NAVIDAD 2023

Las calles de Zaragoza se iluminan por las fiestas

La ciudad se llena de luces y decoración para celebrar la Navidad a lo 'americano'

"Los ornamentos llaman la atención de los clientes y se animan a comprar más", dicen las tiendas

Un balcón lleno de luces de Navidad en Zaragoza.

Un balcón lleno de luces de Navidad en Zaragoza. / Ángel de Castro

Judit Macarro

Judit Macarro

Llenar la calle de alegría y luz en Navidad es algo que se empezó a hacer ya el siglo pasado en Zaragoza. La tradición marca que, al pasar el puente de diciembre, los hogares, balcones, calles y escaparates sacan sus mejores galas para dar comienzo a las fiestas. Aunque, desde hace unos años, el pistoletazo de salida de la ornamentación ya no está tan claro y cada uno se une al tren navideño según le conviene.

Algunos desde el principio de noviembre se lanzan a la compra de abalorios y luces de todos los colores para que, cuando llegue el momento de abrir la puerta de la Navidad, no les pille desprevenidos. Algo que desde las tiendas de iluminación y bazares de barrio han notado en los últimos años. Sobre todo en 2021 y 2022, cuando «con la pandemia notamos mucho la demanda de cortinas de luces para los balcones o las tiras led para los árboles, porque con todas las restricciones la gente necesitaba adornar las fiestas de alguna manera», explica Enrique Ponce, encargado de la tienda Hiperdelicias, situada en la avenida Valencia en Zaragoza.

Este año asegura que las ventas se mantienen muy altas, aunque «igual llevamos un 10% menos vendido en comparación con el año pasado», apunta. La mayoría de la iluminación es para interior, pero «también hay muchos que vienen a por cortinas de luces para los balcones, sobre todo de 140x180 centímetros de largo», señala.

Cinco maceteros con gorros de Papá Noel por las fiestas.

Cinco maceteros con gorros de Papá Noel por las fiestas. / Ángel de Castro

Porque si hay un adorno que no puede faltar a la hora de decorar son las luces, hasta el punto de hacer dudar a los viandantes de si realmente están en la capital de Aragón o en Estados Unidos. Los más atrevidos encienden la iluminación desde principios de noviembre. «Nos pusimos manos a la obra el 2 de noviembre. Llenamos la tienda de árboles gigantes, flores, música navideña y hasta colocamos un buzón para los Reyes Magos y Papá Noel», explica   Estela Garro, dueña de la tienda TacaTuca, en la calle Tomás Bretón.

El motivo del cambio en el calendario decorativo, según Garro, es levantar el ánimo de la gente que camina por la calle. «Pasear y ver tantas luces llena a todo el mundo de espíritu navideño y de alegría. Además, al ver la decoración se acuerdan de la Navidad y comienzan sus compras antes», señala la responsable de la tienda.

Otros, viven el ritmo festivo a pasos más cortos y prefieren retrasar el momento de colgar la decoración. «Llevo 40 años con la tienda, hija, y este año no hemos puesto todas las luces porque nos ha dado un poco más de pereza. La jubilación, que ya está cerca», declara María Pilar Hernández, dueña de la tienda Berlogui en la calle de la Princesa. Pese a ser más austeros con las luces, «sí que hemos comprado un Papá Noel gigante que canta para la puerta. A la gente le da mucha alegría, algunos incluso bailan. Siempre ayuda a animar a que se fijen y entren a comprar», cuenta entre risas.