350 euros mensuales de alquiler y otros 1.000 en concepto de reserva por una vivienda a estrenar en una promoción residencial de Miralbueno, uno de los barrios de moda de la capital aragonesa. Un chollo que resultó tener una trampa detrás y que descubrió una joven cuando llegó la Policía Nacional para desahuciarla. Estaba siendo señalada como okupa. Su arrendador acaba de ser detenido por estafa y por usurpación de bien inmueble situado en la calle Rallo Lahoz.

Pese a que, por el momento, la chica no ha podido recuperar el dinero abonado, sí pudo probar que ella no estaba ahí de forma ilegal y que había un joven treintañero el que le había alquilado la casa. No sospechó nada puesto que le dio un juego de llaves y hasta estaba dado de alta el contrato de luz y agua. O eso le dijo.

La Policía Nacional abrió una investigación para tratar de dar con esa persona que resultó ser J. H. H., español y con antecedentes, a quien los agentes le imputan la okupación de otros pisos del edificio, si bien estos todavía no había conseguido ponerlos en alquiler. Eso sí, les había cambiado los bombines de llaves.

El joven pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción número 12 de Zaragoza que, en funciones de guardia, acordó la libertad solicitada por su abogada Olga Oseira.