Las mujeres ganan poco a poco protagonismo en la puesta en marcha de nuevos negocios, aunque sigue persistiendo brechas de género que impiden hablar de una plena igualdad con los hombres en materia de emprendimiento. El deseo de impulsar un proyecto empresarial y asumir los desafíos que surjan del mismo cuenta cada vez con más talento femenino, aunque la pandemia parece haber frenado algo este impulso.

Así lo refleja un informe sobre la situación de la actividad emprendedora en la comunidad elaborado a partir de los datos proporcionados por el observatorio Global Entrepreneurship Monitor (GEM) y la Fundación Aragón Emprende del Gobierno autonómico, que constata que la tasa de emprendimiento femenino en 2020 se situó en el 3,9% frente al 4,4% de los hombres.

La presentación de los datos tuvo lugar este miércoles en la Cámara de Comercio de Zaragoza, en el marco de la iniciativa GIRA Mujeres, el programa de capacitación y formación para el emprendimiento de Coca-Cola dirigido a mujeres de entre 18 y 60 años que quieran emprender en sectores como el de la alimentación y las bebidas o el del ocio y el turismo. En el acto también participó María López, presidenta de la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias (Arame), y Pedro Pardo, director gerente de la Fundación Aragón Emprende.

El documento señala que, si bien es cierto que en los años precedentes parecía consolidarse una senda ligeramente alcista, con la tasa femenina por encima de la masculina (5,3% frente a 4,4% en 2018 y 5,1% frente a 4,8% en 2019), esta se frenó en 2020, probablemente como consecuencia de la pandemia de covid-19.

Mas miedo a emprender

En ese año, los hombres estaban presentes en el 54% de las nuevas iniciativas en Aragón y las mujeres, en el 46%. La diferencia es más acusada en el emprendimiento que no alcanza los tres meses, donde ellos suponen el 57,1% del total, y se equilibra en el emprendimiento nuevo (51,7% frente al 48,3%). El proceso emprendedor del colectivo femenino en la comunidad arroja como dato más positivo un escaso 0,7% de abandono de la actividad.

«Las mujeres no percibimos que tengamos menos capacidades para emprender, pero tenemos más temor a emprender y más miedo al fracaso que los hombres», destacó María del Mar Fuentes, catedrática de Organización de Empresas de la Universidad de Granada, que fue la encargada de presentar las conclusiones del informo. En su opinión, esto se debe a «cuestiones culturales y de asunción de roles» y también influye que cuentan con menos modelos de referentes femeninos en el emprendimiento. Otra de las brechas de género que se observa es el bajo porcentaje de mujeres en el emprendimiento en sectores tecnológicos.