Miembros de las dos bandas latinas arraigadas en Zaragoza, los Dominican Don’t Play (DDP) y los Black Panther (BP9) se citaron en verano del 2021 para agredirse con machetes y palos afilados. Tuvieron suerte en aquel momento porque todo quedó en lesiones y ahora en el juzgado pues de los 3 años de prisión a los que se enfrentaban la condena se ha quedado en unas multas.

En el banquillo del Juzgado de lo Penal número 7 de Zaragoza se sentaron cuatro jóvenes, si bien solo dos han acabado condenados, John Susa y Antonio López, pues exoneraron a sus compañeros de banquillo Flavio J. A. y Norman G. C. Los que admitieron los hechos deberán abonar, respectivamente, 2.880 euros y 900 euros, como autores de un delito de lesiones. Curiosamente se libran del delito de pertenencia a banda criminal pues la Fiscalía no llegó a acusarles por ello, pese a que, por ejemplo en el caso de los DDP, la organización está ilegalizada por el Tribunal Supremo.

Como hechos probados el juez firmante de la sentencia señala que los ahora condenados, sin antecedentes penales, pertenecientes respectivamente a las bandas rivales Dominican don´t play y Black Panther, en la madrugada del día 24 de julio de 2021, se encontraron en las inmediaciones del Hotel NH Sport, en el zaragozano barrio de Delicias. En un determinado momento los pandilleros, defendidos por los abogados Claudia Melguizo y Alejandro Soteras, se agredieron mutuamente, el primero empleando un palo acabado en punta de grandes dimensiones y el segundo un machete, resultando ambos con lesiones. Como consecuencia de la reyerta, uno sufrió un pinchazo en el brazo izquierdo y el otro en una mano.

Rivalidad

La rivalidad mantenida entre miembros de ambas bandas ha dado lugar a numerosos enfrentamientos en diversos puntos de la ciudad, en algunos casos multitudinarios y tumultuarios con uso de machetes y cuchillos, y en otros con resultados de lesiones graves para quienes han resultado agredidos. La especial facilidad para manipular y adoctrinar a jóvenes de edades entre los 14 y los 17 años y, tal y como reconoce la Fiscalía, que la ley «es más benévola» con los menores, llevó al coro de Zaragoza de los Dominican Don’t Play (DDP) a captar a adolescentes para el tráfico de drogas, uno de los sistemas de financiación de la banda.

Fue tras la operación Sanjo, llevada a cabo en 2021, en la que fueron detenidos 24 jóvenes y con la que la Policía Nacional creía haber desarticulado a los DDP, pero mientras unos estaban en prisión los que quedaron fuera se agruparon y siguieron con la actividad. Esta semana fueron detenidos, de hecho, tres menores por amenazar a otros con un machete de 56 centímetros. Fue a las 01.00 horas en la calle Corona de Aragón, en el distrito Universidad. H