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consternación en la isla

Un asesino en serie confiesa haber matado a siete mujeres en Chipre

La policía ha hallado hasta ahora los cuerpos de tres de las víctimas gracias a las pistas que ha dado el detenido, un oficial de la Guardia Nacional

 

Agentes de policía en la localidad de Orounta, cerca de Nicosia, donde se ha encontrado el cuerpo sin vida de una de las víctimas. - AP

EFE
26/04/2019

La policía de Chipre halló ayer jueves el cadáver de otra mujer víctima de un chipriota de 35 años, detenido el pasado 18 de abril y que hasta ahora ha confesado siete feminicidios. Según informó la Policía, fue el mismo detenido, Nikos Metaxas, oficial de la Guardia Nacional de Chipre, quien indicó el lugar donde yacía el cuerpo de la mujer, aunque según los medios locales el hombre no recuerda su identidad ni su nacionalidad, tan solo que la asesinó el verano pasado.

Además, Metaxas confesó ayer los últimos dos asesinatos de una lista que no deja de aumentar: una mujer rumana, Livia Florentina Bunea, de 36 años, y su hija de ocho años de edad, ambas desaparecidas desde finales de septiembre del 2016.

Hasta ahora la policía ha encontrado tres cuerpos mientras continúa la búsqueda de otros cuatro, por lo que las autoridades califican este caso como el de un "asesino en serie" y no descartan que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas.

Debido a la avanzada descomposición del cuerpo, que se encontró dentro de un pozo en un pueblo al oeste de Nicosia, las autoridades no han podido identificar a la mujer, aunque se cree que puede ser de origen nepalí o indio.

MINA ABANDONADA

Metaxas fue detenido hace una semana, tres días después de que unos turistas descubrieran de forma casual un cadáver en un pozo localizado en una mina abandonada en el pueblo de Mitsero. Las autoridades identificaron el cadáver como el de Mary Rose Tiburcio, de 39 años y origen filipino, cuya desaparición fue denunciada junto a la de su hija Sierra, de seis años, el pasado mayo de 2018.

Las labores de la policía en busca de la menor llevaron al descubrimiento del cadáver de otra mujer en el mismo lugar. Aun a la espera de una identificación oficial, se cree que se trata del cuerpo de otra mujer filipina, de 28 años, que también se encontraba desaparecida desde el pasado verano. Las mujeres se encontraban en Chipre trabajando como empleadas del hogar.