El éxito de una empresa familiar aragonesa

Juan Vera, presidente de Valfondo (Montepino): "Hemos tenido que luchar por mantener la sede en Zaragoza"

El presidente no ejecutivo de Valfondo Investment Management, la gestora de la firma inmobiliaria, y su hijo, Juan José Vera, director general de Vafondo y consejero de Montepino, consideran que se viven "unos años complicados por los costes de financiación y construcción, pero vamos a seguir creciendo»

Juan y Juan José Vera, padre e hijo, están al frente de la gestora zaragozana que dirige la inmobiliaria Montepino. | MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Juan y Juan José Vera, padre e hijo, están al frente de la gestora zaragozana que dirige la inmobiliaria Montepino. | MIGUEL ÁNGEL GRACIA / j. h. p.

¿Qué han cambiado en el sector logístico en los 23 años de vida de Montepino?

Juan Vera: Muchas cosas. Lo que ha lanzado el sector ha sido la venta online, que ha disparado la demanda de metros cuadrados para operar y grandes naves.

Juan José Vera: Se ha producido un cambio radical en el sector que ha sido su profesionalización. Antes era casi artesanal. Recuerdo que la primera promoción la hizo mi padre prácticamente solo. Ahora tenemos un equipo profesional de 62 personas, con análisis, procesos y procedimientos de todo tipo. Se ha profesionalizado enormemente. El volumen y el tamaño también han obligado a ello. El gran avance ha sido pasar de la nave al gran edificio logístico donde la gente trabaja con el mismo confort que en las oficinas más modernas del centro de las ciudades.

¿Cuáles son los secretos del éxito de la empresa?

J. V.: El trabajo. Pasamos una crisis de 2008 tremenda, en la que la mayoría de las inversiones extranjeras en España desaparecieron. Los que quedamos y aguantamos tuvimos la oportunidad de entrar en este nicho de mercado y firmar con compañía que a lo mejor en un tiempo de bonanza hubiera sido más difícil. Otra clave es generar un equipo muy potente. Creo que somos la única empresa del sector que tiene todo internalizado, desde la arquitectura al diseño o la ingeniería interior. Eso nos ha llevado a tener un prestigio importante. En cada operación importante que se hace en este país está Montepino.

J. J. V.: Además de tener un equipo muy profesional, la clave del éxito ha sido la capacidad de adaptación. No pensar que lo de hace diez años puedo repetirlo de forma constante. Es una de las características principales que tiene la logística, la capacidad de adaptación y la flexibilidad.

¿Qué previsiones tienen para este año y el que viene?

J. J. V.: Estamos en unos años complicados. Seguimos creciendo y las expectativas para lo que queda de 2023 y 2024 son de seguir creciendo. La cartera de pedidos está completa y estamos trabajando muy bien. Lo único que, obviamente, no somos ajenos a la situación macroeconómica. En el último año el coste financiero se ha encarecido 400 puntos básicos, que es la mayor subida de la historia moderna de los puntos de interés. Nosotros nos habíamos protegido y en las financiaciones antiguas tenemos todo prácticamente cubierto pero para todo lo nuevo, el coste financiero es más cara. Esto unido a unos costes de construcción que han subido en los últimos 22 meses un 36%. Hay que gestionar mejor, esforzarse más. Pese a todo, las expectativas para el año que viene son buenas.

¿Cómo lograron zafarse de la crisis del año 2008?

J. V.: Proponiéndonos aguantar y haciendo frente a situaciones complicadas. La banca estaba cerrada a cualquier cosa que le planteabas. Cuando pusimos las cosas en orden yo acabé en el hospital. Pero una de las cosas que en esta casa nos propusimos es no dejar nada colgado y se consiguió: no debemos un duro atrasado ni se dejó de pagar a nadie. Eso nos dio un prestigio.

"Esperamos que el partido ganador, sea quien sea, sea capaz gobernar sin grandes extremos por un lado o el otro. Lo que necesitamos las empresas es estabilidad"

El que tropieza y no cae avanza dos pasos.

J. V.: Una de las cosas que me enseñó esa situación es que la crisis son malas, malísimas, pero siempre hay algo positivo. Si te quieres dejar vencer, caes rápido, pero luchar tiene su recompensa.

J. J. V.: La crisis son oportunidades. Nosotros crecimos en la crisis anterior, en la que varias veces nos multiplicamos por dos.

¿Por qué han salido a bolsa?

J. J. V.: Nuestra cotización es meramente instrumental para acogerse al régimen socimi, que obliga a cotizar en bolsa. Estamos dentro de la UE y elegimos el mercado donde mejor encajábamos. Así llegamos a París, pero el domicilio social sigue siendo Zaragoza. Seguimos pagando todos nuestros impuesto aquí.

¿Han valorado llevarse la sede a Madrid?

J. V.: Hemos tenido que luchar por mantener aquí la sede de Valfonso (gestora de Montepino). Supuso un esfuerzo y no pequeño. Hubo que luchar para convencer a nuestra anteriores socios americanos. Aunque tenemos una oficina en Madrid, a cada cual le tira lo suyo y a nosotros nos tira Aragón. Aunque estás aquí y allá, está es nuestra tierra. Y eso que fiscalmente estamos apretados, especialmente las personas. y creo que eso se puede mejorar sensiblemente. No puede ser que haya esa diferencias entre comunidades. Somos procedentes de Tarazona, donde hemos vuelto a hacer cosas.

¿Qué esperan de las elecciones?

J. V.: Por el bien de todos, que salgan bien. Que el partido ganador, sea quien sea, sea capaz gobernar sin grandes extremos por un lado o el otro. Lo que necesitamos las empresas es estabilidad.