+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

POLÍTICA SANITARIA

El ‘rara avis’ de los hospitales

El hospital Ernet Lluch de Calatayud carece de listas de espera de larga duración desde hace meses y lidera varios proyectos piloto, el último sobre la implantación de teledermatología en centros de salud

 

Una compleja operación de Urología en el hospital Ernest Lluch de Calatayud -

ANA LAHOZ
24/03/2019

El hospital de Calatayud bien podría ser la envidia sana del resto de centros sanitarios de Aragón. Mientras en Teruel claman al cielo por la falta de especialistas, en Jaca suman problemas por la consulta de Pediatría, y en el Servet y en el Royo Villanova se reitera la saturación en las urgencias, el Ernest Lluch vive al margen de toda polémica. Es algo así como el rara avis de los hospitales públicos de la comunidad.

No tiene lista de espera de larga duración desde hace meses, ha sido el sector sanitario puntero en poner en marcha la interconsulta virtual o el centro de proyectos pilotos como la teledermatología. Los números son objetivos y los datos arrojan que el hospital de Calatayud atraviesa una buena época. «El éxito está en que todos vamos de la mano», recalca Ignacio Sagardoy, director del centro. «Hay una colaboración plena entre Atención Primaria y Atención Especializada. Estamos alegremente sorprendidos porque aunque confíabamos en los buenos resultados, quizás no los esperábamos tanto», añade.

Sin duda, el proyecto estrella en Calatayud es la interconsulta virtual, puesta en marcha hace dos años y extendible ya a toda la comunidad. Gracias a este sistema, que contacta al médico de Atención Primaria con los especialistas del hospital, la dirección calcula que al año ahorran hasta 7.000 desplazamientos a los pacientes de los pueblos de la zona. «Esto supone una media de 2000.000 kilómetros anuales ahorrados si tenemos en cuenta el pueblo más cercano y el más alejado al hospital. Estas personas, gracias a la interconsulta, son atendidas en el centro de salud y no es necesario que vengan al hospital», apunta Sagardoy.

En el Ernest Lluch, el 20% de las consultas se realizan a vecinos que residen en el entorno rural del sector de Calatayud. A finales del 2018, los datos de la fórmula de la interconsulta virtual apuntaban a que un 30% de las citas se resolvían sin necesidad de derivación al hospital. Los datos son todavía «más llamativos» si se analizan las especialidades.

Especialidades

«En Traumatología, un 38% de las consultas se solucionaron sin que los pacientes vinieran al centro. En Digestivo hablamos de un 41% de resolución, en Hematología alcanzamos un 74% y en Nefrología un 90% de las personas no se han desplazado al hospital», expone el director.

Todos estos datos se traducen en una reducción de las consultas, de las demoras en el Ernest Lluch y de las listas de espera de larga duración (más de 6 meses) en todas sus áreas: Cirugía General y de Digestivo, Ginecología, Oftalmología, Otorrinolaringología, Truumatología y Urología. Están actualmente a cero. También lo estaban el mes pasado, y el anterior, y el anterior...

«En el 100% de las especialidades atendemos la primera visita en menos de un mes, mientras que en menos de 15 días logramos atender un 85% de las consultas», apostilla Sagardoy, «No solo no tenemos lista de espera quirúrgica de larga duración, sino que la demora media de días para operar entre todas las especialidades es de 49 días. Y el 70% de los pacientes son intervenidos en tres meses», asegura.

«Él éxito se basa en ir todos de la mano», añade el director. «Los profesionales, tanto de Atención Primaria como de Hospitalaria, tienen en su conciencia que lo primero es la atención al paciente. Es verdad que hay una escasez de profesionales a nivel nacional, y en algún momento también lo hemos sufrido, pero siempre se ha primado el usuario y la atención», reitera.

En este sentido, recuerda la situación a la que se sobrepusieron cuando se quedaron con dos radiólogos. «Se implantó a pesar de todo el famoso anillo radiológico, que permitía disminuir el tiempo de espera para pruebas diagnósticas. A pesar de esa falta de personal, conseguimos que los profesionales que había mantuvieran la demora que había. No fue a más», precisa Sagardoy.

Pero en el Ernest Lluch quieren más. Su última apuesta, con el beneplácito del Salud, es la implantación de la teledermatología en los centros de salud de Sabiñán y Alhama. «Si se ven lesiones pigmentadas en un paciente, se hace una foto y se envía al hospital. En un día como mucho se da respuesta y hay cirugía ambulatoria que se puede hacer en la consulta, sin venir al hospital. Ganamos todos y el paciente», insiste.