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El Periódico de Aragón

INCENDIOS FORESTALES

El Moncayo se salva del fuego y los vecinos vuelven a casa

Los equipos de extinción refrescan el terreno para evitar nuevos focos | Los cascos urbanos no presentan daños

Las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) trabajan sobre el terreno para crear cortafuegos. | JAIME GALINDO JAIME GALINDO

El paisaje en la comarca del Moncayo es desolador. El fuego, ahora controlado y estabilizado, ha arrasado con furia y virulencia más de 6.000 hectáreas y ha ennegrecido uno de los corazones de Zaragoza, las faldas del parque natural del Moncayo, una joya medioambiental que tardará años en recuperarse.

Esta mañana las buenas noticias se han recibido con un sabor agridulce, porque los más de mil vecinos que fueron desalojados a todo correr el pasado sábado y que hoy, por fin, han vuelto a sus casas, sabían que el camino no iba a ser fácil. Y no lo ha sido..

Los ocho municipios evacuados han sido realojados a lo largo del día, salvo Añón, donde hasta última hora de la noche no se ha permitido la entrada al pueblo, origen del fuego y la zona más afectada. Tampoco se puede acceder al Santuario de la Misericordia, donde se trabaja para devolver la electricidad. 

Los alrededores de Alcalá del Moncayo totalmente calcinados por el fuego. | JAIME GALINDO

El resto recuperan poco a poco la normalidad. Recorrer las carreteras que atraviesan Bulbuente, Vera, Alcalá, Trasmoz, Talamantes, El Buste o Añón impacta. Lo que el sábado por la mañana era de color verde, mezclado con los tonos marrones y amarillos del campo, ahora es negro. Una imagen que se combina con el olor a quemado, con el vacío de un monte que ha tenido que ser abandonado en el que, de repente, aparece una parcela labrada que luce perfecta. Caprichos del fuego.

Un sinfín de hectáreas que hoy se refrescaban desde el terreno y desde el aire para evitar que el fuego se reactive una vez más, como sucedió el domingo.  

El monte, completamente quemado por el fuego. | JAIME GALINDO

Por suerte, las previsiones no se cumplieron y durante la noche del domingo el viento desapareció, una tregua que aprovecharon los más de 350 efectivos que sin descanso estuvieron trabajando. «La meteorología ha tenido la culpa de que se hayan quemado tantas hectáreas y también de que se haya podido controlar el fuego por la noche», explicaba uno de los bomberos de Zaragoza, que hoy trabajaba con su equipo cerca de Alcalá del Moncayo.

La velocidad del viento y las altas temperaturas fueron la causa de que el incendio estuviera fuera de control durante más de 24 horas y de que se extendiera a gran velocidad. Como con rabia. 

Los hidroaviones trabajaron durante todo el día para refrescar el terreno. | JAIME GALINDO Jaime Galindo.

Pero el domingo por la noche amainó y gracias al intenso trabajo de los equipos de extinción las llamas no alcanzaron el parque natural y los focos activos pudieron controlarse. Pocas horas después, el Gobierno de Aragón confirmaba que el incendio --cuyas causas aún se desconocen– estaba estabilizado y que los vecinos podían volver a sus casas. Lo peor había pasado. Los pueblos estaban salvados.

Mientras en los pabellones habilitados en Borja, Torrellas, Magallón y Tarazona ya pensaban en recoger sus cosas, cerca de la charca de Borja, la Unidad Militar de Emergencia (UME) sofocaba en tierra los puntos más calientes y cavaba zanjas de más de un metro de ancho para crear nuevos cortafuegos.

Desde el aire, los hidroaviones, que pasaban cada cinco minutos, hacían lo propio. «Ahora lo importante es evitar que se reactiven pequeños focos. Hay que tenerlo todo en cuenta porque una simple piña quemada que caiga al suelo y empiece a rodar podría generar un nuevo foco», explicaba el cabo Gavilanez, de la UME BIEM 4 de Zaragoza.

Miembros de la UME y la BRIF se encuentran en el terreno. | JAIME GALINDO Jaime Galindo.

La reapertura del tramo de la N-122, que une Borja con Tarazona y cuyo monte está calcinado a izquierda y derecha, devolvió lentamente la normalidad –por decir algo­-- a la zona. Los coches se han lanzado a la carretera incluso antes de que se autorizará su realojo. Salvo alguna fachada aislada, ningún casco urbano se ha visto afectado por las llamas. No puede decirse lo mismo de los alrededores, con campos de almendras y olivos arrasados y alguna que otra explotación ganadera devastada.

Por la tarde se han retirado los efectivos del ministerio, los apoyos procedentes de La Rioja, Navarra y Castilla la Mancha, y una sección de la UME, pero las labores de prevención continuarán durante varios días todavía. 

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GALERÍA DE FOTOS | Lo ocurrido hoy lunes 15 de agosto en el incendio del Moncayo

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