Kiosco

El Periódico de Aragón

Álvaro Sierra

El Pirineo es ‘indepe’

Hay un grupo de amantes de la autodeterminación y el derecho a decidir que quieren iluminar el Pirineo a favor de la independencia de Cataluña y el País Vasco. Los mismos que no quieren unos Juegos Olímpicos de Invierno buscan reactivar su causa con una ruta extravagante al iluminar cada cumbre pirenaica. Sus proclamas son una caricatura de una idea arcaica y viejuna, es evidente. Y que vuelvan a instrumentalizar el Pirineo aragonés para sus fines, como hacen al reconocer el Aneto como parte de su añorada entelequia de país, es más de lo mismo. Por lo que resulta una engañifa temeraria de una performance que muestra cómo el independentismo aún está alejado de la realidad social y política. No ha debido ser suficiente saltarse las leyes, tener a sus líderes presos por sedición o gastar dinero público sin filtro. El show debe seguir. Y lo hace tocando parte del patrimonio natural de una comunidad en donde, la gran mayoría, repudia cualquier intento separatista.

No hay duda que el suflé va bajando cada año y lo que en 2017 parecía algo posible es ya algo inviable. Hay que decirlo con nitidez: el proceso independentista está muerto y su única salida es desistir. Cada vez hay más gente enraizada en el realismo de la política, en el poder de lo posible, y no en sueños nada factibles. Por ello que se pretenda iluminar las cumbres del Pirineo, incluyendo las aragonesas, merece un rechazo absoluto por parte de cualquier aragonés. Lo ha hecho Javier Lambán con rotundidad. No hay que manchar el Pirineo de tal propaganda maliciosa y desafiante contra el resto de españoles. Pero una vez dicho esto, que es lo fácil, el presidente Lambán debería insistir en que sucediera lo mismo con quienes sustentan a su partido en el poder. Porque a veces parece que lo que sucede en el PSOE o en La Moncloa no es cosa de Lambán. Y sí que lo es. No se puede estar en misa y repicando. Algo en lo que Lambán peca en exceso.

Compartir el artículo

stats