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El Periódico de Aragón

EL FINAL DEL SUEÑO OLÍMPICO

Juegos 2030: La "tristeza" funde la unidad en Aragón

Municipios como Sallent ya piden la «dimisión de Faci por su dejación de funciones». Otros animan a «seguir peleando» por proyectos que querían incluir en la candidatura y que «no llegarán sin un gran evento»

Los alcaldes y representantes empresariales del Pirineo llevan semanas apoyando la unidad en Aragón. ÁNGEL DE CASTRO

El Pirineo recibió ayer la temida última noticia sobre la candidatura olímpica para 2030 que les iba a poner en el mapa de los deportes de invierno y de la relevancia turística internacional. Ni los más optimistas descartaban que este final de aventura conjunta con Cataluña llegara pero al conocerse supuso un baño de realidad para lo que supone enfrentarse a la nada. Sin cita olímpica se caen todos sus anhelos de inversión estatal en el territorio, sus deseadas repercusiones económicas en una zona necesitada del cariño y también derretía la unidad demostrada en las últimas semanas en favor de la dignidad aragonesa. Tocaba reflexionar y empiezan a surgir las críticas. Y las hay para todos los gustos. Desde quienes, como el alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, animaban a vencer la tristeza y «seguir peleando», a los que, como su homólogo de Sallent de Gállego, Jesús Gericó, exigía a la DGA «asumir responsabilidades» y pedía «la dimisión del consejero Faci por su dejación de funciones».

La preocupación dejaba paso a la «tristeza», la «decepción», el «enfado» o la sensación de «oportunidad perdida». Pero, a la hora de buscar los motivos de la ruptura, esa unidad evidenciada junto a la DGA de hace unas semanas se resquebraja. Hay grietas con los motivos del fracaso de algo que «era tan bueno para todos, que no pensábamos que no llegaría un acuerdo». «Igual la gente que es del territorio deberíamos haber tenido más protagonismo en esta negociación, es un error que no se nos haya tenido en cuenta», lamentó ayer el primer edil de Canfranc.

Para Sánchez, la pérdida es importantísima. Solo en su valle planteaban proyectos valorados en unos «300 o 400 millones» que ahora, sin los recursos del Estado, «puede que no lleguen nunca». Querían incluir proyectos como «una red de aparcamientos disuasorios, líneas de buses eléctricos de lanzadera, mejoras en el servicio de tren y una telecabina que conectara la estación internacional de Canfranc con Candanchú y Astún». Al margen de la proyección exterior, el valle necesita proyectos que mejoren la movilidad y saquen coches de la carretera. «O que las villas olímpicas permitieran dar solución tras los Juegos al problema de la vivienda con alojamientos de alquiler», dijo Sanchez. «No vamos a desaparecer, seguiremos peleando por esos proyectos, pero va a costar más», defendió el alcalde de Canfranc.

«Lo que mal empieza, mal acaba». La visión del alcalde de Sallent de Gállego era mucho más crítica. Arremetió contra la gestión de la DGA y del presidente Javier Lambán, que «aunque ahora quiera ir de víctima es una mala negociación la que nos ha llevado a esto. Judocas metidos a negociar unos Juegos de Invierno... no va a ningún sitio», criticó Gericó. En el camino, insistió, se quedan «infraestructuras, accesos, carreteras a los pueblos del Pirineo que si no es por un gran evento, nunca llegan», o la «oportunidad perdida de posicionar al Pirineo en un lugar relevante».

Pedir "responsabilidades"

«Visto lo visto, hay que pedir responsabilidades. Que deje el cargo el consejero (Felipe) Faci por su dejación de funciones, porque no nos puede llamar a los pueblos en el minuto 80 del partido y porque la última propuesta de reparto de sedes y pruebas hay que presentarla en la primera reunión técnica, no seis meses después», argumentó el alcalde de Sallent, del PP, para quien «Pedro Sánchez siempre ha querido gobernar a costa de lo que sea y ERC es su socio necesario» y el COE y su presidente, Alejandro Blanco, «han sido el tonto útil al que la DGA ha dirigido sus críticas para no dar explicaciones de que quien decidía los técnicos a presentar era la DGA». «Nos quedamos como estábamos, con las ganas», concluyó.

Más optimista se mostró el alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón, quien animó a «aprender de los errores» y trabajar «de cara a 2034» en un proyecto «de manera callada, negociando de verdad y sin enrocarse». En una candidatura que permita «explorar nuevas posibilidades» porque se ha «perdido sobre todo un gran escaparate internacional, el gran salto que necesita nuestro esquí». «No es momento de buscar culpables, en todo esto hay una parte racional y otra emocional, pero criticar a la DGA o pedir dimisiones sería como asumir que la responsabilidad es aragonesa. Y seguro que se podría hacer mejor, pero eso no nos ayuda», zanjó. «Aragón tendrá más ocasiones y mejores que esta cuando tengamos la unión de estaciones o se acometa una gran apuesta deportiva en la comunidad», añadió.

«Si cambian los actores, quizá pueda cambiar también la película». Así valoró ayer el alcalde de Benasque, José Ignacio Abadías, quien mostró su «decepción porque dos autonomías no se hayan podido poner de acuerdo y el COE no haya sido capaz de actuar como juez imparcial». «Desgraciadamente ya esperaba que sucediera», añadió. Aunque se abre una puerta, la de 2034 que sigue viendo «posible» pero es «escéptico» tras lo ocurrido con una candidatura en la que «todas las partes pueden ser culpables porque no han hecho esfuerzos suficientes», concluyó.

Mientras, ayer se reunía la Ejecutiva de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (Adelpa), que lamentó la pérdida del «retorno que esta cita olímpica habría tenido» y aprobó por unanimidad un documento manifestando que estos Juegos serían una oportunidad «que no puede ser desaprovechada» y que «está en juego el futuro de cientos de pueblos de Aragón y Cataluña, y el prestigio de los Pirineos».

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