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LA GESTACIÓN DE LA CANDIDATURA CATALANA.

El Gobierno animó a Hereu para que optase a los Juegos de invierno

El alcalde era partidario inicialmente de optar al evento estival del 2020, desistiese o no Madrid.Miembros del COE y del COI vieron con buenos ojos la candidatura del 2022, ignorando a Zaragoza.

X. BARRENA / M. VALIENTEX. BARRENA / M. VALIENTE
09/02/2010

 

El Gobierno central animó al alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, a presentarse a los Juegos de invierno del 2022. El edil socialista solo se decantó públicamente por el evento invernal tras mantener contactos a alto nivel con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el Comité Olímpico Español (COE) y el Comité Olímpico Internacional (COI). En los tres foros se ignoró por completo la candidatura de Zaragoza-Pirineos como posible competidora de la opción catalana.

La intención inicial de Hereu, padre de la idea, era optar a los Juegos Olímpicos de Verano del 2020. El alcalde socialista confió sus deseos a un reducido número de colaboradores, sabedor de que un intento de Barcelona por ser sede de los Juegos podría suponer un auténtico terremoto cuando Madrid aún luchaba por albergar los del 2016.

Hereu desnudó sus pretensiones a su núcleo duro: el delegado de Presidencia, Ignasi Cardelús --encargado de las relaciones institucionales--, y el primer teniente de alcalde, Carles Martí. Más tarde se sumarían el teniente de alcalde Jordi Williams Carnes --encargado de la promoción económica-- y Pere Alcober, responsable de Deportes. La consigna era dejarse la piel por Madrid y, solo en caso de fracaso de la capital española, dar el paso.

Cuando el 2 de octubre el COI eligió Río de Janeiro, el Ayuntamiento de Barcelona empezó a sondear a distintas instancias en Madrid y en el extranjero sobre la posibilidad de saltar al ruedo. En ningún momento se había pensado en unos Juegos de invierno. Hereu quería repetir el éxito de la edición estival del 92. La conclusión que se extrajo fue doble. Por un lado, que ni el Gobierno ni el COE aplaudirían una candidatura de Barcelona mientras Madrid no anunciara si se presenta o no a los Juegos del 2020. Y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha dejado esta decisión en manos del consistorio que salga de las urnas en mayo del 2011. Un tiempo que Hereu no estaba dispuesto a dar porque utiliza la candidatura como baza electoral para volver a ganar la alcaldía.

Y por otro, que incluso en el caso de que Madrid dejase pasar la opción del 2020, una candidatura veraniega tampoco contaría con apoyos sin fisuras de las instituciones españolas porque Barcelona ya ha tenido sus Juegos.

En cambio, los miembros del COE y del COI sí vieron con buenos ojos una candidatura invernal. Se ignoró la apuesta de Zaragoza-Pirineos por completo. Y ello, a pesar de que Jaca había anunciado oficialmente que lo intentaría por quinta vez. Y con estos elementos, Hereu modeló su apuesta internacional para el 2022.