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Aísa, el destino ideal para una escapada familiar en otoño

Salir a por setas, dar un paseo por el boque de Abi o disfrutar de la nieve en Candanchú son algunas de las actividades que pueden realizarse en este valle a 20 minutos de Jaca

La visita al hayedo y la cueva de Abi es muy recomendable para realizar con niños.

La visita al hayedo y la cueva de Abi es muy recomendable para realizar con niños. / OFICINA DE LA MONTAÑA

Laura Rabanaque

Laura Rabanaque

Con la llegada del otoño, los bosques y montañas del Pirineo se tiñen de colores ocres y rojizos ofreciendo una estampa única en esta época del año. Para disfrutar de la belleza de los paisajes otoñales y de las actividades propias de estas fechas, como salir a buscar setas, existen lugares como Aísa, que son un destino ideal para una escapada en familia.

Situado a 20 minutos de Jaca, esta localidad altoaragonesa da nombre a uno de los valles más bellos y desconocidos del Pirineo aragonés, que forma parte del Parque Natural de los Valles Occidentales. Junto a Sinués y Esposa, el municipio de Aísa invita a descansar y disfrutar de la vida tranquila de la montaña, en una zona poco masificada pero cercana a la vibrante capital de la comarca de La Jacetania.

Los aficionados al senderismo y los deportes al aire libre encontrarán en Aísa multitud de propuestas para dar rienda suelta a sus aficiones. Además de esquiar en las cercana estación de Candanchú, integrada en su término municipal, o la ascensión al pico del Aspe (2.645 metros), los amantes del montañismo y la BTT tienen a su disposición rutas y senderos señalizados de distintos niveles de dificultad.

El valle de Aísa ofrece numerosas posibilidades para el turismo y las actividades deportivas.

El valle de Aísa ofrece numerosas posibilidades para el turismo y las actividades deportivas. / AYUNTAMIENTO DE AÍSA

Un espectacular entorno natural

Para las familias, el hayedo de Abi es un lugar indispensable para visitar en otoño. Si se prefiere un recorrido más amplio, hay un paseo circular de más de 6 kilómetros por la cabecera del valle que pasa junto a las cascadas del barranco de Igüer y el manantial de Rigüelo para terminar en los llanos de Napazal.

Aísa cuenta con restaurantes, alojamientos rurales y párking de caravanas, así como con la zona recreativa de Santa Juliana con piscina, pistas deportivas y merendero con posibilidad de hacer fuego.