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El Periódico de Aragón

PREOCUPACIÓN POR EL FRENO DE PROYECTOS

Las constructoras alertan de la mayor subida de precios en 50 años

Reclaman a los ayuntamientos adherirse al decreto de la DGA para paliar el aumento de los costes. Temen el cierre de empresas, la caída del empleo y el parón en las obras si no se frena la subida

Las obras en la avenida Navarra de Zaragoza, un ejemplo de actuación pública que se verá afectada por el aumento de costes. MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Las empresas constructoras de Aragón alertan del impacto del mayor incremento de precios en los materiales en el último medio siglo y las repercusiones que este alza continuada de los costes pueden provocar, en forma de paralización de obras, cierre de empresas y despidos.

"Tragedia", "frenazo" o "incertidumbre" son algunos de los calificativos con los que distintas empresas constructoras y asociaciones del sector definen la situación actual. Los decretos impulsados por el Gobierno central y el autonómico para tratar de paliar el alza de los precios, aseguran, tendrá un efecto "mínimo", aunque quizá "determinante" para la supervivencia de algunas empresas.

Es el momento, apremian, de que todos los ayuntamientos se acojan al decreto del Ejecutivo aragonés y de que todas las administraciones apoyen al sector de la construcción para evitar un nuevo crack que sería "dramático" en términos de empleo y recuperación.

"El escenario es histórico, nunca se ha dado en los últimos 50 años un incremento semejante de los precios. Ni siquiera en la crisis del petróleo, en 1975, vivimos algo igual", expresa Juan Carlos Lobe, presidente de la patronal aragonesa de la construcción, que considera que para conocer el alcance real del impacto del alza de los costes habrá que esperar todavía unos meses.

"Habrá que analizar hasta qué punto los decretos para la revisión de costes pueden paliar las dificultades, pero la situación es inquietante: aún no podemos decir que han dejado de subir los precios", reconoce.

Las cifras hablan por sí solas. El acero o la ferralla han duplicado su precio, el aluminio o el pladur han subido «de forma exponencial», el hormigón aumenta su precio 10 euros por metro cúbico, y a todo ello hay que sumar el disparado coste de la energía y el combustible fruto de la invasión rusa a Ucrania.

La tormenta perfecta ha llegado justo cuando el sector de la construcción acariciaba un "momento dulce" con la lluvia de millones de los fondos europeos, que dejan un buen pellizco en rehabilitación y actuaciones de eficiencia energética. 

Vicente Pedro Lafuente, gerente de la Fundación Laboral de la Construcción en Aragón, fue algo más optimista. "El momento económico para el sector era bueno, había una gran demanda de obra pública y privada, y la subida de los costes ha sido un frenazo, pero que no ha logrado todavía invertir la tendencia positiva que llevábamos", manifestó.

Aun así, cree que el sector afronta un "momento crítico", más acuciante si cabe porque los proyectos financiados con los fondos europeos deben estar licitados antes de 2023. "Hay que empezar a trabajar porque sería una pena que se desperdiciaran los fondos de la UE", expresó.

El riesgo de las obras paradas

Desde la junta directiva de la Confederación de Empresarios de la Construcción en Aragón denuncian que los ayuntamientos no se quieran adherir al decreto de actualización de costes en las obras públicas impulsado por el Ejecutivo aragonés.

"Se les ha enviado una carta pidiéndoles que por favor se adhieran al decreto para paliar aunque sea en parte los efectos de este incremento de precios, y no han respondido ni se han adherido", lamentaron. "Si esto sigue así, van a cerrar empresas y se perderá empleo", alertaron estas mismas fuentes. 

Además, aseguran que si el alza de precios continúa y las entidades locales no se acogen al decreto –que permite a las empresas paliar en alrededor de un 7%, según sus estimaciones, las pérdidas– se arriesgan a ver obras inacabadas.

"En lugar de perder nosotros el 20% por el sobrecoste, perderemos el 5% de la fianza por dejar el trabajo sin finalizar"

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"Si no se han parado obras ya es porque estábamos esperando al decreto de ayuda, ¡que se adhieran cuanto antes!", reclamaron desde la confederación. "En lugar de perder nosotros el 20% por el sobrecoste, perderemos el 5% de la fianza por dejar el trabajo sin finalizar", resumieron.

Como muestra de la "preocupante" situación recuerdan las numerosas licitaciones de obra pública que están quedando desiertas. "Nunca habíamos visto algo así", insistieron.  

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro, aseguró que "la aprobación del decreto ley, impulsado por el departamento de Hacienda, que adopta medidas excepcionales y urgentes en materia de revisión de precios en las obras públicas ha supuesto un gran paso para hacer frente a los sobrecostes en carreteras". En Aragón se amplía el listado de materiales afectados y se incluyen las labores de conservación. Sin embargo, los contratistas reclaman "más celeridad" y aseguran que el beneficio es limitado. 

"El decreto de Aragón mejora el estatal, pero sigue siendo limitado. Apenas una de cada cinco obras en marcha cumplen los requisitos para acudir a la revisión de precios", explicó este contratista de obra pública. 

La incertidumbre frenará la creación de nuevas promociones de viviendas

Un daño colateral del incremento de los costes de producción es la paralización, el frenazo, a la realización de nuevas promociones de viviendas privadas.

Así lo señalan desde la Fundación Laboral de la Construcción de Aragón, donde recuerdan que el aumento de los precios se refleja también en un retraso, no solo de la obra pública, sino de la entrega de viviendas. Vicente Pedro Lafuente, gerente de la entidad, recuerda que en el sector privado solo cabe la «negociación» entre los promotores y los constructores para «compartir las pérdidas».

En el caso de los compradores de pisos, señala, estos tiene el «derecho a un precio cierto», por lo que las viviendas vendidas en 2021 y que se están construyendo en 2022 harán, previsiblemente, que las empresas incurran en pérdidas. Esto, ante la incertidumbre de cuándo acabará la espiral alcista, supone que los promotores apuestan menos por nuevas iniciativas. «El problema de iniciar obras es que si los precios siguen creciendo, puede haber promociones de vivienda a pérdidas», explica.

Otra de las alternativas, que señala una empresa constructora de larga trayectoria en Aragón, es que se están aplicando ya en los contratos cláusulas de revisión de precios, para intentar adaptarse al aumento de precios.

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