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Tres en uno

Cartas, anulaciones y respuestas

Las reacciones que ha suscitado la carta de ‘Harper’s’ son un indicio de su pertinencia

 

Carta. -

Daniel Gascón Daniel Gascón
16/07/2020

Las reacciones que ha suscitado la carta de la revista Harper’s son un indicio de su pertinencia. Por supuesto hay muchas cosas que se pueden discutir de ella. Pero las respuestas muestran ante todo, como señaló Verónica Puertollano cuando Ian Buruma fue defenestrado como director de The New York Review of Books, la imposibilidad del debate.

En las respuestas se discuten otras cosas. Se evita la argumentación sobre lo que dice la carta y se culpa por asociación, ad hominem o elucubrando sobre el motivo. Uno de mis trucos favoritos es decir que no es un problema tan grande si lo comparamos con otras cosas: vale para casi cualquier tema.

Analistas que no parecen haber leído el texto que comentan nos explican lo que no hemos entendido de él. El énfasis en que los firmantes sean poderosos –tienen que serlo para que los escuchemos– oculta algo más importante: algunos de ellos no serán anulados, pero el clima es suficiente para que otros en posiciones más débiles se atemoricen. No es solo que, como decía Shaun Cammack , « Steven Pinker no será anulado, pero tú sí»; es que no hará falta ni anularte. Se hace una falsa equivalencia: los que critican «la cultura de la cancelación» son iguales que los que piden que te echen del trabajo o que no se publiquen tus libros. También se relativiza: no todos los linchamientos prosperan (uno se queda más tranquilo); algunos de quienes los sufren no son inocentes (algunos, nada menos); los padecen hombres blancos (aunque fuera cierto, y podemos preguntar a J.K. Rowling si lo es, parece un argumento con problemas); la injusticia es aceptable porque los fines son buenos y además es transitoria, son excesos necesarios (me suena, no sé de qué).

Un comentarista señalaba que las sociedades pueden cambiar de opinión con el tiempo: revelador. Timothy Garton Ash escribía entre conciliador y condescendiente: hay que escuchar a los jóvenes, como si fueran todos iguales, y como si no fuera también la historia de unos jóvenes que no dejan hablar a otros. Tyler Cowen planteaba dudas razonables a la selección de los firmantes, que son comunes a los manifiestos. Ross Douthat señalaba con acierto una característica de la cultura de la cancelación: es una especie de presente continuo, y el error que cometas te puede perseguir para siempre. Quizá el problema más grave, que señalaba Puertollano y que ejemplifican varios de los casos recientes, es la pérdida de la autoridad editorial, por transformaciones de la esfera pública pero también por una combinación de pereza y cobardía. 

 
 
4 Comentarios
04

Por José S. 1 20:36 - 16.07.2020

Asiento con Daniel Gascón: «Las reacciones que ha suscitado la carta de la revista Harper’s son un indicio de su pertinencia». He mencionado antes esta misiva --«Carta abierta sobre la justicia y el debate abierto» en español, y sobre cuya pista me puso la señora María José González Ordovás, gracias, en su interesante artículo «La inteligencia colectiva» de 12/07/2020 en este rotativo-- comentando en este mismo medio sobre la información del editorial titulado «Descentralización y salud pública» de 14/07/20 pero que este buen periódico yendo, pienso, en contra del espíritu de aquella misiva precisamente no público y solo vio la luz de mi móvil, una vez más, la segunda parte de mi comentario que allí sigue, en solitario, y que también agradezco, dicho sea de paso. Decía entre otras cosas en aquel comentario desaparecido que ahora «… estamos sufriendo en nuestro país la conveniente e interminable *pandemia del control estatal* sobre los innecesariamente asustados ciudadanos con la paupérrima excusa, que no razón, de un virus…». Y la cuestión es que esta afirmación, que tampoco es semejante burrada, es lo que está sucediendo en la mayoría de los países de nuestro entorno: por un lado los diferentes gobiernos han tomado decisiones políticas similares ante la COVID-19 y, por otro, existe una renuencia igual de generaliza a dar vía libre a puntos de vista discrepantes de la línea oficial en la mayoría de los medios de difusión de cada país. Me ha pasado algo parecido en otras ocasiones en tratándose de drogas ilegales, por ejemplo, donde una información sobre los efectos médicos de algunos narcóticos ilegales es vetada por razones que solo los censores conocen pero con las que los 150 autores de la carta en la revista estadounidense «Harper's» discreparían. No en vano, los firmantes de la susodicha carta dicen, traduzco: «Como escritores necesitamos una cultura que nos deje experimentar, arriesgarnos e, incluso, cometer errores». Buen artículo, señor Gascón, gracias.

03

Por Don Minervo 18:20 - 16.07.2020

Txelu, no es interesante porque de lo que hoy habla el iluminado Gascón no le importa a nadie, ni usted, que tan culto es y nunca opina de nada, solo malmete como buen fachorrín, De todas formas y aunque usted no lo sepa, dada su ignorancia manifiesta, se está metiendo con la izquierda. Que culto es usted Txelu, su cultura es tan amplia como su boca.

02

Por Txelu 13:27 - 16.07.2020

Hoy , Gascón parece que no eres tan interesante, para quien tu ya sabes. Jajajaja. Ánimo y a lo tuyo, eres libre

01

Por José Z. 12:21 - 16.07.2020

Tengo que reconocer que hoy no tengo la menor idea de lo que está hablando, vamos que igual me hubiera dado que hubiese escrito un artículo sobre la reproducción sexual del escarabajo de la patata.