Cristina Dexeus, decana de la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Barcelona, es también presidenta de la Asociación de Fiscales, cargo que revalida tras se elegida en el congreso que se ha celebrado en la capital aragonesa

Nada menos que 253 fiscales de toda España, todos ellos miembros de la Asociación de Fiscales, la que usted preside, están en Zaragoza analizando la independencia del Ministerio Público respecto al poder político. ¿Son o no son ustedes independientes?

Los fiscales en nuestro quehacer diario somos profesionales, hacemos nuestro trabajo sin intromisiones, pero que al frente de la Fiscalía General de Estado esté una exministra y diputada en el Congreso nos hace vulnerables porque la imparcialidad que tiene tiene que tener esta institución queda mermada.

Delgado ha llegado a pedir el voto al PSOE subida en un atril en un mitin...

Exactamente y a eso me refería. Esto rompe muchísimo la imagen de la Fiscalía que debería contar con un profesional ajeno a la política y que solo aplique el principio de legalidad. Es fundamental asumir una modificación estatutaria que impida la posibilidad de las puertas giratorias.

Ustedes siempre hablan que son un cuerpo muy jerarquizado y que no mueven un dedo sin que el de arriba lo haga. ¿Qué tipo de independencia es esa?

Se produce una situación extraña y anómala. En el día a día no tiene por qué afectarnos. Hay asuntos con relevancia en los que puede haber políticos implicados y que se produzcan situaciones indeseadas para ella que ha ejercido de política. Debería de abstenerse y siempre ser muy transparente. 

Pero la elección de un fiscal general del Estado es siempre la misma, recae en el Gobierno de turno. El PP ha puesto a los suyos y el PSOE a los suyos. ¿Cuál es la diferencia?

El hecho de hacer campaña por un partido político marca mucho. El posicionamiento ideológico es evidente. No recuerdo a otros con un perfil tan marcado y eso es lo que nos molesta. Hay otras circunstancias que concurren en ella, por ejemplo, que en ocasiones hay asuntos que pueden estar llevando en el despacho de su compañero sentimental (Alberto Garzón) y habría que valorar si este defiende a unos imputados ante la Fiscalía Anticorrupción. Ella debería abstenerse. No es por una cuestión de estética, sino de ética. Puede estar actuando bien, pero de cara a la galería es poco estético.

¿No se debería modificar la regla actual de que ese cargo cesa con el Gobierno que ha propuesto su nombramiento?_La vinculación política es evidente.         

Cuando cesa el Gobierno, cesa una Fiscalía del General del Estado, efectivamente. Parece que hay una dependencia, eso debería de suprimirse. El mandato no debería de coincidir. El modelo tal y como está se puede mantener. Es decir, que lo proponga el gobierno, si bien la participación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) debería ser más amplia, pudiendo, incluso, entrar a valorar la idoneidad del candidato pero todo modulado con la imposibilidad de cese y prohibición de puertas giratorias.

Su asociación ha criticado la falta de transparencia de Delgado con respecto a la salida de Anticorrupción en 2020, de Ignacio Stampa, uno de dos fiscales que abrió la investigación del caso Villarejo asunto que mantiene enfrentadas a la Asociación de Fiscales y a la Unión Progresista de Fiscales, a la que pertenecía Delgado. ¿Qué es lo que pasa exactamente?

No tiene que ver con que si fue nombrado o no para una plaza determinada, pero lo que hablamos es que él ha manifestado que las diligencias de investigación abiertas contra él se forzaron en el tiempo para torpedear su nombramiento. Llegados a este punto queremos saber qué paso con esa tramitación. Lo que queremos es que se les exhiba a los vocales del Consejo Fiscal toda la documentación para valorar. Esa falta de transparencia aún incrementa las dudas ¡Qué mejor manera de no sospechar que leer todo!

¿Y qué armas tienen ustedes para combatir la parcialidad?

Cuando se recibe una orden existe un mecanismo de discrepancia si se considera que no es justa. Uno cuando lo hace siempre sabe que no es fácil, pero somos compañeros. No obstante, habría que mejorar los sistemas.

Su asociación exige ‘de forma urgente’ un nuevo Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. ¿Eso qué implica?

El estatuto es de 1981 y tuvo modificaciones en 2007 y 2010, pero deben cambiar cosas. Tenemos muchos tipos de fiscalías con organización diversa según la relevancia de cada una que no están bien ordenadas y reguladas. Además, el Consejo Fiscal, que es el que elige a sus miembros, debería tener más peso, así como la Junta de Fiscales de Sala. Asimismo, debería estar mejor regulado el régimen de abstención, incompatibilidades y puertas giratorias. Debemos ser exquisitos y blindarnos de toda injerencia del poder político y que no volvamos a oír a Pedro Sánchez decir:_¿De quién es la Fiscalía? Del Gobierno».

Proponen que se atribuya al fiscal la dirección de la investigación penal y que el juez sea exclusivamente un tercero imparcial. ¿Cómo se puede hacer eso si ustedes hablan de parcialidad?

Es posible con un nuevo estatuto orgánico y con medios. Se puede hacer pero debe haber voluntad política, hay tres anteproyectos preparados. Tenemos una ventaja con respecto a los jueces: vemos las investigaciones desde el principio al final.

¿Cómo ve el papel de la Fiscalía en el caso del Rey emérito? De repente ha aparecido otra Fiscalía, la que ayer llegó a decir que el monarca regularizó «espontáneamente» su fortuna oculta

 No llevo el asunto y no puedo opinar de forma justificada, pero parece que ha habido un antes y un después en este asunto.