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El Periódico de Aragón

Infraestructuras

La escasez de granito ralentiza las obras en la calle Predicadores de Zaragoza

Los trabajos no van a estar acabados en abril como se había previsto en un inicio | Para reducir las afecciones, se ha limitado el corte a los accesos a los garajes

Las obras en la calle Predicadores, en el centro de la capital aragonesa. | EL PERIÓDICO

La reforma de la calle Predicadores de Zaragoza continúa su marcha, si bien en las últimas semanas se ha ralentizado el ritmo de trabajo por la carestía de algunos materiales de construcción, concretamente del granito que recubrirá las aceras de la renovada vía. Así, a pesar de que la adjudicataria había hecho acopio de suministros, la huelga del transporte ha dificultado la distribución y recepción de los mismos, por lo que se ha ido más despacio de lo esperado.

Debido a esta y otras vicisitudes, la previsión inicial de acabar las obras en abril se ha retrasado ya oficialmente. Pero la lentitud en la llegada de granito, a cuenta gotas en las últimas jornadas de trabajo, no es el único motivo que ha retrasado la entrega de los trabajos.

Según explican desde el consistorio, la contratista de las obras decidió también no prolongar tanto como se había planeado en un inicio los cortes a los accesos de los garajes de la calle Predicadores para «minimizar» las afecciones de los vecinos del entorno. Así, los trabajos han tenido que realizarse más lentamente para permitir que los vecinos entraran y salieran de los garajes.

Vacaciones y fases

Además, las obras comenzaron en octubre y en diciembre pararon al no ser este un mes hábil para el gremio de la construcción, puesto que muchas empresas aprovechan el periodo navideño para dar vacaciones. Con respecto a la falta de granito para empedrar las aceras, la constructora decidió también no continuar con el resto de trabajos que no implican la utilización de este material, puesto que la obra está planificada por fases. Hasta que un tramo no está terminado no se comienza con el siguiente para evitar más afecciones, por lo que no se podía seguir reformando la calzada sin que las aceras estuvieran también en proceso de renovarse.

Asimismo, la contratista de las obras se encontró también problemas en el subsuelo. Aunque en el caso de Predicadores no se ha renovado el sistema de tuberías, hubo dificultades a la hora de conectar las acometidas de luz de los edificios una vez se picó el empedrado. No será, por tanto, en abril, cuando los zaragozanos puedan disfrutar de la nueva calle Predicadores, sino que tendrán que esperar algunas semanas más.

En estos momentos se está trabajando en el tramo central de la calle, donde ya se ha completado casi la acera izquierda en dirección a la plaza Santo Domingo. La derecha, sin embargo, todavía no está hecha, aunque sí que se han levantado y retirado ya las antiguas baldosas que cubrían el suelo.

Una vez se acabe esta fase comenzará la tercera y última, que será la que actúe en el tramo que llega hasta la plaza Santo Domingo. Una vez ejecutados estos trabajos, solo quedarán los detalles, como la colocación de árboles, de bolardos y del resto del mobiliario.

Las obras van a costar en total 935.000 euros y supondrán la transformación de esta céntrica calle, que perderá sus adoquines y se convertirá en una vía de prioridad peatonal en la que la velocidad del tráfico estará limitada a 20 kilómetros por hora.

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