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investigación policial

La joven quería romper la relación

 

Dos policías en el lugar de los hechos, tras el suceso. - ÁNGEL DE CASTRO

L. M. G.
08/05/2019

El Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón continúa investigando la agresión sufrida por la joven de 23 años que estuvo a punto de morir degollada por su pareja sentimental.

Tras tomar declaración a la víctima y al arrestado, identificado como Fabio Miguel C. C., la Policía ha llegado a la conclusión de que él decidió cortarle el cuello, después de que ambos discutieran porque la muchacha quería romper la relación. Ambos eran novios desde el pasado año 2017, tal y como reflejaban en las redes sociales. No había antecedentes previos ni denuncias por malos tratos. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Zaragoza será el instructor de este caso por un delito de tentativa de homicidio con la agravante de violencia de género.

Paralelamente a la investigación, ambos siguen hospitalizados y evolucionan favorablemente. Ella continúa ingresada en el hospital universitario Miguel Servet de Zaragoza y por la mañana ya pudo subir a planta. Anteayer fue intervenida quirúrgicamente de urgencia en dicho centro hospitalario de las lesiones cortantes que presentaba en el cuello.

Por otro lado, Fabio Miguel C. C., de 34 años, que trató de suicidarse, se encuentra ingresado en el hospital Clínico Lozano Blesa bajo vigilancia policial, ya que fue arrestado como autor de esta agresión machista. Estos hechos tuvieron lugar sobre las 20.30 horas del pasado lunes. La víctima y su agresor circulaban en el interior de un Peugeot 206 cuando, de repente, comenzó una discusión entre ambos. En un momento dado, el autor esgrimió un cúter que llevaba encima e hirió en el cuello a la víctima.

Una circunstancia que observó un conductor de autobús urbano que circulaba en dirección contraria y que no dudó en frenar, bajarse e ir a salvarle la vida. Llegó a enfrentarse al agresor, sufriendo un corte en una de las manos. No fue el único que ayudó a la víctima, ya que, los empleados de la farmacia Miralbueno –que estaba en frente del lugar de los hechos– ayudó con gasas, guantes y demás material sanitario a otras personas que evitaron que muriera desangrada.

   
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