Limpiar el baño no suele apetecer mucho pero hay que hacerlo con bastante regularidad porque es uno de los grandes focos de la casa de suciedad y bacterias. Eso por no hablar de que, además, la mayoría de los muebles y sanitarios suelen ser de color blanco, lo cual resalta mucho más la suciedad y da mala sensación.

La cocina y el baño son las dos estancias que requieren especial atención a la hora de mantener limpia y saludable nuestra casa. Es importante fregar, pero también es fundamental limpiar el polvo del suelo y de las paredes. En general, dejar ambas habitaciones impolutas.

Y como ya te hemos enseñado en más de una ocasión hay un montón de trucos de limpieza con productos naturales y de toda la vida, aquellos que han ido pasando de generación en generación, y que son una maravilla por su efectividad y porque consiguen su cometido sin ningún problema y, además, sin tener que optar por productos químicos.

Además se suelen caracterizar por ser más económicos que los que se venden ya preparados en el supermercado y si se tienen problemas de espacio tampoco se tendrá un spray o una botella para cada cosa.

Inodoro siempre limpio

El inodoro, por sus características, es uno de los lugares de la casa que más se ensucian y que hay que más hay que limpiar por motivos obvios. Y sobre todo si se vive en una casa compartida con otras personas. Pero con unos pocos productos que todos tenemos en casa se puede dejar impoluto y bien desinfectado en tan solo un minuto.

Lo primero es utilizar uno de los aliados de la limpieza que no puede faltar en cualquier hogar y es una bayeta de microfibra. Y luego hay que hacer una mezcla de vinagre de limpieza (caliente, a unos 40 grados), con una cucharada de bicarbonato de sodio. Y para rizar el rizo, agregar una solución de yodo.

Una vez tengas la mezcla simplemente hay que extenderla por el inodoro y frotar con la bayeta para ir eliminando la suciedad y desinfectando con facilidad. De todos modos, hay otra opción que es verter el producto en el tanque del inodoro y dentro del propio lavabo y dejar que repose durante toda la noche para que el producto actúe.