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El Periódico de Aragón

EL SECTOR AGRÍCOLA

Las denominaciones aragonesas prevén una vendimia de 110 millones de kilos

En Borja y Calatayud aumenta ligeramente, pero desciende en el Somontano y Cariñena | La uva llega «muy sana», pero habrá que ver cómo evoluciona el tiempo estas semanas

En Calatayud, la uva todavía está verde y habrá que esperar hasta finales de septiembre o principios de octubre. DOP CALATAYUD

Incertidumbre es la palabra que define la situación de las cuatro denominaciones de origen de vino en Aragón. El Campo de Borja, Cariñena, Calatayud y Somontano coinciden en que todavía es pronto como para asegurar los kilos de uva que se van a recoger, aunque ya se atreven a dar algún número que, no obstante, aconsejan ‘coger con pinzas’. En el Campo de Borja, se calculan unos 31 millones de kilos; en Cariñena, 55; en Calatayud, algo más de 12 y, en el Somontano, unos 18.

Salvo en Cariñena, se espera que la cosecha de esta campaña sea ligeramente superior a la del año pasado. De todas formas, las cuatros denominaciones aseguran que todo queda pendiente de la evolución meteorológica de las próximas semanas, clave en el periodo de maduración de la uva. Y es que todas ellas están sufriendo los efectos de la ausencia de precipitaciones y las altas temperaturas que se vienen sucediendo durante todo el verano.

«Otros años ya teníamos una previsión inicial muy clara a estas alturas. Pero este año contamos con el tema de la sequedad de las últimas tres semanas, que han sido terribles», comentó ayer a este diario Claudio Herrero, secretario general de la DOP Cariñena. Aunque la uva llega «sana» en las más de 14.000 hectáreas de viñedo, ya presenta síntomas de estrés hídrico: «No está creciendo. Las mandas a pesar y te das cuenta que no, que no pesan». Este año, prevé un descenso del 25% en la vendimia aunque «hasta el inicio de la campaña», no se sabrá con exactitud: «Puede subir o bajar, pero si siguen estos calores, que todo apunta a que sí, va a seguir cayendo la cosecha».

Las previsiones para el inicio de la vendimia se sitúan entre el 15 y 20 de agosto para las variedades más tempranas, como la chardonnay. Sin embargo, estas fechas se pueden ver alteradas si llueve, pues «empezará más tarde» pero, si no, «habrá que cogerla para esas fechas». Herrero insiste en que la uva viene «muy buena» y, si las cepas vienen menos cargadas, «la calidad será superior».

En el Campo de Borja esperan superar los 29 millones de kilos de uva que se recogieron el año pasado. Eduardo Ibáñez, presidente de esta denominación de origen, intuía que, por lo se va viendo y escuchando en la zona, se podría hablar de un aumento del 10-15% aunque el año venga «muy seco». Se trata de una tendencia al alza en el Campo de Borja, cuya cosecha media de los últimos diez años se sitúa en 24 millones de kilos. Sin embargo, en las últimas campañas se está trabajando «otro tipo de viña» y se están «reestructurando» los viñedos: la viña en vaso se va sustituyendo por la viña en espaldera.

Ibáñez se atreve a decir que quizá sea el año en el que los vinicultores se hayan gastado «menos dinero» en tratamientos, porque «la uva está muy sana». Sin embargo, la otra cara de la moneda refleja un aumento del 40% en los costes de producción: vidrios, cartones o etiquetas. Es aquí donde Ibáñez critica que se esté pagando lo mismo a los bodegas, pues denuncia que los precios se mantienen estancados «desde hace quince años». Aún así, espera finalizar con una venta de 17 millones de botellas, «un buen logro para la que está cayendo».

En Calatayud aún habrá que esperar varias semanas más para comenzar la vendimia. «Nosotros siempre somos los últimos en vendimiar. Empezaremos a finales de septiembre o primeros de octubre porque nos movemos entre 500 y 1.000 metros de altitud», relata Miguel Arenas, presidente de la DOP Calatayud. Arenas insiste, como sus homólogos en el cargo, en que es «muy arriesgado» dar cifras, más aún cuando la uva «todavía está verde» por allí. «El año pasado se recogieron 12 millones de kilos de uvas. Si todo va como preveíamos, lo superaremos. Sí que es cierto que las altas temperaturas pueden condicionar el volumen de cosecha porque el verano está siendo muy seco. Un mes lluvioso de agosto o septiembre claro que nos beneficiaría"

«La previsión es buena. Las viñas están sanas y han cuajado bien. La calidad, precisamente, va a ser buena porque el cuajado ha sido bueno».

Festival del vino

Francisco Borrey, presidente de la DOP Somontano, prevé que la vendimia comience sobre el 16 de agosto, «quizá de forma más continuada» que otros años por la falta de lluvia. Al igual que en Cariñena, también espera que la cosecha haya quedado mermada: «Hay que tener en cuenta que la del fue las más alta en los últimos diez años. La media oscila entre los 17 y 18, y este año nos moveremos por ahí». Borrey explica que la cepa viene «muy bien, con muchos racimos» .El presidente asegura que «la viña aguanta muy bien el calor, pero también necesita humedad» y, en lo que va de verano, «apenas ha caído una gota».

A menos de dos semanas para la vendimia, Barbastro acoge, desde ayer y hasta el próximo domingo, el ‘Festival del Vino del Somontano’. Según Borrey, se ha preparado «una buena oferta gastronómica» para atraer a los 10.000 visitantes diarios que suelen acudir diariamente a esta feria. ‘La Muestra de Vino del Somontano’ ofrecerá una muestra de 79 referencias vinícolas y volverá a contar con música en directo a cargo de ‘Silvia Solans & Chabi Benedé’, ‘Leo Suana’, ‘Noe & The bobifaces’ y ‘Deva Soul Band’. 

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