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CHABIER MAYAYO | DENUNCIANTE

«Los recortes me movieron a denunciar el caso Plaza»

 

Francho Chabier Mayayo, alcalde de Lobera de Onsella. - NURIA SOLER

F. M. H. / L. M. G.
13/08/2017

Francho Chabier Mayayo, alcalde de Lobera de Onsella por CHA y extrabajador de Acciona, dio origen a la causa principal de Plaza al denunciar las irregularidades al exgerente Jesús Andreu y ratificarlas ante Anticorrupción.

–¿Como denunciante de las irregularidades de Plaza, cómo lleva que algunos de los casos, como ‘pagarés’, queden en nada? –Yo no diría «en nada», la sentencia del Supremo deja bien claro que hubo 8,7 millones de euros que pagó Plaza a Codesport cuando debió hacerlo Autocity. Y deberían pedírselo, estamos hablando de miles de millones de pesetas (sic) y el Gobierno de Aragón tiene la obligación de velar por los caudales públicos. Me parece de vergüenza que haya políticos que se alegren del fallo, diciendo que no ha pasado nada.

¿Se refiere al presidente Lambán? –Yo no pongo nombres, pero me parece vergonzoso esto, o que otros callen cuando estamos hablando, repito, de miles de millones de pesetas (sic). Con lo necesarios que son para evitar los recortes en sanidad y educación, que fueron los que me movieron a mí a denunciar el asunto.

–¿Denunció por altruismo? –Yo estaba viendo los efectos de la crisis, todo el dinero que se estaba perdiendo al dilapidar el Estado del Bienestar, igual que lo veo ahora, como alcalde, cuando los médicos pasan consulta un día a la semana en lugar de tres porque no hay financiación.

–Denunció en el 2013, irregularidades del 2008, en las que además usted tomaba parte, ¿por qué lo hizo? –Las irregularidades en Plaza eran vox populi en Aragón. Se estaban pidiendo modificados de obra del 10% del valor que hacían perder dinero. Yo como trabajador veía que se estaban facturando más conceptos de los debidos, en certificados a cuenta que me decían que luego ya se regularizarían. Yo puse pegas y se me apartó. Más tarde, Bretón (Miguel Ángel, exgerente de la UTE y acusado) me dice que se siguen cobrando conceptos que no se están haciendo, y es cuando me decido a denunciar.

–Con los precedentes de causas archivadas o acabadas en absolución, ¿confía en que alguno de los casos pendientes acabe en condena? –Yo confío en la Justicia y sobre todo en los fiscales, ha de haber alguna condena y recuperar el dinero. Con 100 millones se acaba la deuda que se habla que tiene Plaza. De hecho observo que se echan flores por la venta de parcelas de 5 ó 6 millones, con una expectativa de ganancia de 30 ó 40 millones a 20 años, cuando se podrían recuperar en un plis plas ese dinero, acabar con la deuda e incluso abaratar el suelo. Plaza, pese a todo, es una buena idea.

- Se publicó que algunos políticos socialistas, como Javier Lambán, se iban a querellar contra usted cuando dijo que les había informado de las irregularidades y no hicieron caso. ¿Lo hicieron? –Lambán y Sumelzo (Susana, actual diputada socialista en el Congreso) aún no me han pedido perdón por lo que dijeron. Hubo un acto de conciliación y me ratifiqué en lo que dije, porque no tenía motivos para retractarme. Yo podía haberles denunciado por calumnias, por llamarme chantajista, pero aún espero que me pidan perdón. Estoy como para meterme en pleitos, cuando me he gastado 10.000 euros en abogados que no me han pagado.

–¿Quién los tendría que pagar?

–Cuando hablé con el consejero Fernández de Alarcón (Rafael, del Gobierno de Rudi) y el jefe de los servicios jurídicos de la DGA, Jesús Lacruz (cesado como tal al entrar el actual Gobierno socialista), me aconsejaron que en este tema me asesorara con un abogado, y me prometieron que lo pagarían ellos, pero no.

–¿Se ha sentido manipulado? –Por Lacruz, no. Luego me explicaron que ese dinero no se podía meter en ninguna partida. Me he sentido más bien defraudado.

–¿Y desprotegido? –Es increíble que no se articule una ley de derechos del denunciante, se habla de funcionarios pero se olvida a los trabajadores como yo, que además de la deuda he sido despedido y calumniado.

–¿Finalmente le despidieron de Acciona, entonces? –Estuve de baja por depresión un año y medio. Luego me tuve que reincorporar, pero me desplazaron a Pinseque, para no hacer nada de nada. Tengo correos guardados en los que preguntaba quién era mi jefe, para ir a preguntarle qué debía hacer. Finalmente, al volver de vacaciones, me dijeron que había una reestructuración en el departamento de Prevención de Riesgos Laborales, en el que al parecer me habían incluido, y me despidieron.

–¿A qué calumnias se refería? –He recibido incluso insultos en la prensa, comparándome con los contables de la mafia calabresa y llamándome trabajador despechado. Margalejo (uno de los empresarios acusados en la causa principal) me llamó directamente chantajista también, y mira por dónde, estando acusado él, a mí se me echa y a él se le ha seguido dando trabajo en Plaza.

–¿Se arrepiente de haber denunciado? –Tienes momentos de flaqueza, pero a lo hecho pecho, tengo la conciencia tranquila.

–¿Tampoco se arrepiente de haber arrojado sombras sobre la obra del tranvía en la comisión de las Cortes, aunque luego se retractara? –No me retracté, se tergiversó. Cuando hablé de que se seguía el mismo modus operandi me refería a Plaza, por lo que me dijo Bretón tiempo después. Del tranvía dije que había «temas internos», y a la vista está que ZeC reclama millones. Se cobra por mover una fuente que no se hace, y aquí no pasa nada.