8 toneladas de marihuana oculta entre el cáñamo de una plantación legal desmantelada en Sabiñánigo. Esa es la cantidad total de droga intervenida en el marco de la operación Belaga en el que el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca detuvo a seis personas, tal y como adelantó EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.

A los seis detenidos -tres de nacionalidad española de 55, 50 y 31 años, dos albaneses de 57 y 19 años y otro francés de 35-, se les imputan delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal y el Juzgado de Instrucción número de Jaca decretó su libertad cautelar con la obligación de presentarse en el juzgado en días impares.

La investigación se inició a mediados del presente año, cuando el EDOA se encontraba realizando gestiones para determinar la legalidad de una plantación de marihuana ubicada en el término municipal de Sabiñánigo y que en principio estaría destinada a uso industrial, es decir para la obtención de fibra y semillas. Finalmente, se localizaron indicios de que se podría estar llevando a cabo una actividad fraudulenta, dado que las plantas de cáñamo carecían de hojas y tallo, lo que imposibilita la obtención de fibra, grano y semillas.

La plantación estaría destinada a la venta de CBD (Cannabidiol), un compuesto del cannabis que sirve como analgésico y del cual está permitido su uso "médico, científico y de investigación", según ha detallado la Guardia Civil en un comunicación. También averiguó que algunas de las personas identificadas contaban con antecedentes por delitos de tráfico de drogas.

Tras realizar un muestreo de las plantas de cáñamo para comprobar si las plantas sobrepasaban el índice máximo legal del componente psicoactivo, se verificó que el contenido en tetrahidrocannabinol (THC) de las plantas era muy superior al 0,2% permitido para los cultivos con fines industriales. En concreto, 0,77%. Esto llevó a la incautación de las plantas en la nave que hacía las veces de secadero y desde la que se distribuían posteriormente.

Un hecho que fue rebatido con documentación por el abogado de la empresa, José Cabrejas, que destacó que la producción era industrial, así como el tipo de semillas empleadas que inicialmente cumplían todos los requisitos que marca la administración para este tipo de producción

También se intervinieron 540 euros, un sistema complejo de videovigilancia, cuatro mecanismos de comunicación inalámbrica, tres ordenadores portátiles, dos focos, un teléfono móvil, un disco duro y un dispositivo 'usb', además de documentación y anotaciones relacionadas con la plantación.