Los turrones, los mazapanes, los polvorones... Hay un montón de postres y productos típicos de la Navidad que vuelven a la palestra y a la mesa con la llegada de esta festividad. Existe la opción de comprarlos o, en cambio, aprovechar para hacerlos en casa de manera más natural, como en el caso de las galletas.

Gustan a todo el mundo, permiten jugar con multitud de sabores, necesitan pocos ingredientes, tienen un aroma y textura únicos, son una delicia y, por si fuera poco, es una de esas actividades que a los niños (y los no tan niños) les encanta, por lo que para pasar una bonita mañana o tarde y después degustarlas es un plan ideal.

Los ingredientes

  • Un huevo
  • 250 gramos de harina
  • 125 gramos de azúcar
  • 125 gramos de mantequilla
  • Opcional: ralladura de limón, naranja o lima, vainilla, cacao puro en polvo, vainilla...

La receta

Facilísimas. Los ingredientes principales son los cuatro primeros y los opcionales son para darle ese toque tan personal. El cacao es para convertirlas de chocolate (para ello hay que quitar harina y agregar cacao), y el resto para otorgarles fuerza y sabor.

Lo primero es batir el azúcar y la mantequilla en un bol hasta que se forma una especie de pasta. Para ello, la mantequilla debe estar sí o sí a temperatura ambiente y ser sin sal. Si se nos ha pasado sacarla de la nevera o no ha dado tiempo no te apures, métela unos pocos segundos al microondas. Acto seguido, incorpora y mezcla el huevo.

Deja que se enfría en la nevera alrededor de media hora tapada con film transparente y después extiende la masa por papel de horno, hasta el grosor de una galleta clásica, ni muy gorda ni muy fina. Congela unos 15 minutos para que sea más fácil de cortar.

Ahora es momento de cortar las galletas con un molde y es hora de sacar a relucir el espíritu navideño, así que aprovecha para usar moldes con motivos de estas festividades, los que más te gusten. Y que no se te olvide aprovechar al máximo la masa, que no sobre nada.

Solo queda hornear por unos 10 o 12 minutos, hasta que los bordes empiecen a tostarse, y dejar enfriar. Para decorar hay un montón de elementos de repostería y de productos que te permitirán pintar formas, hacer patrones, hacer a Papá Noel o colorear. Aquí es cuando los más pequeños mejor se lo pasarán, aunque el siguiente paso y último apunta a ser el preferido: degustar, comer y disfrutar.