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El Periódico de Aragón

ATROPELLO CUÁDRUPLE EN EL PASEO DE TERUEL

El siniestro en una terraza de Zaragoza abre el debate sobre su seguridad

Para Cafés y Bares se trata de "un hecho aislado", pero los vecinos piden vallas de protección

La terraza del bar Resacas, donde ocurrió el accidente, esta tarde- JAIME GALINDO

Castellón, Sabadell y ayer Zaragoza. En tan solo un mes en estas tres ciudades españolas se han registrado accidentes en los que un turismo ha acabado arrollando una terraza dejando un balance importante de heridos. En todos los casos los conductores iban bajo el efecto de las drogas o del alcohol. En el caso de la capital aragonesa, Diego O. O., dio 1,04 en la prueba de etilometría. Unos casos que abren el debate ciudadano sobre la necesidad de proteger estos espacios.

En julio del pasado año, el Ayuntamiento de Zaragoza aprobó una nueva ordenanza municipal que regula las terrazas y veladores, especialmente la nueva modalidad de plataforma, que son los que surgieron con la pandemia y que se sitúan en zonas de estacionamiento público.

Esta norma tiene en cuenta distancias para los peatones o los elementos ornamentales de las mismas, pero no se señala ninguna medida de seguridad que perimetre de alguna forma un espacio de las características de la del bar Resacas y que pueda evitar un siniestro fortuito como el del pasado lunes.

Velar por la seguridad de los usuarios

No obstante, los vecinos del paseo Teruel y consumidores del bar Resacas proponen que se «coloquen vallas en el bordillo de la acera para proteger las terrazas» que se montan a diario en esa zona. Algunos de ellos recordaron ayer que hace 20 años un hombre murió atropellado por un turismo que salió de la misma curva.

«El consistorio cobra por cada velador y por cada silla que los bares sacan a la calle, con lo que lo menos que se le puede pedir es que, al menos, garantice la seguridad de los clientes», subraya José Manuel, un testigo del hecho.

Aquel atropello grave ocurrió en la Nochevieja de 2002, cuando un mendigo fue atropellado en ese mismo lugar de Zaragoza cuando un vehículo invadió la acera. En aquella ocasión, el hombre de 63 años falleció cuando el turismo, cuyo conductor estaba bajo los efectos del alcohol, chocó con un taxi, invadió la acera y lo arrolló. El vehículo implicado colisionó posteriormente con un semáforo y todos los ocupantes huyeron del lugar a pie en presencia de numerosos testigos. El suceso se produjo después de la madrugada.

El alcohol provocó el accidente, según los hosteleros

Para la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza lo ocurrido ayer en el paseo de Teruel es un «desgraciado accidente» que constituye «un hecho aislado».

Además, insiste en que todos los locales hosteleros provistos de terraza y que actúan con licencia, más de 1.800 en la actualidad en la capital aragonesa, se adaptan a la normativa que regula el uso de veladores.

«El factor que desencadenó el atropello fue el excesivo consumo de alcohol por parte del conductor, en modo alguno la ubicación de la terraza», subraya Luis Fenia, representante de la citada entidad profesional. «El dueño del local fue totalmente ajeno a lo que ocurrió», asegura el miembro de la Asociación de Cafés y Bares.

Fenia explica que la normativa contempla varios tipos de terraza, desde la que está al aire libre (como la del siniestro) a las completamente cerradas, pasando por las que se asientan en plataformas instaladas en la calzada y que cuentan con elementos de protección.

Vallas colocadas en curvas

Curiosamente, fue un árbol de gran porte el que hizo que las víctimas que resultaron heridas no superaran las cuatro. El vehículo, sin control, se llevó por delante tres veladores antes de colisionar con el platanero. En ese punto de Hernán Cortés coinciden dos bares con sus respectivas terrazas, una al lado de la otra y paralelas a la calzada. Solo uno de los tres veladores afectados estaba ocupado. Según los dueños del bar Resacas, por «un hombre mayor que se cayó al suelo y no se produjo sangre». Según testigos presenciales, por un grupo de tres o cuatro personas.

En algunas otras zonas de la capital aragonesa, especialmente en curvas muy pronunciadas, el consistorio tiene instaladas vallas que en caso de una salida de vía permitan amortiguar a los vehículos. Es lo que ocurre en la cercana plaza que está delimitada por el paseo Teruel, avenida Valencia y Escoriaza y Fabro. La Policía Local está investigando el siniestro y de su informe podría derivarse la conclusión de que es necesaria la instalación de un elemento de seguridad de estas características.

El conductor ‘fitipaldi’ tiene antecedentes por ir borracho

La Policía Local de Zaragoza continúa investigando el siniestro protagonizado por Diego O. O., de 48 años, que arrolló a cuatro personas al subirse a la acera en el paseo Teruel y arrolló las mesas de la terraza del bar Resacas, situado en la confluencia con la calle Hernán Cortés. Dio 1,04 miligramos por litro en aire espirado en el control de alcoholemia que le realizaron in situ.

Una circunstancia, la de ir borracho al volante, que ha hecho que permanezca detenido en el hospital donde se recupera de sus heridas. La Policía Local le imputa un delito de conducción bajo los efectos del alcohol y lesiones por imprudencia grave. De la investigación podrá derivar otro delito de conducción temeraria.

Antecedentes por alcoholemia al volante

Según pudo saber EL PERIÓDICO, no es la primera vez que Diego O. O. tiene antecedentes por alcoholemia al volante. En concreto, en su ficha aparecen dos causas por circular bajo los efectos del alcohol en 2018 y en 2020. También tiene antecedentes por violencia doméstica. De su recuperación dependerá que sea puesto en las próximas horas a disposición judicial para el pertinente juicio rápido.

La Policía Judicial tomó ayer declaración a los testigos y a las víctimas, siendo dados de alta dos de ellos. Quien continúa ingresado en estado de gravedad es un septuagenario que recibió el primer golpe del turismo. Su vida no corre peligro, según fuentes consultadas, ya que presenta fracturas pero no se vio afectado ningún órgano vital. La principal hipótesis que barajan los investigadores es que el conductor se dirigía al paseo Teruel desde la calle Hernán Cortés.

El vehículo implicado, un Hyundai Tucson con matrícula 5678 LNS, con un año de antigüedad, sufrió daños en la parte delantera izquierda. Se quedó parado en la acera, totalmente fuera de la calzada, provocando daños visibles en el tronco de un árbol, si bien no hay peligro de caída. 

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