El consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, destacó la capacidad de la industria agroalimentaria aragonesa de conectar los recursos locales con los mercados globales. «Cuando hablamos de recursos locales, no solo hablamos de materias primas agrícolas también de empleo y de la necesidad del medio rural de generar puestos de trabajo para luchar contra la despoblación», afirmó el consejero en su visita el 11 de septiembre a las instalaciones de Magdalenas Lázaro en Alfamén, de la que elogió su potencial internacional con el 80% de sus ventas provenientes de las exportaciones.

Magdalenas Lázaro SA comenzó siendo una panadería familiar en 1948 y evolucionó hasta convertirse en una empresa sesenta años después. En la actualidad produce 450 millones de unidades anualmente.

Sus productos pueden encontrarse en las estanterías de numerosos comercios a nivel nacional e internacional, estando presentes en 25 países, la mayoría de la Unión Europea, así como en los mercados de Estados Unidos y Japón.

Magdalenas Lázaro tiene una gran relevancia en el entorno rural, abasteciéndose de materias primas de su entorno cercano y creando alrededor de medio centenar de puestos de trabajo, el 50% mujeres.

Además, apuesta por la innovación para adaptarse a las necesidades de sus clientes en cada pedido y de esta forma, consolidarse en el sector agroalimentario aragonés.

La industria alimentaria en Aragón crea 15.100 puestos de trabajo con alrededor de 1.000 empresas y 1.200 millones en exportación, lo que supone el 30% de su facturación. Mientras que el volumen total de ventas se sitúa en los 4.000 millones de euros. T