Kiosco

El Periódico de Aragón

Ha vuelto a celebrarse tras dos años y medio

50.000 personas pasan por la decimosexta Feria del Libro Viejo y Antiguo

"Somos el último eslabón que evita que los libros se pierdan", ha afirmado el presidente de la asociación, Pablo Parra

Once librerías han participado en la decimosexta edición de la feria. ANDREEA VORNICU

La Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza pone fin este domingo a 18 días de actividad en las inmediaciones de Plaza Aragón. En total, han sido once los expositores que han llenado la capital aragonesa de libros de gran valor desde el pasado 1 de septiembre, pertenecientes a librerías de Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana y Madrid. Esta nueva entrega, la decimosexta, se ha hecho de esperar, pues sufrió dos parones que la retrasaron hasta estas fechas. El primero, debido a las condiciones sociosanitarias, ya obligó a suspender la edición de marzo de 2020, quedando finalmente pospuesta para marzo de este año. Sin embargo, la huelga de transportes obligó nuevamente a desplazar la feria en el calendario cultural de la ciudad.

En declaraciones a este diario, el presidente de la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Aragón (Alvada), Pablo Parra, ha afirmado que, durante las dos semanas y media que ha durado la feria, se estima que en torno a 40.000 o 50.000 personas se detuvieron en las casetas. "Hay que tener en cuenta que este es uno de los lugares de mayor paso de Zaragoza. Esto no significa que todo el mundo compre, pero sí se detienen", ha señalado, a lo que ha añadido: "Algunos encuentran cosas que les interesan y otros no, pero en el aspecto del público estamos contentos, ha sido muy exitoso". En ese sentido, Parra calcula que cada caseta ha vendido, de promedio, unos 500 o 600 ejemplares.

"Ha sido bueno después de dos años y medio, había muchas ganas de venir a la feria y de reencontrarse con gente amiga", ha subrayado el presidente. Y es que, ese segundo parón por la huelga supuso un esfuerzo extra para la organización: "Lo teníamos todo preparado y no se pudo hacer. Teníamos lista la cartelera y las lonas en 2020, también en marzo de este año, y nos perjudicó como asociación". Con todo, Parra ha asegurado que en ningún caso se plantearon volcar dichos "gastos extra" en "los compañeros que vienen", por lo que fue la propia asociación quien corrió con ellos. "Los que vienen de afuera de Aragón tienen que sumar el porte de la mercadería, el hotel, las comidas... Siempre nos preocupa que salgan contentos porque arriesgan mucho más", ha comentado al respecto. Además, Parra también ha reconocido que ha habido asociaciones que se cayeron a última hora por el cambio de fecha. "Ha habido compañeras que no han podido venir porque coincidía con la feria de Barcelona", ha explicado el presidente de Alvada.

En cuanto a los temas preferidos por el público zaragozano, Parra no cree que haya uno en concreto que llame más la atención del resto, aunque sí destaca la importancia que los aragoneses dan a temas como los de su propia comunidad, además de otros como la historia o la Guerra Civil. Pese a ello, la gente, según Parra, por lo general compra "de todo". "Al pasar por la feria veías que todos tenemos más de una decena de ítems: historia, novela negra, ensayo, filosofía, ciencia ficción, humor. La oferta es muy variada y lo que busca la gente también lo es", ha resaltado.

Vuelta a la fecha original

En cualquier caso, Pablo Parra ha anunciado que la intención de la asociación, tras haber superado los obstáculos de la presente edición, es recuperar las fechas habituales prepandemia para la próxima entrega de la feria. Su idea, asevera, es poder celebrarla "a finales de marzo". "Estamos encajados en un calendario, y el comienzo habitual es en esas fechas, cuando finaliza la de Valencia", ha añadido.

Sea como fuere, la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza ha vuelto a demostrar que el libro en papel, sea del año que sea, esté descatalogado o no, está muy vivo. "Somos el último eslabón que evita que se pierdan. La gente solo puede encontrar alguna de estas obras en bibliotecas o en ferias así", ha sentenciado Parra.

Compartir el artículo

stats