Kiosco El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

LA TRANSICIÓN VERDE EN LA INDUSTRIA

Figueruelas, el rey del autoconsumo en la automoción de Europa

Stellantis Zaragoza aspira a cubrir con renovables el 80% de su consumo eléctrico con energía propia a finales de 2023 | La inversión alcanza los 40 millones de euros, pero la asumirá la comercializadora Prosolia Energy

A la derecha, Ignacio Cortés, el responsable del proyecto de descarbonización de Stellantis en Zaragoza, acompañado del director ejecutivo de Prosolia Energy, Javier Martínez (izquierda). ANGEL DE CASTRO

La planta de Stellantis en Figueruelas tendrá el parque híbrido de autoconsumo (solar más eólica) más grande de Europa antes de 2024. Con casi 35.000 placas fotovoltaicas (a las que habrá que sumar una nueva instalación en diciembre) y cuatro aerogeneradores, la fábrica ubicada en Zaragoza espera generar 56 megavatios de energía propia y limpia de la mano de Prosolia Energy, lo que supondrá cubrir el 80% del consumo eléctrico de una planta que monta un coche cada 35 segundos.

El "ambicioso" proyecto, en palabras de Manuel Munárriz, que será director de la planta hasta el 1 de octubre tras ser ascendido, llevará a la factoría zaragozana a liderar a la industria de la automoción de toda Europa en la descarbonización de los procesos de producción. Y lo hará con los costes de la energía disparados y el proceso de electrificación de la flota de vehículos del grupo Stellantis, que cumplirá con el mandato de la UE de vender solo coches eléctricos en 2030. De hecho, Munárriz ha revelado este miércoles en una visita que el consorcio español ha presentado alegaciones al Perte del vehículo eléctrico.

Así, aprovechando al máximo las 1.800 horas equivalentes de sol y las 3.500 horas de viento anuales en sus instalaciones, Stellantis aspira a producir 30,8 MW de electricidad de origen solar y 25,4 MW de procedencia eólica, unas cifras que representarán aproximadamente el 80% del consumo de energía eléctrica de la factoría de Zaragoza en 2024. 

Prometió el CEO de Stellantis, Carlos Tavares, que en 2038 el grupo alcanzaría las cero emisiones y Zaragoza le tomó la palabra. "Hay que atacar desde toda la cadena productiva. Y Zaragoza es una punta de lanza", ha asegurado Munárriz. Lo será, desde luego, pues antes de alcanzar el objetivo la compañía quiere reducir sus emisiones al 50% en 2030. Pero Figueruelas quiere ser pionera, y ya diseña un plan para reducir la huella de carbono un 80% en 2030, aunque Munárriz desearía que fuera el cien por cien, mediante el uso de energías renovables, la reducción del consumo y las acciones de descarbonización.

La nueva instalación verde, ubicada en la zona sur de la planta, contará con 15.600 módulos fotovoltaicos, con una potencia instalada de 8,01 MW. Habrá que sumar estas cifras a la primera fase, el primer parque solar se extiende por 163.000 metros cuadrados, el equivalente a 23 campos de fútbol, y generará una potencia suficiente como para cubrir ya un tercio del gasto eléctrico de Figueruelas. En diciembre dará comienzo la última fase solar, una nueva macroinstalación en la zona norte, que generará una potencia de 14 megavatios.

Pero no será hasta 2023 cuando se procederá a la instalación de aerogeneradores. Desde hace días miden en los vastos terrenos que ocupa la planta si es factible instalar estos gigantes eólicos que producen enormes cantidades de energía. Finalmente, se instalarán en dos fases: en la primera, programada para junio, se situarán en el área sur dos molinos de 5,7 MW de capacidad, que se completarán con otros dos aerogeneradores de 7 MW al noroeste de la fábrica que entrarán en servicio en diciembre del próximo 2023.

40 millones de inversión

La inversión alcanza los 40 millones de euros, que, no obstante, Stellantis no asumirá. El gigante de la automoción ha alcanzado un acuerdo con la empresa alicantina Prosolia Energy para que le suministre electricidad "al menos los próximos 15 años", según ha apuntado el CEO de la compañía, Javier Martínez. De este modo, Stellantis Zaragoza ha puesto los terrenos pero la propiedad de las placas y los aerogeneradores pertenece a Prosolia, que asume la monumental inversión y distribuirá la energía verde a la planta de Figueruelas para recuperarla.

El plan cerrará el autoabastecimiento en torno al 80%, pero no se descarta buscar alternativas para alcanzar el autoabastecimiento eléctrico total.. La dirección de la factoría de Figueruelas baraja distintas opciones que no están recogidas de momento en el plan. Es más, según desliza Munárriz, la clave podría estar en el almacenaje a base de baterías, aunque se valoran otras opciones como el biogás, la biomasa o el hidrógeno.

Manuel Munárriz, el director de la planta de Figueruelas hasta el próximo 1 de octubre, este miércoles durante la presentación del plan de descarbonización de Stellantis Zaragoza. ANGEL DE CASTRO

Es más, los cambios energéticos en Stellantis «abren la puerta a electrificar procesos que hoy en día tenemos con gas», como sustituir las calderas de gas por eléctricas, instalar aerotermia y geotermia para bombas de calor y cambiar algunos procesos, como la electrificación de la planta de pintura, explicó ayer el responsable del proyecto de descarbonización, Ignacio Cortés, quien ha apuntado que los pilares del plan verde son «la reducción del consumo y la optimización» de los procesos, sobre todo a base de automatizarlos.

Se constata así que Stellantis Zaragoza asume cambios de calado en su organización. Desde la transición energética a la posible llegada de nuevos modelos a sus cadenas de montaje. El tren del autoconsumo llega para Figueruelas en plena batalla por la electrificación de la flota de vehículos del grupo Stellantis, que cumplirá con el mandato de la UE de vender solo coches impulsados por electricidad en 2030. De hecho, Munárriz ha revelado que el consorcio español ha presentado alegaciones al Perte del vehículo eléctrico. En Figueruelas se fabrican la versión eléctrica del Corsa desde 2020.

MUNÁRRIZ, "MODERADAMENTE OPTIMISTA" CON LA CRISIS DE LOS CHIPS

La crisis de los microchips mantiene en vilo a la industria mundial. Aunque la planta de Figueruelas llevaba unos meses sorteando la escasez de semiconductores, se vio obligada a parar su actividad durante casi una semana nada más volver del parón veraniego. 

No obstante, el director de la factoría de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza), Manuel Munárriz, ha apuntado que la crisis está dando «sus últimos coletazos», por lo que aún quedan varios meses de curvas. Aún así, confía Munárriz en mantener la producción de vehículos «por encima» de la del año pasado, tras pasar «unos días de paro técnico» por la falta de componentes la semana pasada, añadiendo que la planta se encuentra ahora «más cerca» de producir «lo que demandan los clientes».

Por ello, desde la dirección de la filial zaragozana del gigante de la automoción se muestra «moderadamente optimistas» respecto al curso, por lo que esperan crecer «un poquito más que el año pasado». Lo que es evidente es que la factoría todavía fabrica sus vehículos en «una situación especial», subrayando que «lo que marca la producción de vehículos no es la demanda, sin la oferta», en alusión a las «poquitas afecciones» en la disponibilidad de componentes durante «varias semanas».

Los dos últimos cursos han estado marcados por la escasez de microchips, unos pequeños componentes electrónicos fabricados en su mayoría en el sudeste asiático. La automatización de los coches hace indispensable la utilización de estos semiconductores, por lo que las fábricas paran todas sus cadenas ante la imposibilidad de montar coches completos. De hecho, este problema afecta a numerosos sectores de la industria, pues gran parte de ella utiliza estos componentes. A ello se suma el problema de los sobrecostes derivados de la especulación por la escasa oferta.

El próximo 1 de octubre, el actual director de la planta, Manuel Munárriz, dejará el cargo tras poco más de un año para asumir un cargo superior como director de la estrategia industrial del grupo a nivel global. Le sustituirá José Luis Alonso Mosquera, hasta ahora director de la planta de Mangualde (Portugal). 

Compartir el artículo

stats