+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de El Periódico de Aragón:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

TENÍA UNA CONDENA DE MULTA PREVIA

Cárcel por engañar a dos jóvenes para grabar porno

El pedófilo simuló ser una adolescente, por internet, para obtener las imágenes. Le condenan a ocho años de prisión por elaborar, distribuir y poseer este material

 

Roberto Malo González, en una de las visitas a la Audiencia de Zaragoza para este juicio. - JAIME GALINDO

F. M. H. / L. M. G. eparagon@elperiodico.com ZARAGOZA
10/11/2017

Roberto Malo González ha sido condenado a ocho años y cinco meses de prisión, y a otros diez años de libertad vigilada, por haber engañado por internet a dos hermanos adolescentes para grabarles manteniendo relaciones sexuales, además de por tener otras imágenes de pornografía infantil para su propio uso y por distribuirlas. El condenado deberá además indemnizar a las víctimas con 7.000 euros.

Malo, según ven probado los magistrados, utilizó un método habitual entre los ciberpedófilos, simulando ser una joven para contactar con adolescentes a través de las redes sociales. A principios del 2014, cuando él tenía 30 años y los hermanos, 12 y 13, se ganó su confianza con fotos de una chica desnuda (Sarita Delgado) hasta que ellos hicieron lo mismo, e incluso realizaron prácticas sexuales entre ellos, que él grabó.

Cuando los jóvenes comenzaron a arrepentirse, les amenazó con distribuir las imágenes si no continuaban proporcionándole material, pero finalmente los menores lo contaron y sus padres interpusieron la denuncia que acabó por dar, tras la investigación policial, con la verdadera identidad de Sarita, el condenado.

En el diverso material informático encontrado en su casa, los agentes pudieron constatar que había accedido a páginas web de contenido pedófilo, y distribuido imágenes entre algunos contactos. De hecho había llegado a ofrecer a menores un billete para viajar a la capital aragonesa, supuestamente para mantener contactos sexuales reales.

Finalmente, hallaron restos digitales de abundantes imágenes de pornografía infantil, sin pruebas de que las distribuyese.

Estos hechos suponen un delito de elaboración de material pedófilo, agravado por la edad de las víctimas (seis años de cárcel), otro de distribución (dos años) y otro de tenencia (cinco meses).

Malo explicó en el juicio que le habían podido piratear el ordenador, pero los magistrados no lo creen, entre otras cosas porque tenía altos conocimientos de informática –era profesional de un videojuego en internet–, y pudo haber denunciado tal intrusión pues ya fue condenado (a una multa) en el 2009 por tener imágenes y alegó lo mismo.