Con un emotivo pregón dedicado a los poetas y a la Zaragoza de los poetas, Ángela Labordeta ha inaugurado la Feria del libro de la capital aragonesa a la que el sector llega con mucha esperanza después de una pandemia dura pero «que se ha podido capear, en cierta medida». Con una disposición novedosa, cerrada en cuadrilátero ante la necesidad de controlar el aforo, las 53 casetas que se han instalado este año en la plaza del Pilar han levantado esta tarde su persiana en una tarde calurosa que no ha resultado muy numerosa de público pero que ha servido como toque de atención de que la cita anual con la literatura había vuelto... con esperanza y con ganas de sorprender en lo que va a ser, eso sí, una feria «de transición».

Ángela Labordeta, que le ha dedicado el pregón a su «madre», recientemente operada de un cáncer, ya dejó claro desde el principio el camino que iba a tomar su discurso: «Para los poetas. Zaragoza, 28 de mayo del 2021» para proseguir con la primera de las frases certeras que ha pronunciado: «El arte de escribir tiene mucho que ver con las pasiones no nombradas». Labordeta se ha posado en varias ocasiones en el amor («os lo juro, existe el amor lleno con las manos cargadas de tempestades») antes de centrarse también en el hecho de la literatura, «escribir también es amar (...) Cuando escribimos lo hacemos para poder abrir todas las puertas cerradas por un candado pero caemos en la trampa de las palabras».

«La Zaragoza que soñé escribir»

Ángela Labordeta ha recordado también a sus profesores y ha abordado la «Zaragoza que soñé escribir» con un emotivo recuerdo a «papá (José Antonio Labordeta)» al que ha confesado que le ha preguntado «¿por qué la poesía es tan triste?». Así, la escritora, autora de siete novelas, tampoco ha querido olvidarse del fallecimiento de Francisco Brines. En definitiva, ha sido probablemente el discurso más bonito con el que se ha inaugurado una Feria del libro de Zaragoza, sin desmerecer a ninguno, que se ha pronunciado en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Zaragoza y al que han acudido representantes de todos los partidos políticos en el consistorio así como el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Víctor Lucea; la vicealcaldesa de Zaragoza, Sara Fernández; y la diputada delegada de Cultura de la DPZ, Ros Cihuelo.

Feria del Libro en Zaragoza JAIME GALINDO

Abajo, en la plaza del Pilar, pasaban ya de las 20.00 horas, y se iba animando la tarde del mirar que decían muchos libreros cuya mayoría alababan la disposición que convertía a la cita en «más feria». A partir de ahora, empiezan diez días en los que las letras van a ser las protagonistas y en los que por la plaza del Pilar va a pasar la plana mayor de los escritores aragoneses como José Luis Corral, Juan Bolea, Julián Casanova, Ana Alcolea, entre otros muchos, pero también figuras nacionales como María Dueñas, Juan Ramón Lucas y Jesús Carrasco, todos ellos para firmar ejemplares de sus obras a los lectores. Lo único que se puede echar de menos este año en la feria serán las actividades paralelas, suspendidas por la pandemia, y quizá, el libre albedrío de poder entrar y salir sin atender a los aforos. Este año, el límite estará en 250 personas a la vez. Una cifra que seguro que se sobrepasará durante las jornadas de fin de semana y es por eso que la organización ha pedido paciencia al público y, sobre todo, que «espacien sus visitas ya que se pueden realizar a lo largo de diez días», ha indicado la presidenta de Copeli, entidad organizadora, Marina Heredia, que lanzó un significativo, «¡viva la Feria del libro!» antes de dar paso a la pregonera Ángela Labordeta.