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El Periódico de Aragón

Día mundial de la investigación contra el cáncer

Los investigadores contra el cáncer en Aragón dan la cara

Un grupo de expertos salen a la calle para dar a conocer los estudios que se están llevando a cabo en la comunidad en la lucha contra la enfermedad / Una exposición complementa la visibilización

Alberto Jiménez Schuhmacher explica su proyecto a una joven y, al fondo, Pilar Martín Duque. | AECC ARAGÓN

Sacar a la calle a los investigadores contra el cáncer en Aragón y que, en primera persona, expliquen sus proyectos a la sociedad. Este el es objetivo de la iniciativa que ha tenido lugar esta mañana en la Gran Vía de Santiago Ramón y Cajal, de la mano de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la comunidad. Es en esta calle donde hace varias jornadas se inauguró una exposición para dar a conocer los estudios que llevan a cabo en Aragón y poner cara a los expertos. Y este viernes, durante una hora y media, han sido ellos mismos los que los han contado.

Pilar Martín Duque, Alberto Jiménez Schuhmacher y Alba Royo García son tres de los investigadores que saltaron del papel a la calle para «acercar la investigación a la sociedad» y también para demandar «más equidad en la investigación del cáncer y conseguir invertir en los menos frecuentes y los que menos supervivencia tienen (páncreas, esófago, pulmón o hígado), para que en 2030 podamos llegar a una media del 70% de supervivencia», aseguró Juan Antonio Pérez, responsable de comunicación de AECC en Aragón. Anualmente se diagnostican unos 8.700 casos al año en la comunidad.

Alba Royo da a conocer su investigación sobre el cáncer de páncreas. | EL PERIÓDICO

La investigación es «esencial» para la asociación porque es «el presente y el futuro de la oncología» para así lograr que «la gente viva con cáncer y no muera de cáncer, que se convierta en una enfermedad crónica», señaló.

Muchos de los viandantes conocen o en su entorno más cercano tienen a un enfermo de cáncer y de ahí que «nos guste saber qué hacen para mejorar su calidad de vida», contaron dos mujeres que se pararon a escuchar a Alba Royo. Su investigación gira en torno a «cómo afecta la grasa al funcionamiento de la quimioterapia en el cáncer de páncreas», explicó la experta. Y es que uno de ellos consume mucha grasa que proviene de la dieta o de un tejido graso en una situación de obesidad o sobrepeso. Royo cree que «esta alta disponibilidad de grasas alrededor del tumor hace que la quimioterapia falle», de ahí que su trabajo tenga el objetivo de «buscar fármacos que inhiban que estas células se alimenten de la grasa y así aumentar el éxito del quimioterapia en estos pacientes».

Royo reconoció que su trabajo es estar en el laboratorio pero cree «esencial» visibilizar el trabajo que hacen, lo mismo que Pilar Martín Duque, quien hizo hincapié en que muchos de los proyectos están financiados por las aportaciones de las personas anónimas que participan en las cuestaciones que organiza la asociación y «sin saber de los proyectos es difícil captar más dinero y nosotros sin eso no trabajamos», aseveró.

En su caso, su investigación ya ha finalizado. Trabajaba con virus que se utilizan para las vacunas y los «utilizamos contra el cáncer», pero el problema es que se quedaban retenidos en algunas zonas «y no llegaban a los tumores». Eso que comenzó como una idea semilla, arriesgada, ha seguido su camino y con otro financiado por el Instituto Carlos III en el que han analizado 400 pacientes con covid de Aragón y «funcionaba muy bien» por lo que puede servir para buscar una «terapia, una vacuna multitumoral, de la que estamos muy lejos pero hacia lo que vamos».

Otro de los investigadores participantes, Alberto Jiménez Schuhmacher, investigó a través de biopsias virtuales, «a través de una imagen» para así «diseñar contrastes que se basan en anticuerpos y que se pegan al tumor solo si tienen determinadas características», por lo que puede ayudar en cánceres en los que es difícil tomar biopsias (en los intracraneales o difusos) ; y quizá también pueda usarse la nanotecnología para que «achicharre el tumor».

El experto señala que como investigador es «muy bonito» salir a la calle porque «trabajamos con temas que nos afectan a todos y vuelves al laboratorio supermotivado pero también con historias muy duras que cuesta asimilar». Además, tiene claro que hay que mostrar que «la investigación viene de los laboratorios», que «no solo están en Boston o Nueva York, si no también en Aragón».

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