BIENESTAR ANIMAL

La prohibición de vender animales forzará el cierre de varios comercios en Zaragoza

Los establecimientos prevén un 50% menos de ingresos con la Ley de Bienestar Animal

La multa por no cumplir este requisito oscila entre los 50.000 y los 200.000 euros

Víctor regenta la tienda de animales Don Bulldog, que prevé cerrar el próximo año a causa de la nueva ley animal.

Víctor regenta la tienda de animales Don Bulldog, que prevé cerrar el próximo año a causa de la nueva ley animal. / Andreea Vornicu

Inma Marín Soriano

Inma Marín Soriano

La aprobación de la Ley de Bienestar Animal, el pasado 16 de marzo, prohíbe la venta de perros, gatos y hurones así como su exhibición y exposición al público con fines comerciales, según establece el artículo 63 de la citada norma. La nueva ley determina que la venta de estos animales de compañía solo podrá realizarse directamente desde criadores registrados.

Asimismo, se establece que tanto perros y gatos deberán tener la edad mínima de dos meses en el momento de la venta. Ante esta nueva realidad, las tiendas de animales prevén sufrir una reducción del 50% de sus ingresos en ventas y muchas de ellas se verán obligadas a bajar la persiana.

Algunos dueños de este tipo de establecimientos en Zaragoza están «desconcertados» ante una ley que califican de «arbitraria», «política» e «ideológica». Aseguran que su puesta en marcha «no ha sido consensuada» con el sector ni tampoco con expertos ni veterinarios. «Si no se pueden vender animales, tampoco se venderán los piensos y alimentos», afirma Juana desde la tienda de mascotas Shira.

Aquí aseguran que realizan un seguimiento del animal que se vende. «Cuando se entrega un animal no termina ahí, sino que la venta continúa con el pienso y los complementos que este necesita», explica la propietaria, que cree que con el tiempo la comercialización de estos productos para el cuidado de los animales terminará desapareciendo.

«En tres meses solo he vendido una bolsa de alimento para hamsters»

«Es una ruina. Tendré que cerrar la tienda. Me he puesto como fecha límite el 31 de julio del año que viene», lamenta Víctor desde Don Bulldog. Él considera que la ley tendrá «graves efectos negativos» para todo el sector. «Ya hay criadores que han dejado de criar, el sector lo va a notar mucho. En cinco o diez años habrá menos cantidad de animales de compañía», explica. Una tendencia que para él no se podrá revertir con las adopciones en protectoras. «Yo vendo a familias con niños o personas mayores que quieren un perro pequeño. Los perros que se encuentran en protectoras o centros de acogida suelen ser de tamaño grandes, de hasta 10 kilos. En ellos no hay animales pequeños, ¿dónde están entonces los perros que dicen que abandonan tras ser comprados?», se pregunta Víctor.

A pesar de que todavía está permitido vender todo tipo de animales hasta septiembre de 2024, en algunos negocios ya se han adelantado a las consecuencias. Por ejemplo, en la tienda Interzoo vendieron el último periquito en primavera. «En cuanto vendí todos los animales que tenía ya no compre más porque se supone que tiene que salir una lista positiva donde se indique cuáles se pueden vender», comenta la dependienta de la tienda, que se encuentra a la espera de la publicación de este documento para poder saber si podrá volver a vender aves. En principio, se dará a conocer en los próximos meses. «También se vende menos comida de roedores. En tres meses he vendido una bolsa de alimento para hámsters», afirman desde Interzoo.

 La ley también establece una serie de reglas de cuidado para los propietarios de animales domésticos, como la obligación de no dejarlos solos más de 24 horas o la prohibición de que se queden atados fuera de los establecimientos. Asimismo, el incumplimiento de esta norma a través de la venta de perros, gatos y hurones en tiendas no autorizadas está considerada una infracción muy grave que puede acarrear multas de entre 50.000 euros hasta 200.000 euros.