El Consorcio Metropolitano de Transportes ha decidido que no hay causa para imponer sanción económica a la empresa concesionaria de la línea de autobús de Garrapinillos tras haber tenido constancia de varios incumplimientos. La teniente de alcalde Carmen Dueso detalló ayer que se había remitido el expediente elaborado por el consistorio --que paga la línea pero cuya titularidad es del consorcio-- a este organismo, dado que es el único que tiene potestad para incoar una sanción a la empresa, Samar Buil. "Cuál fue nuestra sorpresa que ninguno de los incumplimientos requería sanción", indicó la responsable.

El consistorio ha pedido por escrito las actas de inspección para llegar a esta conclusión, dado que en su día se informó sobre incumplimientos como la sustitución de vehículos por otros de transporte escolar o retrasos.