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El artículo del día

Impacientes

Menos mal que ya va terminando el verano y el próximo fin de semana vuelve la liga a La Romareda. Yo ya estoy impaciente

 

Impacientes -

José Mendi José Mendi
11/08/2019

Somos impacientes porque hemos aprendido a serlo. Nadie nace con un gen paciente. La impaciencia no es ningún trastorno del comportamiento. Solo es un problema si se gestiona mal. La mayoría de expresiones en una consulta, que demandan ayuda psicológica, se resumen en dos conceptos: tiempo y control. En términos científicos hablamos del famoso locus de control. Es la percepción que tiene una persona acerca de dónde se localiza el agente causal de los acontecimientos de su vida cotidiana. No se trata de una valoración objetiva. Se refiere al grado de control que percibe un sujeto sobre lo que sucede a su alrededor, si puede cambiarlo o no y, en consecuencia, se relaciona con la autoestima de su autocompetencia al respecto.

Hay dos tipos de locus de control, el interno y el externo. El primero hace alusión a la percepción de que las cosas ocurren como efecto de nuestras propias acciones. El segundo se refiere a la percepción de que los acontecimientos se deben a elementos externos. Ya sea el azar, el destino o los otros. Son conceptos que analizó el profesor de psicología de la personalidad Delroy L. Paulhus. En sus estudios desarrolla esta percepción de control en tres grandes áreas: los logros personales, las relaciones interpersonales y el mundo socio político. Precisamente a esto último se refiere lo que denominamos relato, en relación a lo ocurrido tras la no investidura de Sánchez.

La percepción de las responsabilidades en el fracaso actual para formar gobierno, por los electorados progresistas, decidirá los movimientos de aproximación o alejamiento, tanto a las urnas como a las papeletas de dichos partidos, en una hipotética repetición electoral. A estos sismos en las votaciones tampoco son ajenos una parte de quienes apoyaron a otras opciones. Es lo que indica la última encuesta del CIS, aunque el trabajo de campo se realizó antes de la investidura fallida. Ahora el PSOE está desarrollando la que podemos llamar estrategia de Jericó. Recuerden ese episodio bíblico que relata la supuesta conquista de dicha ciudad de la actual Palestina, por los israelitas comandados por Josué, tal y como le indica Jehová al sucesor de Moisés, a base de rodear las murallas infranqueables hasta que cayeron.

La envolvente de alianzas sociales y políticas que está tejiendo Pedro Sánchez, frente a las murallas de Iglesias, tienen como objetivo derribar su fortaleza que se mantiene inexpugnable en torno a la coalición de gobierno. El riesgo de este planteamiento es que puede convertir a los asediados en resistentes numantinos. Con lo que el bucle del no acuerdo se reitera una y otra vez, bajo la amenaza de una repetición electoral tan poco deseada como probable. Mientras, el Rey se impacienta entre regata y regata. Por lo que se ha despachado a gusto esta semana en Marivent con el presidente en funciones. (Una duda, ¿se abrirán también al público los jardines del Pignatelli, como consiguió Podemos en Baleares en su acuerdo de gobierno, para socializar los de la residencia de verano de la Familia Real?). Al menos Teruel Existe ha hecho el agosto entrevistándose con Sánchez para transmitirle su solidaridad, ahora que sufre el síndrome de la izquierda vaciada.

En Zaragoza se impacientan. El equipo de gobierno municipal sigue rebuscando, entre supuestas herencias, excusas futuras de su incapacidad para resolver problemas. Y para justificar la próxima subida del billete del transporte urbano. En la capital el triunvirato de la CAF (Calvo, Azcón y Fernández) se mueve entre la necesidad de asentar cuanto antes el nuevo liderazgo del PP (¿aragonés?) de Azcón y las fanfarrias de Vox. Le han dejado un hueco, en la entrada consistorial, a una estatua de sal para la vicealcaldesa de Ciudadanos, Sara Fernández. Quizás el errático voto naranja oscense no iba tan desencaminado. (Por cierto, dicen que en estas fiestas de Huesca se verán mejor las lágrimas de Ana Alós que las de San Lorenzo). Los de Abascal han conseguido arrastrar a los colegas de la derecha municipal en su política de gestos brazo en alto. Piden la retirada de la calle y parque que tiene dedicados el Che Guevara. Supongo que para el católico colegio del Sagrado Corazón debe resultar incómodo estar rodeado por tan ilustre guerrillero. Así que por ser Vox quien sois, amén. Como sigan quitando héroes de nuestro callejero temo por la calle dedicada al grupo de Bunbury. Pero bueno no quiero amargarle hoy al líder de los Héroes del Silencio su cumpleaños. Felicidades maestro.

En Aragón ya tenemos gobierno. Rebosa tanta novedad como continuidad. Lástima que Podemos haya renunciado al streaming porque yo no me perdería una reunión de un Consejo tan colorista. Quien se ha situado bien es la nueva consejera de Presidencia, Mayte Pérez. Su paciencia turolense, y su buen hacer, le han llevado a una privilegiada atalaya de cara al futuro. Atentos. Tendrán que seguir esperando, impacientes, la ejecutiva de Pedro Sánchez y afiliados socialistas que querían rendir a Pérez Anadón un homenaje de despedida, como compañeros, antes de jubilarse (los compañeros). Como ven, demasiada poca paciencia. Menos mal que ya va terminando el verano y el próximo fin de semana vuelve la liga a La Romareda. Yo ya estoy impaciente.

*Psicólogo y escritorSFlb