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El Periódico de Aragón

El Banco de Alimentos de Zaragoza recibe una llamada cada dos días

En la capital aragonesa «han crecido las donaciones económicas y bajado las físicas» / El presidente señala que ha aumentado la demanda pero «a todo el mundo se le atiende»

Unos voluntarios organizan alimentos, en una imagen reciente. | ÁNGEL DE CASTRO

La subida de precios de los alimentos afecta a todos. A la población en general, a los que ya tenían dificultades en particular pero también a las entidades dedicadas a mejorar la situación de los necesitados. Es el caso del Banco de Alimentos de Zaragoza, que en los últimos meses ha visto cómo se «han frenado las donaciones físicas pero aumentado las económicas», señala el presidente de la asociación en la capital aragonesa, José Ignacio Alfaro. Reconoce que además se ha notado un incremento de las personas que necesitan ayuda. «El goteo se ha vuelto a activar», afirma. Además, explica que se nota el crecimiento entre los latinoamericanos y «fundamentalmente venezolanos». Como llevan haciendo desde su fundación, les preguntamos donde viven y los derivamos a una asociación.

En las últimas semanas, se nota un aumento de peticiones de ayuda. «Cada dos días llama alguien» y aunque no es un número «escandaloso», sí que se ha notado el final del verano y septiembre pero «a todos se les atiende y nos vamos manejando».

Alfaro no quiere dar una visión muy negativa porque la «situación es dura», y «quien está mal está muy mal» pero en Aragón y en Zaragoza, «estamos mejor que en otras comunidades. Somos la tercera mejor región», tras el País Vasco y Navarra, aunque la comunidad ha bajado en el índice de pobreza del puesto 18 al 21. A la cola están Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla. Y pone como ejemplo las provincias de Zaragoza y Granada, que tienen más o menos la misma población, 900.000 habitantes. En la primera «nosotros atendemos a unas 22.000 personas", mientras que en la andaluza, a 45.000.

Alfaro reconoce que el Banco de Alimentos sigue necesitando comida y también dinero, ya que desde la institución se ha tenido que comprar pollo, huevos y platos preparados. De momento, el presidente del Banco de Alimentos explica que existe estocaje y «con lo que vamos comprando vamos saliendo adelante».

Cuestación mixta en noviembre

Fue en mayo cuando vivieron su peor momento ya que contaban con un 15% menos de reservas. Faltaba cacao para desayunos, chocolate, arroz, conservas de pescado, potitos, aceite y sobre todo, leche. «Compramos leche y trajimos dos tráilers de Galicia y el Banco de León nos donó otro, así que ahora no hace falta leche», señala. Los precios están disparados, porque «nosotros la compramos a 0,58 y ahora está más cara», asegura. Pero no solo este alimento sino en todos.

De momento, tienen existencias de leche hasta por lo menos noviembre, al igual que del resto de alimentos.

Será entonces cuando se celebre la gran cuestación anual, que este año va a ser de nuevo «mixta, virtual y física», asevera Alfaro. En algunas enseñas será virtual, y consistirá en dar dinero en caja, «que nosotros no tocamos sino que tenemos ese saldo a favor para cuando haya que comprar alimentos» pero el que quiera donar un pack de cualquier alimento también podrá hacerlo. «Respetamos la voluntad del donante», señala. Con todo ello «tiraremos hasta invierno». La meta es recibir en torno a 500.000 kilos, pero «nunca llegamos», destaca.

Y también como el resto de la ciudadanía han notado la subida del recibo de la luz y «es una barbaridad», ya que se ha multiplicado por dos el coste de la luz. Antes se pagaban 800 euros y ahora llegan casi a los 2.000 porque hay que tener en cuenta que disponen de una cámara y un congelador enorme para poder mantener en buen estado los alimentos.

Pero aún así, Alfaro quiere mandar un mensaje positivo porque la «situación es mala pero sostenida» y, sobre todo, «se atiende a todo el mundo».

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