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El Periódico de Aragón

La 40ª jornada de Segunda

Redención por honor

El Zaragoza, sin alicientes en la tabla, se exige una mejora de su mala imagen en el Tartiere de Oviedo para evitar otro bochorno ante un rival en racha y que busca consolidarse en promoción

Zapater agarra a Francho Serrano en un entrenamiento del Zaragoza. JAIME GALINDO

El Real Zaragoza llega al Carlos Tartiere de Oviedo este lunes (21.00 horas) sin nada en juego ya en términos clasificatorios tras la derrota del Sanse el viernes que certificó su permanencia matemática y la llegada de la nueva era que supone el desembarco por fin absoluto del grupo inversor que encabeza Jorge Mas. Pero esa intrascendencia del pleito se mezcla con la pesada mochila que soporta el equipo de JIM, que se ha caído por completo en este tramo final de Liga, una vez se vio salvado y sin opciones de llegar a los playoffs. Esa sensación se ha convertido en un bajón claro que llevó hasta el bochorno ante el colista y descendido Alcorcón, con una imagen indigna y en La Romareda, delante de una afición que dejó claro su malestar y el enfado. 

Por ahí se subraya el partido de este lunes que cierra la jornada 40 y ante un Oviedo que se juega su billete al 'playoff', el que ahora tiene como quinto, aunque con una clasificación más que apretada para dirimir las dos últimas plazas de promoción. No puede fallar el Oviedo. Y no debe mantener su escuálida figura el Zaragoza. Debería redimirse, apelando al escudo, al orgullo o a lo que quiera, porque el camino que ha elegido para terminar la temporada es el peor posible y acrecienta además la idea de revolución en la plantilla y ha dejado sin opciones de continuar a JIM en un banquillo que tendrá nuevo inquilino la próxima temporada. 

El técnico, salvo giro que no se espera, vive sus últimos tres partidos en un puesto al que llegó en diciembre de 2020 y ha apelado en estos días y tras el desastre de Alcorcón, en público y en privado, al orgullo de sus jugadores para que el Zaragoza recupere pulso competitivo, el ADN que en otros momentos el entrenador sí ha visto, y no repita nuevos episodios de arrastrar su nombre por el césped, como pasó ante el cuadro alfarero o en la última media hora frente al Eibar. Lleva el equipo cuatro partidos sin ganar, tres sin marcar desde que lo hizo Iván Azón en el derbi y dos derrotas consecutivas. Toca cambiar el signo de esa espiral negativa, aunque no haya un aliciente en la tabla, sí económico por los derechos de TV, pero eso hace tiempo que quedó claro que no supone ningún plus de motivación para los jugadores, que deben dar una imagen muy distinta. Se lo deben al zaragocismo. 

Más allá de buscar ese cambio de imagen, la deseada redención, de tachar una hoja más en el calendario en este anodino final de curso y de ser el primero con la llegada de la nueva etapa en la propiedad a todos los efectos ya establecida, el partido no tiene pinta de entrar en la hemeroteca selecta del zaragocismo en la parte final de una temporada gris e irregular, repleta de sombras y con una carencia de pegada y una falta de calidad arriba que han condenado al equipo a no tener opciones de ascenso nunca para que llegue ya la décima campaña de esta eterna andadura por Segunda.

Grau, que puede ser una de las novedades en el once, junto a Jair, cuyo concurso en Oviedo está en el aire. JAIME GALINDO

El Zaragoza es el equipo menos goleador de la categoría y el que más remates necesita para marcar, datos claros de ese problema. Hoy JIM recupera efectivos, hasta cinco (Cristian, Vada, Bermejo, Álvaro y Nieto), tiene a casi todos y en el once se esperan cambios, posiblemente Grau y Bermejo y quizá Lluís López porque Jair ha viajado pero está pendiente de una paternidad que le dejaría sin jugar si llega antes del partido. Y el zaragocismo espera esos cambios en el espíritu del equipo, aunque no lo tendrá nada sencillo para asaltar el Tartiere. Si un Alcorcón ya en Primera RFEF le dio un revolcón en casa, qué no puede hacer este Oviedo lanzado, que lleva siete victorias y dos empates en los últimos 9 choques...

Un Oviedo lanzado

El Cuco Ziganda ha logrado que su equipo coja el último tren de la promoción, el que soñó en marzo alcanzar el Zaragoza, y el Oviedo tiene pinta de candidato por su buen final de temporada en la lotería de los 'playoffs'. Sin bajas, más allá de la de Lucas Ahijado, con Borja Bastón como ejecutor con 19 dianas y con un bloque de mucha calidad arriba, con otro exzaragocista, Pombo, como suplente, con dos buenos mediocentros, Luismi, objeto de deseo de Torrecilla en verano, y Brugman y una pareja de centrales más que fiable, con Costas y Calvo, el cuadro carbayón sueña con el ascenso y ahora se cruza con este Zaragoza deprimido y deprimente. 

Alineaciones probables

Real Oviedo: Femenías; Carlos Isaac, Costas, Calvo, Cornud; Viti, Brugman, Luismi, Borja Sánchez; Obeng y Borja Bastón.

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Fran Gámez, Francés, Jair, Chavarría; Francho, Jaume Grau, Eugeni; Bermejo, Iván Azón y Narváez.

Estadio: Carlos Tartiere. 21.00 horas.

Árbitro: De la Fuente Ramos, Oliver (Comité castellano-leonés).

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