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TURISMO DE LA NIEVE

El esquí aragonés prevé abrir sus pistas el puente de diciembre

Aramón aspira a superar los 1,2 millones de visitantes de la última temporada

Un esquiador en Astún EL PERIÓDICO

El esquí aragonés lo tiene todo preparado para comenzar la nueva temporada. La fecha marcada en rojo en el calendario es, un año más, el puente de la Constitución, el objetivo sempiterno para las estaciones aragonesas. Solo falta una cosa para cortar la cinta de la nueva temporada: una nevada copiosa que sirva de base a los terrenos esquiables antes de poner en marcha los cañones artificiales. La precipitación helada está prevista para el próximo lunes, aunque la probabilidad podría mantenerse hasta el jueves. Si dejara entre 20 o 30 centímetros, las estaciones de Candanchú y Astún ya se plantean abrir el 1 de diciembre, mientras que el hólding Aramón apuesta por una gran apertura en los días festivos.

"Ha nevado un poquito pero va a ser esta semana que viene cuando la meteorología acompañe. Tenemos todo preparado para abrir en el puente de la Constitución», ha dicho Antonio Gericó, el director gerente de Aramón, en la presentación de la temporada de la sociedad que gestiona las estaciones de Cerler, Formigal-Panticosa y Javalambre-Valdelinares.

Fuera del radio de acción de Aramón, Astún y Candanchú también tienen todo preparado para la apertura de las estaciones. «Ahora mismo no hay suficiente nieve para abrir, pero las previsiones dicen que el lunes habrá una nevada de 20 o 30 centímetros. Será ese día cuando evaluaremos la fecha de apertura ya que sabremos también la previsión de los días siguientes, pero la intención es que, si la nevada es suficiente, abrir el día 2 o el 3 de diciembre», apunta Andrés Pita, el director comercial de la estación altoaragonesa de Astún.

Con un ojo en el cielo

En Candanchú, la fecha que manejan sí es el 1 de diciembre, aunque "estará sujeto a lo que pase la próxima semana", según explica Álvaro Luna, el director general del complejo. "El año pasado las condiciones fueron muy buenas. Ojalá volver a repetirlo. Para que este año volvamos a tener algo parecido lo único que nos hace falta es que nos acompañe el tiempo", asevera Luna.

La consejera de Economía del Gobierno de Aragón, Marta Gastón, ha señalado que este año "hay muy buenas expectativas" en el sector de la nieve tras un año [el pasado] que "dejó el listón altísimo con 1,2 millones de visitantes". Ha añadido Gastón que el Ejecutivo autonómico, que participa a partes iguales Aramón con la entidad financiera Ibercaja, ha invertido 5 millones de euros más en las estaciones del grupo. Si el año pasado, el objetivo de estas inversiones estaba en los remontes de Castanesa, Lanuza o Pico Royo, esta temporada se refuerza la experiencia de los esquiadores dotando a estas áreas de nuevos servicios y espacios gastronómicos con una amplia propuesta actividades. De este modo, desde 2015 el montante asciende hasta los 52,7 millones.

Presentación de la campaña de la nieve de Aramón, este jueves Aramón

"Esta temporada es importante porque va a suponer el arranque de lo que durante tantos años ha sido un anhelo. Ahora, gracias a los fondos Next Generation, a través de las convocatorias de turismo sostenible, está más cerca de ser una realidad. La unión de las estaciones de Astún con Formigal, incluyendo Candanchú y Panticosa, situará al Pirineo aragonés entre los 11 dominios esquiables más importantes del mundo", ha afirmado la también presidenta de Aramón.

Pero no solo en las estaciones de esquí se mira con ansia la previsión meteorológica. Es el turismo de las zonas montañosas el que encuentra su verdadero maná en la nieve. "El año pasado ya tuvimos una temporada magnífica. Todos los fines de semana estábamos llenos. Es lo que tiene contar cada día con mejores comunicaciones e infraestructuras y apostar por la calidad como hábito de excelencia", señala Carmelo Bosque, el presidente de la asociación de empresarios de hostelería y turismo de Huesca, un sector del que viven 9.000 personas en el Pirineo. En el entorno de Astún, por ejemplo, las reservas de Navidad están ya "a un alto de nivel de ocupación", mientras que en Candanchú estiman que incluso si tuvieran que retrasar la apertura a más tarde del puente de la Inmaculada "la ocupación hostelera no bajaría del 50%".

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