Atrapados en el paraíso. Durante varias horas entre el domingo y este lunes, unas 300 personas han permanecido aisladas en el Balneario de Panticosa ante el riesgo de aludes, fruto de las intensas nevadas registradas durante los últimos días en el Pirineo, que ponían en peligro el tránsito por la única vía de acceso al recinto.

Al otro lado del teléfono, Jesús González, su director general, asume con cierta normalidad y «paciencia» este contratiempo. Problemas con los que la gente de montaña está más que familiarizada, pero que no por ello deja de suponer un contratiempo. Eso sí, sorprendido, traslada una percepción tajante: «Nunca había visto tantísima nieve en esta época del año».

La decisión del «cierre preventivo» de la carretera, cuenta, se realizó en constante diálogo con los interlocutores del Gobierno de Aragón para «garantizar la seguridad» de todos los usuarios. El corte, que finalmente duraría hasta las 16 horas de este lunes, se consensuó y, por ese motivo, se dio la oportunidad a los clientes afectados de abandonar el hotel «sin pagar ninguna penalización», aclara. 

A un par de horas de distancia, a los pies del Aneto, se vivió una situación similar en el hotel Hospital de Benasque. Allí los afectados fueron algo menos de 150 personas, entre trabajadores y clientes. Mario García, director del recinto, comparte el tono de normalidad que ya esbozaba su colega de Panticosa. «Son cortes preventivos que se hacen en estas ocasiones coincidiendo con la noche», contextualiza, dejando claro que se anunció a las 10 de la mañana para avisar de que el cierre de la carretera se iba a producir a las 20 horas. «Hubo una salida que estaba prevista para el día siguiente, pero que decidieron irse porque no les podíamos garantizar que el camino estuviese abierto a las 9 horas, el horario previsto», explica. En cambio, continúa, «ese domingo también hicimos una entrada, se les explicó la situación y no les importó», argumenta, dejando patente la normalidad de estos eventos. «Es gestión del riesgo ante posibles aludes», resume.

Ambos hoteles terminaron este lunes ya sin afecciones, pero conscientes de que puede repetirse. González, de Panticosa, zanja en pocas palabras el sentimiento general: «Lo que deseamos tener es nieve para tener buenas condiciones de esquí».