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El Periódico de Aragón

UN NEGOCIO REFRESCANTE

El agua mineral, el tesoro líquido de Jaraba (Zaragoza)

La empresa Cobecsa lleva medio siglo explotando el agua mineral de Lunares, una marca de referencia en Aragón y cada vez más conocida a nivel nacional // El verano concentra casi la mitad de la producción anual

La planta de Cobecsa produce entre 150.000 y 200.000 litros de agua mineral al día. COBECSA

El agua es el mejor aliado del verano y uno de los grandes tesoros con que cuenta Jaraba, una pequeña localidad zaragozana también conocida por sus dos balnearios (Sicilia y La Virgen). Allí se encuentran los privilegiados manantiales que desde hace más de medio siglo explotan varias empresas embotelladoras, que aprovechan este recurso para su envasado y comercialización.

En la actualidad son dos las plantas asentadas en el municipio: Cobecsa, del grupo Ágora (cervezas Ambar y Moritz), que comercializa las marcas Lunares y El Cañar de Jaraba; y Manantiales del Piedra, que llega a los consumidores con el nombre de Fontecabras. Ambas viven en estos meses su momento de más apogeo al incrementarse con el calor el consumo de este refrescante producto.

El agua de Lunares es de la máxima calidad y pureza, siendo especialmente indicada para deportistas por ser rica en minerales.

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Las aguas de los manantiales de Jaraba se vienen utilizando medicinalmente desde la antigüedad y fueron declaradas de utilidad pública en 1860. Se caracterizan por ser de mineralización media, con predominio de bicarbonatos, sulfatos, calcio y magnesio. Por su bajo contenido en sodio, son recomendables en dietas hiposódicas y en las afecciones de las vías urinarias.

«Tenemos la mejor materia prima», asegura Javier Sicilia, director de producción del grupo Ágora y responsable de la planta de Cobecsa. El agua de Lunares es de la máxima calidad y pureza, siendo especialmente indicada para deportistas por ser rica en minerales. Brota a 30 grados de temperatura en una captación que se hace a 100 metros de profundidad pero su origen está varios cientos de metros más abajo.

La embotelladora de Cobecsa cuenta actualmente con 32 trabajadores, una plantilla que en la época estival llega a casi 40 personas. Entre el 40% y el 50% de su producción anual, que ronda los 30 millones de litros, se concentra entre junio y septiembre.

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Esta marca es una referencia en el mercado del agua en Aragón y cada vez más conocida a nivel nacional gracias a sus cualidades y una creciente red de distribución. «A nivel regional somos fuertes y acompañamos en toda España a las cervezas Ambar», explica.

EL PERIÓDICO

El origen de Cobecsa (Concesiones y Bebidas Carbónicas Sociedad Anónimo) se remonta a principios de los años 70, cuando inició su actividad al empezar a popularizarse el consumo de agua mineral natural en hostelería, una tendencia que fue creciendo y consolidando con el paso del tiempo. La empresa fue evolucionando y en los años 80 se integró con Konga, el conocido fabricante zaragozano de refrescos y gaseosas, que hoy se siguen produciendo en Jaraba. En 2002 pasó a formar parte del grupo Ágora (antes La Zaragozana), con el que ha reforzado su posición, además de intensificar las inversiones en la modernización su centro de producción.

La embotelladora de Cobecsa cuenta actualmente con 32 trabajadores, una plantilla que en la época estival llega a casi 40 personas. Entre el 40% y el 50% de su producción anual, que ronda los 30 millones de litros, se concentra entre junio y septiembre. «El agua se vende en gran medida según la temperatura: cuando aumenta la necesidad de hidratarse, crecen las ventas. Lo mismo que le ocurre al café en invierno», afirma Javier Sicilia. No obstante, precisa, «las olas de calor aportan un porcentaje de demanda poco relevante, lo que importante es que el verano sea de calor sostenido», señala.

La planta también elabora bebidas de Konga, la única marca de refrescos aragonesa que queda a nivel industrial y que la empresa tiene en mente relanzar en un futuro. «Estamos pensándolo pero hay que buscar un posicionamiento diferencial, un nicho. No no queremos hacer nada que no aporte algo nuevo a nuestro consumidor», recalca Sicilia. La fabricación con esta enseña está ahora centrada la gaseosa y el tinto de verano.

La planta también elabora bebidas de Konga, la única marca de refrescos aragonesa que queda a nivel industrial y que la empresa tiene en mente relanzar en un futuro

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Cobecsa también produce el Bitter Ciao y hace algunas colaboraciones puntuales para marcas blancas, pero «vivimos de nuestras marcas», precisa. El 75% de su producción se destina a la hostelería, por lo que los dos últimos años no han sido fáciles para la compañía. «Sufrimos el cierre de bares con la pandemia y ahora estamos viviendo su reactivación. La verdad es que este año está yendo muy bien», apunta el directivo, que vive en Jaraba (280 habitantes), donde esta industria es además todo un revulsivo para el desarrollo rural.

La compañía ronda los 10 millones de facturación y tiene previsto afrontar importantes inversiones en el futuro para sacar más partido a su tesoro líquido.

Hacia la sostenibilidad

Sobre el futuro del agua embotellada, Sicilia cree que el sector tiene «un importante recorrido que hacer» por ser un producto que «aporta un valor diferencial y tiene un componente de salud», pero considera que debe abordarse «el reto de la sostenibilidad» en cuestiones como los envases de plástico. En este sentido, apuesta por el uso del rPET, un material 100% reciclado y reciclable que Cobecsa ya utiliza en buena parte de sus gama de productos.

En Aragón, las empresas de agua embotellada representan en torno al 15% de la producción que se genera en España. Claramente es uno de los motores económicos en distintos puntos del medio rural.

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En Aragón, las empresas de agua embotellada representan en torno al 15% de la producción que se genera en España. Claramente es uno de los motores económicos en distintos puntos del medio rural, ya que es importante que las empresas envasadoras estén cerca de los manantiales, a los pies de las sierras y montañas, por lo que este mercado contribuye a generar empleo y riqueza en los lugares donde se ubican esas fuentes. Ejemplos de ello son la sierra de Albarracín, el Maestrazgo, Jaraba o el Pirineo.

La comunidad cuenta actualmente con cerca de una decena de plantas embotelladoras que emplean a unos 250 trabajadores. Su producción anual ronda los 450.000 millones de litros. Además de Cobecsa y Fontecabras en Jaraba, están Sierra del Águila en Cariñena, Brochales en la comarca de Albarracín, Aguas del Maestrazgo en Cuevas de Cañart (Teruel) o Vilas del Turbón y Veri, en la Ribagorza.

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