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El Periódico de Aragón

La 41ª jornada de Segunda

Dulce y gris adiós casero

Un gol de Vada doblega al Lugo en un partido con altibajos que cierra un curso en casa con pocas alegrías. El rival fue mejor hasta el descanso y pudo empatar al final con 10, clara muestra de este Zaragoza tan irregular

Vada celebra el gol con Azón, que le dio el pase, detrás. ÁNGEL DE CASTRO

El triunfo del Real Zaragoza ante el Lugo, los dos reyes del empate en Segunda, no pasará a las hemerotecas zaragocistas, ni fue un compendio de belleza y fútbol, pero es un botín que endulza levemente el más que irregular año en La Romareda. Es una victoria, repleta de despedidas, empezando por la del propio Juan Ignacio Martínez, gris más que otra cosa, sellada con el gol de Vada tras una jugada de fábrica canterana entre el control y el pase de Iván Azón, insólito suplente, y el envío de Francés cuando el rival ya estaba con diez y en una segunda parte donde la imagen de los de JIM se entonó tras un primer tiempo muy discreto, casi preso de la abulia y seguro de la imprecisión ante un Lugo más intenso y con las ideas más claras.

En una Romareda semivacía, con poco más de 10.000 espectadores, reflejo de lo poco que había en juego y con el emotivo y retardado regreso de Lasure como la mejor noticia, el partido fue de menos a más tras un primer tiempo más aburrido que otra cosa. A este eterno final de Liga ya solo le queda una estación, en el Reale Arena ante el Sanse, un final lleno de espesura y sin alicientes que dejó una mejoría de imagen en Oviedo y un triunfo contra el Lugo que fue el espejo del Zaragoza de todo el curso. Es decir, un equipo irregular, que compite bien, pero que no tiene fútbol y hasta menos capacidad en ataque. El triunfo, de hecho, solo se selló cuando el Lugo se quedó con uno menos a falta de más de media hora por la expulsión de Xavi Torres. 

Mala primera parte

JIM apostó por un once con solo Francés como canterano, sin Azón y Francho, y con Álvaro Giménez en punta de lanza escoltado por Sabin Merino y Bermejo, ejerciendo Eugeni de enlace por delante de Grau y Petrovic. Mientras, el Lugo, con Sebas Moyano como referencia con movilidad y con Chris Ramos como mayor peligro, dejando a Xavi Torres incrustado entre los centrales, tenía un plan más claro que el Zaragoza, al que le dejó el balón sin saber muy bien el equipo de JIM qué hacer con él. Nada nuevo.

El partido, con el calor y lo poco que había en juego, hacía que el fútbol del Zaragoza no fluyera, con Eugeni desaparecido y limitado físicamente, Petrovic con poco ritmo y Sabin Merino y Álvaro aportando tan poco como de costumbre, sobre todo en el caso del delantero vasco, que sigue negado en todas las facetas. El Lugo tenía mucho más claro el guion, era más intenso, hasta duro con Clavería o Xavi Torres, y el Zaragoza, aún dormido, estuvo a punto de encajar el primero en un error de Lluís López que Sebas no aprovechó. Iriome, en un córner, Cristian Álvarez, en una buena salida para abortar una jugada de peligro tras un mal córner, y sobre todo Chris Ramos, en un remate que dio en Petrovic... El Lugo tenía más y mejores ocasiones ante un Zaragoza firme solo con Francés y afilado por el flanco de Chavarría y con las apariciones de Bermejo. 

Sebas pudo hacer el primero tras irse de Lluís López y la mejor ocasión del Zaragoza la tuvo Sabin Merino, en un buen remate a centro de Fran Gámez para acabar un decepcionante primer tiempo zaragocista. El segundo acto, sin embargo, cambió las tornas. 

Roja decisiva

Azón arriba y Vada en el medio, en lugar de Sabin Merino y Eugeni, dieron más energía al fútbol del Zaragoza y Bermejo provocó el paradón de Whalley en un balón que se fue al larguero. El partido ya se inclinaba del lado zaragocista, con Jaume Grau también más entonado, cuando una dura entrada de Xavi Torres la vio de amarilla Moreno Aragón y de roja clara el VAR en el 59. Rectificó el colegiado y el Zaragoza tenía más de media hora para aprovechar esa superioridad y ya con Lasure, muy activo y con fútbol, en su retorno tras superar un tumor testicular.

Un buen envío de Chavarría y con remates de Bermejo y Francés fue el anticipo del gol. Francés sacó la mira telescópica y envió un balón preciso que Azón bajó con el pecho para asistir a la llegada de Vada en el 68 para hacer el 1-0. JIM apostó por Puche y Albés arriesgó con Antonetti, un joven delantero que dejó una tarjeta de presentación en un remate al larguero de cabeza.

Cuéllar, tras un error de Petrovic, al final improvisado central al salir Francho por Francés, y Chris Ramos pudieron empatar, otra muestra más de este Zaragoza irregular y que ni con ventaja y en superioridad se siente dominador. Azón, tras otro pase en largo de Francés, pudo marcar y fue objeto de penalti que el árbitro no vio y Lasure examinó a Whalley con un buen disparo antes de que el telón cayera en la desangelada Romareda. Lo hizo con una victoria poco valiosa en un año tan decepcionante, pero victoria al fin y al cabo. Ojalá el decorado en el Municipal cambie la próxima temporada. El zaragocismo lo merece.  

Ficha técnica

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Fran Gámez, Francés, Lluis López, Chavarría (Lasure, m.65); Eugeni (Vada, m.46), Petrovic, Jaume Grau; Bermejo (Puche, m.81), Álvaro Giménez y Sabin Merino (Iván Azón, m.46).

CD Lugo: Oscar; Campadabal (Ricard, m.62), Alberto, Diego Alende (Antonetti, m.82), Lebedenko; Clavería, Xavi Torres, Señé; Iriome (Pita, m.62), Chris Ramos y Sebas Moyano (Cuellar, m.62).

Gol: 1-0. M.74. Vada.

Árbitro: Moreno Aragón. Expusó con roja, tras aviso del VAR, a Xavi Torres, del Lugo (m.59) y a un miembro del cuerpo técnico del Lugo (m.90). Amonestó con tarjeta amarilla a Cristian Álvarez y Chavarría por el equipo zaragocista y a Sebas Moyano y Alberto por los visitantes.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 41 de Segunda División disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza ante unos 10.250 espectadores

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