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ESPECIAL SOSTENIBILIDAD: DESAYUNO INFORMATIVO

Las empresas de Aragón convierten la sostenibilidad en su valor diferencial y su punta de lanza

EL PERIÓDICO DE ARAGÓN organizó un coloquio con presencia de representantes del Gobierno de Aragón y de empresas como AWS, ICT Ibérica - Foxy, Aquara, Casalé y Urbaser que apuestan por la innovación y mantienen en su actividad diaria un fuerte compromiso social y ambiental

Sentados de izquierda a derecha: Alicia Revuelta, moderadora de la charla; Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón; David Fernández, director del AWS Data Center en Aragón y José Abián, director de Papelera Foxy. De pie: Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maillo de Urbaser; Jesús Casalé, CEO de Casalé; José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara y Marta Cagigas, jefa de Marquetin de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.

Sentados de izquierda a derecha: Alicia Revuelta, moderadora de la charla; Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón; David Fernández, director del AWS Data Center en Aragón y José Abián, director de Papelera Foxy. De pie: Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maillo de Urbaser; Jesús Casalé, CEO de Casalé; José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara y Marta Cagigas, jefa de Marquetin de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. / Laura Trives

Zaragoza

En la actualidad, la sostenibilidad ha dejado de ser una de las materias pendientes de las empresas para convertirse en uno de sus punto clave. Compañías de todos los sectores la contemplan en sus distintas actividades y, además, a través de la innovación, la han convertido en uno de sus ejes estratégicos. Desde la dimensión medioambiental hasta sus vertientes más económicas y sociales, la sostenibilidad es una tarea en la que tanto las empresas como la Administración pública y los consumidores están trabajando a conciencia. Por ello, la colaboración público-privada y la educación medioambiental son también esenciales, además de, obviamente, los propios procesos derivados de la actividad de las empresas que buscan cada día reducir su impacto y su huella en el entorno.

Estas y otras cuestiones relacionadas con sostenibilidad y la innovación se abordaron en el foro informativo llevado a cabo esta semana en la propia sede de EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. A esta conversación acudieron tanto representantes del Gobierno de Aragón como representantes de importantes empresas de Aragón que cuentan con una sólida línea de sostenibilidad, o incluso cuya propia actividad empresarial gira en torno a ella.

La conversación, moderada por la periodista Alicia Revuelta, contó con la presencia de Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón; Jesús Casalé, CEO de Casalé Gestión de Residuos, empresa especializada en la valorización de residuos de construcción y demolición; Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maillo de Urbaser, referente europeo en gestión de residuos y economía circular; David Fernández, AWS Data Center Operator Cluster Leader at Amazon Web Services y responsable de la expansión de centros de datos sostenibles en la región; José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara, empresa líder en gestión integral del ciclo del agua; y José Abián, director de Papelera de Foxy (del grupo ICT Ibérica), empresa papelera que ha pivotado su modelo de negocio hacia la descarbonización industrial.

El único futuro posible

Lo primero que se puso de manifiesto es que, a pesar de pertenecer a sectores distintos, todos se necesitan entre sí y necesitan también a la Administración pública. Además, estas empresas han puesto a la sostenibilidad y la innovación en el núcleo de su negocio y de su actividad. Así lo explicó José Abián, quien señaló que desde Foxy cambiaron su plan estratégico hace tres años. «Pasamos de pensar únicamente en la rentabilidad económica a una sostenibilidad de 360 grados: social, ambiental y económica. Porque una empresa tiene que ser viable, el mundo tiene que ser vivible y tenemos que devolver a la sociedad parte de lo que nos da», enfatizó. Para Abián está muy clara la postura respecto a este tema: «Ser sostenible es lo más rentable hoy en día porque estás invirtiendo en el futuro. ¿Qué ocurre si mañana no tenemos agua? Podemos haber sido rentables económicamente, pero no tenemos futuro. Solo tenemos un planeta y los recursos son finitos», destacó.

José Abián, director Papelera Foxy (ICT Ibérica).

José Abián, director Papelera Foxy (ICT Ibérica). / Laura Trives

"Hay mucha competencia y si no nos movemos rápido, perdemos oportunidades"

José Abián

— Director Papelera Foxy

Igual de rotundo se mostró Jesús Casalé, para quien ser sostenibles forma parte del ADN de su compañía. «El 90% de nuestra actividad es la revalorización de residuos de construcción y demolición. Y no tiene sentido nuestra empresa si no hay sostenibilidad», explicó. También puntualizó que Casalé Gestión de Recursos ha alcanzado ya en los últimos años el 98% de valorización de los residuos pero su objetivo sigue siendo alcanzar el 100% mediante la valorización energética.

Mientras, para José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara, «ser sostenible es perdurar en el tiempo y unir el desarrollo económico con el compromiso con el medio ambiente». Una explicación que, en su caso concreto, ilustró con datos. En el último año, Aquara ha inspeccionado 1.500 kilómetros de red de forma preventiva, buscando fugas antes de que ocurran. Han filmado 75 kilómetros de redes de saneamiento. El resultado: 45 hectómetros cúbicos de agua recuperados. «En los años 80 se trabajaba para que el agua llegara a los hogares; en los 90, para que fuera de calidad. Hoy, con la inteligencia artificial y los centros de datos, lo que intentamos es anticiparnos. No es lo mismo reparar una avería cuando surge que hacer búsqueda activa de fugas», afirmó Heredero. A pesar de que su actividad consiste en gestionar el suministro de agua, el director ejecutivo aseguró que lo más importante es garantizar que «haya agua en el futuro porque podemos distribuir mucha agua pero si no hay agua en el futuro, no hay sostenibilidad ni en nuestro modelo de negocio ni en el planeta en general».

Un sector acusado con frecuencia de ser un consumidor energético e hídrico voraz es el de los centros de datos. Sin embargo, David Fernández, responsable del clúster de centros de datos de AWS en Aragón se encargó de derribar esa afirmación de nuevo tirando de cifras. «Es cierto que los centros de datos necesitan refrigeración. Durante el calor extremo, podemos refrigerar con agua o aumentar la electricidad. Con refrigeración evaporativa usando agua, el uso de energía disminuye un 25-35% en esos periodos pico, minimizando el impacto en la red eléctrica», señaló. El problema, según él mismo, «no es la utilización del agua, sino la eficiencia. No importa tanto la cantidad, importa no malgastarla. Ahí entra Water Efficiency Use» que AWS está poniendo en prática en todas sus instalaciones.

Otra de las empresas referentes en este ámbito en la comunidad es Urbaser cuya actividad innovadora es una de sus señas de identidad. «Este año, Urbaser cumplimos 35 años comprometidos con la innovación. El Centro de Innovación Alfonso Maíllo, en Zaragoza, lleva diez años desarrollando proyectos de economía circular, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza. Por ejemplo, hemos desarrollado un modelo de biorrefinería desde el laboratorio, pasando por la escala semi industrial, a través de proyectos financiados por la Unión Europea, hasta llegar a la industrial», explica Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maíllo de Urbaser. Sus inversiones en I+D+i están orientadas a la economía circular, y su biorrefinería circular Biocarbon es un proyecto estratégico para la Comisión Europea. El proceso trata los bioresiduos y lodos urbanos, sometiéndolos a distintas etapas para obtener productos que terminen convirtiendose en grafeno verde, recubrimientos de carbono de alta resistencia, biofertilizantes y bioplásticos.

Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón.

Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón. / Laura Trives

"Debemos apoyar a las empresas y hacer la parte administrativa más sencilla"

Mar Paños

— Directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón

El punto de vista institucional en el coloquio lo puso Mar Paños, directora general de Promoción Industrial e Innovación del Gobierno de Aragón, quién abrió su intervención refiriéndose a una definición que le resulta llamativa: «Sostenibilidad es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las del futuro, teniendo en cuenta, además de la parte ambiental, la social y la económica». Desde su visión más general, Paños reconoció que « las empresas aragonesas están muy implicadas» y expuso el papel que deben jugar las instituciones públicas. «Por parte del Gobierno de Aragón tenemos que acompañar a las empresas en varios pasos: primero, apoyándolas en las innovaciones que tienen que hacer o en las adaptaciones de maquinaria, de procesos… Y segundo, en toda la cuestión normativa procedimental y legal para tratar de hacer esa parte más sencilla y más fácil», explicó.

Tiempos administrativos

Precisamente, los representantes de las empresas coincidieron en señalar que esa parte de la relación con las instituciones públicas es la más compleja. Entre otras cuestiones, se enfrentan a los problemas de la «urgencia empresarial» frente a la «lentitud administrativa». Por ejemplo, José Abián se refirió a la situación en la que se encuentra su Proyecto Royal. Una inversión de ICT Ibérica de 60 millones de euros cuyo objetivo es descarbonizar su planta papelera y abastecerse de energías renovables. «El proyecto está a la espera de que el Inaga (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) procese el expediente. Lleva un año», subrayó, para continuar explicando que «las grandes empresas no pedimos dinero, queremos agilidad y que se nos dé la oportunidad de desarrollarnos. Hay mucha competencia externa y, si no nos movemos rápidos, podemos perder grandes oportunidades», puntualizó.

En este sentido, Jesús Caslalé añadió su propia preocupación: «Cualquier modificación que queramos hacer en nuestras autorizaciones requiere un plazo de tres años. Todas las empresas nos estamos desarrollando constantemente. Ya no somos estáticas y nos hace falta mover todo ese sistema de autorizaciones más rápido para que eso sea viable». Su empresa gestora de residuos cada año crece más. «El año pasado recibimos 200.000 toneladas; en tres años serán 400.000. Si una empresa grande como Amazon nos dice que nuestra autorización no llega para su plan de residuos, perdemos una gran oportunidad para seguir creciendo», continuó el CEO de Casalé.

Jesús Casalé, CEO de Casalé Gestión de Residuos.

Jesús Casalé, CEO de Casalé Gestión de Residuos. / Laura Trives

"Podemos reciclar los RCD al 100%, ahora, faltan políticas favorecedoras del consumo de áridos reciclados"

Jesús Casalé

— CEO de Casalé Gestión de Residuos

Sin embargo, Paños aseguró que desde la Administración ya se están realizando avances y cambios para solucionar estos problemas. «Desde que llegamos al Gobierno de Aragón se han revisado todos los procedimientos internos. Hemos anulado alguna normativa vigente que ya no tenía sentido. También hemos cambiado algunos procedimientos y hay un anteproyecto de ley de simplificación administrativa», explicó la directora general, quien, sin embargo, reconoció que determinados departamentos como «el Inaga tienen más solicitudes que otros». «En ese caso hemos contratado más personal y estamos integrando IA para que expedientes estandarizados se resuelvan más rápido», detalló. Paños aumió que «el mercado va más rápido que la Administración» pero reconoció que es deber suyo adaptarse a ese ritmo.

Como Casalé, Urbaser se encuentra con la misma problemática. «Cuando presentamos proyectos novedosos e innovadores que queremos implementar a escala industrial, nos encontramos con complejidades. El proceso de revisión de las solicitudes debe ser muy minucioso», puntualizó Plácido Aurensanz.

Otro riesgo que expuso José Abián es la posibilidad de que «Aragón muera de éxito». «Hay muchas empresas que llevamos toda la vida en Aragón, que también hay que potenciar, y no solo traer nuevas. Hay que repartir el pastel de modo que todos podamos crecer de forma sostenible. Los recursos son los que son y no podemos hacer un uso intensivo, sino optimizarlos», afirmó el director de Foxy.

David Fernández, desde AWS, coincidió en que «se necesitan plazos más rápidos y agilizar los procesos administrativos» pero, al mismo tiempo, rompió una lanza a favor de la Administración: «Hay que entender que las instituciones tienen que seguir unos procesos que a veces no los imponen ellos, sino que vienen de regulaciones europeas o nacionales. Es importante que se colabore y que el gobierno y las empresas vayan de la mano. En nuestro caso, el Gobierno de Aragón nos ha escuchado y está claro que quiere trabajar con las empresas», aseguró.

Implicación social

En este punto fue donde se puso sobre la mesa la implicación de las empresas con la sociedad y su entorno más próximo. Por ejemplo, David Fernández se refirió a los proyectos de AWS en materia de sostenibilidad que trascienden lo puramente corporativo: «Trabajamos con 430 agricultores en El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego para reducir sus necesidades hídricas a través de la eficiencia en el uso del agua y utilizar el internet de las cosas (IoT) y la inteligencia artificial para maximizar también la producción». Al mismo tiempo, llevan a cabo trabajos en Huesca y Zaragoza. «Hemos realizado la reposición completa de la tubería en Huesca para el abastecimiento de agua y trabajamos con el Ayuntamiento de Zaragoza en todo lo relacionado con los barrancos y la detección previa de inundaciones mediante el uso de IoT e IA inteligencia artificial», detalló.

José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara.

José Ignacio Heredero, director ejecutivo de Aquara. / Laura Trives

"La digitalización del ciclo del agua es clave para la sostenibilidad"

José Ignacio Heredero

— Director ejecutivo de Aquara

También en materia hídrica, Aquara cuenta con proyectos similares. «Asesoramos a nuestros clientes y socios sobre cómo hacer más eficiente el consumo; incluso promovemos proyectos de recuperación del agua para otros usos. Con Amazon lo hemos hecho. Ahora también estamos manteniendo reuniones con otros centros de datos que están viniendo para que sus propios procesos sean más eficientes y darle una doble vida al agua de los centros de datos», destacó José Ignacio Heredero. Además, Aquara en el marco del Proyecto Digitaliza Zaragoza, ha colaborado con Rey Ardid, con el fin de no sólo contribuir minimizar las pérdidas de agua y energía en al ciudad, sino también hacerlo de una manera socialmente responsable, apostando por la inserción laboral.

Por su parte, Jesús Casalé expuso cómo trabaja su empresa en colaboración multisectorial: «Estamos constantemente probando, estudiando, colaborando con el Circe, con el ITA y con otros centros tecnológicos. Nos juntamos químicos, físicos, geólogos y hacemos una visión de lo que queremos, del problema que tenemos y de dónde queremos ir. Muchas veces surgen ideas muy bonitas que se han puesto en el mercado y funcionan. El apoyo tecnológico que tenemos en Aragón es tremendo», subrayó.

El proyecto Redol es quizás el ejemplo más ambicioso de esta colaboración multisectorial en la que participa. En concreto, el proyecto implica a 36 empresas —incluyendo a Casalé, Urbaser, Cemex, Acciona y empresas de Alemania, Grecia e Italia— con el objetivo de hacer de Zaragoza una ciudad de residuo cero. «Es un proyecto internacional y a partir de que Zaragoza lo consiga, otras ciudades europeas querrán copiar y adaptar todos los sistemas que aquí se han estudiado y mejorado. Nuestra empresa está como empresa probadora de toda la tecnología aplicada, de las pruebas para hacer nuevos productos y materiales…», detalló Jesús Casalé.

Desde Urbaser, Plácido Aurensanz añadió que su empresa también participa en estas colaboraciones estratégicas. En su caso, destacó el proyecto Premier Plas con el que Urbaser trabaja en el reciclaje químico a través de un proceso transforma el plástico film en poliolefinas circulares. «Tenemos un proyecto para la construcción de una planta industrial aquí en Aragón que está pendiente de un trámite administrativo».

José Abián reconoció que el sector papelero a veces no es visto con buenos ojos en materia de sostenibilidad, pero explicó que también contribuyen a cuidar del entorno. Esto lo hacen a partir de la descarbonización industrial mediante el autoconsumo de energías renovables, la búsqueda de colaboraciones con proveedores de tecnología verde y centros de investigación. «Creemos que los bioplásticos y la reutilización de lo que está en el circuito deben ser nuestro futuro. De lo contrario, el mundo se nos agota», reflexiona. También en el packaging, Foxy continúa experimentando con nuevas colaboraciones con proveedores de materiales sostenibles. «Podemos hacer empaquetado con bioplásticos y papel. Necesitamos encontrar un equilibrio en el que todos los recursos se compartan y para ello tenemos que trabajar con otros actores del sector para desarrollar soluciones que realmente funcionen a escala», comenta el director.

Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maillo de Urbaser.

Plácido Aurensanz, director del Centro de Innovación Alfonso Maillo de Urbaser. / Laura Trives

"Nuestra biorrefinería Circular Biocarbon, ayudará a que Zaragoza sea una ciudad referente en Europa"

Plácido Aurensanz

— Director del Centro de Innovación Alfonso Maíllo de Urbaser

Mar Paños se encargó de mostrar el apoyo gubernamental que sostiene este ecosistema de colaboraciones en la comunidad: «Hemos puesto en marcha ayudas a centros tecnológicos como el Circe o AITIIP para que puedan seguir mejorando, y uno de los criterios es su colaboración con empresas del territorio para fomentar, sobre todo, aquellas empresas pymes que tienen más dificultades para innovar. También en algunas líneas de ayudas como las de transformación y desarrollo industrial, hay una parte ligada a la economía circular, sostenibilidad. O las que se han puesto en marcha este año dirigidas a proyectos de sostenibilidad con fondos Feder. Dentro del FITE también ha salido, para la provincia de Teruel, una línea de proyectos de economía circular y sostenibilidad». Es el marco institucional que permite que todas estas iniciativas no sean actos aislados, sino parte de una estrategia territorial coherente.

Responsabilidad compartida

Algo en lo que todos los participantes se mostraron de acuerdo es que la transformación para construir una sociedad más sostenible no solo ocurre en plantas industriales. También es importante la educación ciudadana para cambiar hacia una cultura concienciada. José Ignacio Heredero, desde Aquara, detalló la envergadura de algunos de sus programas educativos: «Llevamos once años realizando programas de gamificación sobre el ciclo del agua por los que han pasado más de 15.000 escolares. Hacemos yincanas del agua donde ven el proceso del ciclo del agua: cómo se gestiona, cómo se trata y cómo se depura». Además, Aquara realiza catas de agua en las que ciudadanos pueden apreciar la calidad del agua del grifo.

En Urbaser también organizan visitas a su planta y su centro de tratamiento (Ctruz). «Recibimos una media de 4.000 visitas al año en nuestra aula ambiental de la planta del Ctruz y en los últimos años han pasado por el CIAM en torno a 500 personas. Nuestra labor en parte es realizar difusión de los avances innovadores alcanzados, divulgar y desmentir mitos establecidos en el imaginario colectivo y formar e informar a los ciudadanos para que hagan un uso adecuado de los recursos y consuman responsablemente», explicó Plácido Aurensanz, quien enfatizó la importancia de la transparencia: «Los ciudadanos tienen que saber qué se hace con los residuos que se generan, qué impacto económico tiene su tratamiento para el bolsillo del ciudadano, y que diferencia hay entre tirar una botella de vidrio al contenedor verde, una botella de plástico al contenedor amarillo, o no hacer nada y tirarlas a la basura, porque el impacto es diferente», afirmó.

Porque un problema común al que se enfrentan es la desinformación sobre ciertos productos que aparentan ser sostenibles, pero no lo son. Heredero puso como ejemplo las toallitas húmedas de higiene que son contempladas erróneamente como reciclables. «El gran problema que tenemos hoy en día en las redes de saneamiento y en las depuradoras son las toallitas. Precisamente porque estás catalogadas como reciclables o para uso doméstico y no es así. Aunque digan que son biodegradables, la pregunta es ¿en cuánto tiempo? Porque en definitiva son un textil», precisó.

Mar Paños coincidió en que la responsabilidad no es únicamente de las empresas ni de la Administración: «Como consumidores también tenemos una parte», aseguró. Precisamente, sobre esto mismo reflexionó José Abián. «Tenemos que trabajar la parte cultural. Hay que enseñarle a la sociedad lo que realmente puede ocurrir. Si necesitas algo rápido, a menudo miras el precio y no las demás características. Las nuevas generaciones están llegando un poco más concienciadas porque se empieza a trabajar en el colegio, pero realmente nosotros, los que somos más mayores, tenemos que cambiar nuestra mentalidad», confiesa.

Competencia global

Otro de los aspectos que se abordó en el coloquio es que las empresas aragonesas se enfrentan a otras compañías internacionales que operan bajo regulaciones distintas. «Hay que tener cuidado porque pueden adelantarnos por la derecha. Tenemos competencia de Brasil, de Turquía, de Asia. Nosotros nos tenemos que preparar para competir con ellos. No nos quejamos de que vengan aquí. Nos quejamos de que no cumplen las mismas normas que cumplimos nosotros», afirmó José Abián.

Su testimonio lo complementó Jesús Casalé: «A largo plazo, indudablemente es necesario hacer las cosas como las estamos llevando a cabo en España y Europa, pero a corto plazo corremos peligro ante la llegada de materiales, productos y servicios que se mueven a nivel internacional y llegan de fuera de la comunidad europea sin pasar los mismos controles».

En este punto intervino Mar Paños y recordó que «a nivel europeo existe el marcado CE que tienen que llevar los productos para adaptarse a la normativa y si no lo tienen, no podría comercializarse». Para eso, recordó, «las administraciones también hacemos inspecciones desde el punto de vista industrial para detectar estos casos y se imponen sanciones en algún caso muy elevadas cuando se detecta que algún producto está comercializándose sin esa normativa», explicó. Aun así, para el director de Foxy, el control total es imposible. «Difícilmente podemos analizar millones y millones de productos provenientes de millones y millones de sitios. Es muy difícil esa trazabilidad», puntualizó Abián.

David Fernández, director del Data Center Clúster de AWS en Aragón.

David Fernández, director del Data Center Clúster de AWS en Aragón. / Laura Trives

"En AWS tenemos el compromiso de ser Water Positive en 2030"

David Fernández

— Director del Data Center Clúster de AWS en Aragón

Desde AWS, David Fernández se mostró algo más optimista. «Al final, los clientes demandan soluciones más sostenibles, lo que crea una ventaja competitiva para la empresa. Ser más sostenible genera diferenciación», aseguró. De esta forma, aunque en cuanto a precio, las empresas aragonesas no puedan competir con otras extranjeras, pueden ser punteras y diferenciarse por su sostenibilidad e innovación.

Objetivos a cinco años

Para terminar, los distintos participantes en el foro expusieron sus metas en materia de sostenibilidad para los próximos cinco años.

«Para Foxy e ICT Ibérica nuestros dos grandes retos son: alcanzar las cero emisiones en 2050, para lo que necesitamos que nuestro Proyecto Royal sea una realidad y, por otro lado, ser una empresa con cero vertidos en el agua, es decir, poder reutilizar toda el agua que entra en nuestro centro», detalló José Abián.

José Ignacio Heredero explicó que el gran reto de Aquara es que se pueda recuperar cada vez más agua y, sobre todo, «digitalizar el ciclo integral del agua para poder anticiparse y poder actuar de forma correcta para evitar pérdidas de agua».

Desde AWS, David Fernández coincidió con sus compañeros de mesa y concretó que en su caso la meta es «la descarbonización, por supuesto, el compromiso de Water Positive para el 2030, que ya cuenta con un 53% completado, y que creemos que alcanzaremos, y toda la reducción de elementos a través de logística inversa, usando elementos reciclados en nuestros servidores», detalló.

Plácido Aurensanz (Urbaser) se marcó un objetivo más concreto: «Queremos ayudar a la administración a alcanzar los objetivos de reciclaje que establece la Unión Europea y España». «Para ello tenemos que desarrollar proyectos innovadores, materializando las distintas lineas de investigación que estamos llevando a cabo. Me gustaría poder anunciar que la biorrefinería puede ser replicable y que Zaragoza se convierta en un ejemplo en Europa», continuó.

«En Casalé, el objetivo principal es alcanzar el 100% de la tasa de valorización. Es algo completamente necesario y creemos que es técnicamente posible. Así mostraremos cómo es posible en Aragón contar con una energía alternativa a los fósiles», explicó Jesús Casalé y refrendó que su meta es «lograr el 100% de reciclado absoluto con valorización energética».

Por su parte, desde el Gobierno de Aragón también tienen sus propios objetivos que van más allá de la mera simplificación administrativa. «Queremos ver en marcha muchas plantas de hidrógeno verde que sirvan para la descarbonización industrial y que todos los proyectos que están en fase de valoración se puedan materializar», concluyó Mar Paños.

Un ecosistema modelo

Lo que quedó claro en esta charla es que Aragón y sus empresas están haciendo las cosas bien y es un fenómeno que trasciende fronteras y llama la atención de Europa. La Comisión Europea ha designado la biorrefinería de Urbaser como proyecto estratégico. Empresas alemanas, griegas e italianas participan en el proyecto Redol. Inversiones en energías renovables y en circularidad llegan constantemente a la región. Aragón ha logrado construir un ecosistema en el que la sostenibilidad no es un departamento, sino la forma en que se hace negocio.

«Ser sostenible es lo más rentable hoy en día porque estás invirtiendo en el futuro. No podemos mirar solo a corto plazo. Tenemos que garantizar un mundo vivible», sintetizó José Abián. Algo que Plácido Aurensanz amplió. «No hablamos de dejar un futuro para nuestro hijos ni para nuestros nietos. Hablamos de la realidad que nos toca vivir. Sequías, fenómenos meteorológicos adversos, falta de recursos. La sostenibilidad no es una opción, es una necesidad inmediata», añadió.

A esa visión se sumaron también las aportaciones del resto de participantes: José Ignacio Heredero situó el agua en el centro, defendiendo la digitalización del ciclo y la anticipación para evitar pérdidas; David Fernández insistió en que la eficiencia y la tecnología son claves para hacer «más con menos»; y Jesús Casalé recordó, con su objetivo del 100% de valorización, que la economía circular se demuestra en toneladas de residuos que no acaban en el vertedero, mientras Mar Paños subrayó que esta transformación solo será posible si la administración acompaña con normas claras, trámites ágiles y apoyo real a la innovación.

Entre todos dibujaron una conclusión compartida: en Aragón, la sostenibilidad ya no es un horizonte lejano, sino el terreno sobre el que se decide, día a día, el futuro económico y social de la comunidad, la manera en que se atraen inversiones, se generan empleos y se redefine el propio modelo productivo de la región. Permitiendo a las compañías diferenciarse del resto mediante la innovación sostenible.

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