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El Periódico de Aragón

LAS NUEVAS MEDIDAS DE AHORRO ENERGÉTICO

Las medidas para ahorrar energía: que las tiendas sean iglús

Los comercios aragoneses deberán acostumbrarse a cerrar la puerta, algo que por ahora no habitúan a hacer | Monumentos como La Aljafería, la ciudadela de Jaca o símbolos como el edificio de Ibercaja se quedarían sin iluminación según lo anunciado por Teresa Ribera

Una perfumería en el centro de Zaragoza, con la puerta central abierta de forma permanente, algo que estará prohibido desde la entrada en vigor del decreto de ahorro energético. ANDREEA VORNICU

Adiós a las bocanadas de aire helado al pasar por las tiendas del paseo Independencia. Y adiós también a quedarse en mangas de camisa en invierno al entrar en Puerto Venecia o Gran Casa. Los comercios serán los principales afectados por las medidas en materia de ahorro energético que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha aprobado este lunes. Pero solo hace falta darse un paseo por la ciudad para observar que lo que se convertirá en un obligación no es, al menos de momento, la norma de la calle.

Raro es el negocio que mantiene sus puertas cerradas un 1 de agosto. Lo cierto es que no hay demasiada conciencia social en eso de aislar las corrientes de aire artificiales del exterior. Se aprecia en los grandes almacenes y en los pequeños comercios, ya que para mantener una temperatura agradable, el aire acondicionado debe estar bastante por debajo de esa cifra. Pero es más: para muchos negocios, la filosofía de puertas abiertas es incluso un reclamo , bien para los clientes que huyen del calor estival, bien otras razones más curiosas. 

Pero habrá quien tenga imposible eso de cerrar la puerta. Prioritariamente porque carecen de ella. Los locales de la tienda de accesorios Misako se caracterizan por no tener más barrera de entrada que medio escaparate. Como en un mercadillo: puertas abiertas. Incluso la última tienda que se abrió en Zaragoza, en la calle Alfonso, sigue esta filosofía.

La tienda Misako del paseo Independencia de Zaragoza, que carece de puertas, deberá reformar su acceso. ANDREEA VORNICU

Mari Carmen Sánchez, la dependienta que regentaba la tienda este 1 de agosto, preguntaba antes de conocer la noticia que de cuánto tiempo disponían para hacer la reforma. La ministra de Transición Ecológica respondió esta duda al término del Consejo de Ministros: el 30 de septiembre de 2022 será obligatorio tabicar las cuatro paredes de los negocios. No obstante, Sánchez decía «comprender» la medida. «Es más, para nosotras casi que mejor, porque aquí en invierno te mueres de frío», explica, ya pensando en que el calor de la calefacción se conservará en el interior. 

Es el caso de Rituals, una franquicia de cosmética que se sirve del aroma de sus productos para atraer clientes. «Muchas personas entran y nos preguntan qué vendemos, porque huele muy bien», comentaba ayer Alisis Matarranz, la responsable de la tienda del paseo Independencia de Zaragoza. «En cualquier caso, si tenemos que cerrar las puertas, todo será acostumbrarse», se resigna la dependienta. Allí mantenían el aire acondicionado a 26 grados, «igual que siempre», explicaba Matarranz, por lo que no esperan tener que sufrir un cambio en el trabajo.

El centro comercial Gran Casa, que este lunes marcaba 29 grados de temperatura ambiente, para lo que es necesario que el aire acondicionado esté bastante más fuerte. TERMOMETRO. TEMPERATURA EN EL CENTRO COMERCIAL GRANCASA.

Pero si por el olor hay que guiarse, una perfumería es el lugar indicado. En el Primor del centro de Zaragoza creen que la nueva obligación no tendrá una repercusión en sus ventas. «Somos una marca conocida, los clientes ya saben a lo que vienen», revela Houdea El Abaelloui, encargada del negocio ayer por la tarde. Allí mantenían, con una temperatura agradable, la puerta del centro abierta, pero cerraban los accesos laterales. «Es una política de empresa», confirmaba la trabajadora. 

El gran apagón del 'skyline' aragonés

Pero no será el cerrojazo la única norma que cambiará la vida comercial cotidiana. Aragón tiene un atractivo especial por la noche. Pero el decreto del ahorro energético cambiará por completo la imagen nocturnal. Ni escaparates iluminados, ni logos de empresas, ni monumentos. Un gran apagón se cernirá sobre los símbolos aragoneses. A falta de concreción, cabe pensar en una larga lista: la Aljafería, la ciudadela de Jaca, el edificio de Ibercaja, el World Trade Center Zaragoza –las torres gemelas del barrio del Actur– o el Trovador.

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