Crónica Política: Las redes del PP de Azcón que absorbieron Cs

Apenas cuatro caras visibles del partido naranja no tienen cargos en el Ejecutivo

Daniel Pérez, Inés Arrimadas y Carlos Ortas, en la campaña del 28M.

Daniel Pérez, Inés Arrimadas y Carlos Ortas, en la campaña del 28M. / Jaime Galindo

Laura Carnicero

Laura Carnicero

La transición ha sido tan rápida y directa que sorprende pensar, a día de hoy, que apenas seis meses después quienes habían sido las caras visibles de Ciudadanos en Aragón y en el Ayuntamiento de Zaragoza ahora ejercen sus cargos bajo las siglas del PP sin sobresalto alguno. La absorción del partido naranja por parte de la estructura del PP, a todos los niveles, casi podría decirse que ha culminado con éxito. En Aragón queda un reducto, una comisión gestora de Cs, formada hace ya más de dos meses, de la que poco o nada se ha sabido en este tiempo. Y pueden contarse con los dedos de una mano quienes formaron parte de las primeras filas del partido en las distintas instituciones y que no se han pasado al PP o han recibido un cargo de confianza del partido liderado por Jorge Azcón. El trasvase ha sido casi total.

Los primeros cambios de filas, entre acusaciones de transfuguismo y una ruptura total con la cúpula de Cs, llegaron justo antes de las elecciones municipales y autonómicas. Cargos tan destacados como la vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández; el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano o la concejala de Economía, Carmen Herrarte, pasaron a las listas del PP. Los dos primeros continuaron en el Ayuntamiento de Zaragoza, y siguen gobernando con Natalia Chueca. Herrarte fue uno de los fichajes para las Cortes de Aragón, donde también se incluyó, in extremis, a la exlíder de Cs Aragón, Susana Gaspar, que había formado parte del sector crítico Somos Ciudadanos y entró como diputada «independiente» en el puesto 15 de la lista.

Las ex Cs Herrarte y Gaspar, en la fila de arriba de la bancada del PP.

Las ex Cs Herrarte y Gaspar, en la fila de arriba de la bancada del PP. / Ángel de Castro

Poco después llegaron los fichajes para cargos de confianza. Ahí se acabó completando la lista de concejales de Cs de Zaragoza en el mandato 2019-2023. Cristina García, quien fuera la titular municipal de Deportes, es ahora la directora general de Deportes de la DGA. Marifé Antoñanzas, que era concejala de Igualdad, dirige el Instituto Aragonés de la Mujer. Y Javier Rodrigo, el sexto edil, es asesor en el ayuntamiento.

En el grupo parlamentario de Ciudadanos en las Cortes de Aragón de la pasada legislatura, el cambio de siglas y fichajes ha sido algo menor, pero son varios los que encontraron acomodo bajo el paraguas institucional del PP. Quien fuera el cabeza de cartel de Cs para las autonómicas, Carlos Ortas, que recibió el partido de manos de la dirección nacional sin primarias y no logró rascar un diputado, ha sido nombrado por el Ejecutivo de Azcón presidente del Parque Tecnológico Walqa. El portavoz adjunto y responsable de Economía la pasada legislatura en el Parlamento, Javier Martínez, es el nuevo presidente del CEEI, el Centro de Empresas e Innovación de Aragón, tras un proceso de selección criticado por la oposición en el que se cambiaron los requisitos para acceder al cargo a mitad del proceso de elección. Jara Bernués, candidata de Cs por Huesca a las Cortes en mayo, es asesora en el Departamento de Sanidad de la DGA.

El exlíder de Cs, Daniel Pérez Calvo, es de los pocos que no ha sido recolocado ni tendría sentido a priori que lo fuera. Fue una de las voces más críticas en el partido naranja ante los intentos del PP de «dinamitarles» y ejerció una oposición «útil» a Javier Lambán el pasado mandato. Una línea política claramente diferente de sus entonces compañeros del consistorio zaragozano. Su fiel escudero, Carlos Trullén, ha regresado a su actividad profesional. También las diputadas Beatriz Acín y Loreto Camañes, y el ex del PP, José Luis Saz. Beatriz García, que se unió al PAR para las elecciones, todavía no ha recibido un cargo, que sí tiene como concejal de Alcañiz su compañero Ramiro Domínguez. Y Elisa Sacacia, también crítica con la cúpula de Cs, no ha entrado por ahora en los planes del PP.