La compañía aragonesa aglutina los tres volúmenes de Baltasar Gracián en una obra de 90 minutos de duración

 

La obra introduce elementos contemporáneos. - ángel de castro

Carlos Martín, Félix Martín, Francisco Fraguas, Encarni Corrales, Alfonso Palomares, Gonzalo Alonso, Minerva Arbués y José Luis Esteban. - ángel de castro

ADRIÁN SAN ROMÁN
01/02/2018

El pensamiento y denuncia social a la corte europea del siglo XVII que Baltasar Gracián plasmó entre 1651 y 1657 en sus tres volúmenes de El Criticón sigue vigente hoy en día y puede aplicarse a la actualidad. Ese es el principio sobre el cual la compañía aragonesa Teatro del Temple ha construido su nueva propuesta dramatúrgica, una adaptación de la obra cumbre del jesuita bilbilitano en la cual han querido condensar sus tres volúmenes en un texto de hora y media con pequeños aderezos contemporáneos que deambulan desde el cine de Buñuel hasta el del italiano Paolo Sorrentino. Una ecléctica propuesta que se estrena hoy en el Teatro Principal de Zaragoza y que ya ha sido señalado por muchos como el gran proyecto dramatúrgico aragonés de 2018.

Un inmenso reto que la compañía ha decidido afrontar con gran parte del reparto de su último proyecto, La vida es sueño de Calderón de la Barca, estrenado en 2016; manteniendo casi intacto un reparto conformado por Félix Martín, Minerva Arbués, Francisco Fraguas, Encarni Corrales, Alfonso Palomero y José Luis Esteban, quien además se ha encargado personalmente de la adaptación de los textos de Gracián. A este ya de por si reputado reparto se une Carlos Martín, director de la obra, y que en esta ocasión interpretará al personaje de Argos. Actores y director estuvieron ayer acompañados durante el acto de presentación de la obra por Alfonso Plou, dramaturgo de la compañía que una vez más ha prestado su pluma a la adaptación del texto; además de Gonzalo Alonso, compositor de las piezas musicales de la obra; Víctor López, gerente del Patronato de las Artes Escénicas y de la Imagen; y por María López Insausti, encargada de la producción de la obra.

«Todo este proyecto surgió a raíz de la invitación de Nacho Escuín de realizar una nueva obra; nos preguntó qué era lo más gordo que teníamos, y nosotros respondimos que El Criticón» comentó López, que asimismo quiso reivindicar la figura de Gracían como la de «ese autor que a todo el mundo le suena pero del cual no se conocen sus maravillosas obras».

Por otro lado, Plou hizo hincapié en el «gran reto» que supuso para la compañía resumir los tres volúmenes de Gracián en un texto de apenas hora y media de representación. «El objetivo fue crear un mundo de alegorías, presentar a Critilio y Andrenio sobreviviendo a ese mundo de tentaciones en el cual cada vez resulta más fácil dejarse arrastrar, todo ello mediante una metáfora que compilase todas las situaciones presentadas a lo largo de los tres volúmenes» explicó el dramaturgo, que fue secundado por Esteban, quien destacó la capacidad del texto para conectar con las inquietudes actuales. «Establecimos un diálogo con Gracían para ver qué tal se llevaba con el siglo XXI, y mediante analogías como el tema de los refugiados buscamos los puntos de anclaje que podían conectar con el público actual» explicó el artista, que utilizó como inspiración adicional para el texto las películas El ángel exterminador de Luis Buñuel, y La gran belleza de Paolo Sorrentino, por su tratamiento de los rituales y ceremonias de la aristocracia asentada contemporánea.

‘THRILLERS’ Y ‘MCGUFFINS'

Asimismo, Esteban comentó que otro de los objetivos que se habían perseguido a lo largo de la escritura de la obra había sido «crear una forma atractiva para el espectador» estableciendo una estructura de «thriller» en la cual «mediante las diferentes capas, concepciones y lecturas transversales se espera hacer de la historia un mcguffin para exponer el pensamiento de Gracián», haciendo de la obra más una «representación de ese espíritu crítico» que una «adaptación formal como tal».

En último lugar, Carlos Martín habló sobre las múltiples ventajas de compartir las funciones de actor y director dentro de la obra, algo a lo que él se refirió con el término «ahogar al director en escena». «Este experimento de matar al director es muy enriquecedor, dado que muchas veces su figura es eclipsada por el personaje que interpreto, de este modo el espacio escénico aumenta hasta límites insospechados y el proceso de creación se hace mucho más participativo» explicó Martín.

La compañía realizará hoy a las 11.00 horas un pase para público escolar antes de su estreno absoluto a las 20.30 horas. Ambos pases serán en el Teatro Principal, sala donde también podrá verse mañana viernes y el sábado a esa misma hora y el domingo a las 18.30 horas.

Revista RedAragon

Revista RedAragon nº22 con la agenda cultural de septiembre de 2018. Descárgala aquí o encuéntrala en más de 200 establecimientos de Zaragoza y Huesca capital.