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Aínsa.

Los scouts desalojados por la CHE se niegan a dejar Griébal

"Van a expropiar el pueblo otra vez, como pasó con el pantano", dicen.

 

Unos 500 campistas se dan cita en Griébal. - Foto: SERVICIO ESPECIAL

J. OTOJ. OTO 24/07/2011

"No vamos a irnos del pueblo". La tajante declaración de intenciones de Esteban Urgel, presidente de Scouts-Aragón, hace frente a la obligación, por parte de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), de desalojar la acampada de unas 500 prsonas en Griébal por riesgo de incendio.

La decisión ha cogido por sorpresa al colectivo, que asegura que la acampada contaba con el visto bueno del Instituto Aragonés de la Juventud, pero la CHE les ha dado cuatro días para abandonar el pueblo argumentando que la zona no es apta para la acampada porque la ubicación no es segura por riesgo de incendio. "Estamos desorientados por esa falta de sensibilidad porque llevamos aquí 25 años y han pasado por aquí más de 50.000 personas", apuntó Urgel.

ABOCADOS AL CIERRE De hecho, los scouts advierten de que el desalojo significaría el cierre del centro. "¿Quién va a querer volver aquí y confiar en nosotros?", se preguntaba el presidente del colectivo, que responsabilizó a la CHE de "volver a expropiar Griébal después de que ya lo fuera con el pantano de Mediano. Están abocando a la desaparición de un pueblo vivo".

En este sentido, para mañana lunes está programada una reunión con el Ayuntamiento de Aínsa para establecer posibles medidas. "Confío en que pueda haber marcha atrás y se imponga la sensatez porque estamos hablando de 1.000 familias que están afectadas por lo que pueda pasar aquí", subrayó Urgel, que mostró su preocupación en caso de que, finalmente, se produzca el desalojo. "No tenemos medios para llevarlo a cabo y, si sucede, será Protección Civil quien se tenga que hacer cargo del alojamiento y manutención de esta gente".

Por su parte, el alcalde de Aínsa, José Miguel Chéliz, mostró su pesar por la situación y reconoció albergar pocas esperanzas de evitar el desalojo. "Estamos muy preocupados, pero me parece que el desalojo ya es inevitable y no disponemos de una alternativa adecuada para realojar a estos 500 campistas", lamentó.

Chéliz también criticó que "se haya llegado a esta situación ahora después de una trayectoria de más de 20 años en Griébal" y reconoció su "sorpresa" por la decisión adoptada desde la CHE. "Se han tomado muchas medidas para mitigar el riesgo y todos estamos dispuestos a seguir trabajando para mejorar la ubicación del centro, pero la CHE considera que no es suficiente" y recordó que el centro de Griébal "ha supuesto una gran inversión de dinero y es un centro de referencia internacional que goza de gran prestigio".