Pablo Iglesias está echando mano de los choques en el seno del Gobierno de coalición para confrontar con el PSOE. A dos días de que arranque la campaña electoral madrileña, el candidato de Unidas Podemos ha recordado loso enfrentamientos que se vivieron en el seno del Ejecutivo en torno a la ley trans y la ley lgtbi y ha acusado a sus socios de poner trabas a la tramitación de ambas normas. Aun así, la ministra de Igualdad, Irene Montero, se ha mostrado convencida de que en poco tiempo las dos leyes estarán registradas en el Congreso.

En un acto con colectivos lgtbi y trans, el líder de Unidas Podemos ha asegurado que mucha gente empieza a ser conscientes de que "cuesta mucho" sacar adelante determinado trabajo legislativo al estar en un Gobierno con el PSOE. "Lo cómodo sería asumir lo de siempre, que en los papeles se ponen cosas muy bonitas, pero que cuando llega la hora no se cumple lo que se escribe", ha sentenciado antes de reivindicar que cuando Unidas Podemos pone su firma en un papel van "hasta el final, haya que enfrentarse a quien haya que enfrentarse".

El líder de Unidas Podemos hacía referencia al choque entre socialistas y morados a mediados de febrero, cuando la tensión en el seno de la coalición se elevó hasta el sabotaje mutuo. El PSOE registró en el Congreso una ley de igualdad de trato sin el visto bueno de sus socios y en el partido de Iglesias se entendió como un movimiento para bloquear la ley trans y la ley lgtbi que estaba redactando el Ministerio de Igualdad.

"España tiene que ser un ejemplo internacional de política de diversidad y eso siempre va a tener enemigos muy poderosos, incluso, a veces, bajo la bandera de supuestas ideas progresista. Bueno, lo que se firma se cumple", ha insistido sin aclarar si esos "enemigos" son los socialistas. Montero, por su parte, ha subrayado que el 'no' del PSOE a ambas normas responde a "motivos que no se pueden explicar públicamente", pero ha dejado claro que "muy pronto" se van a tramitar las dos leyes.

El recambio de poder

Este viernes, Iglesias también ha hablado sobre su futuro. Al margen de insistir, como lleva haciendo desde hace semanas, que si la izquierda no gobierna en Madrid estará allí donde le ponga la militancia, ha señalado que aún le "quedan unos año como líder" de Podemos. En concreto, su mandato se podría extender hasta el 2024. Sobre su recambio en el Gobierno por Yolanda Díaz ha apuntado que la ministra de Trabajo ejercerá un "liderazgo estatal para un tiempo distinto". "Tendrá que decidir y hablar con mucha gente, y estaré ayudándola y apoyándola en todo lo que quiera desde Madrid", ha explicado.

Díaz, preguntada sobre si aceptará ser la candidata de Unidas Podemos a las elecciones generales de 2023, explicó el pasado jueves que está "centrada en el Ministerio de Trabajo y Economía Social, en la tarea de gobernar". "No soy escogible. Depende de mí, soy libre. Voy a decidir yo", señaló a continuación.