Kiosco

El Periódico de Aragón

MÚSICA

Crítica de Javier Losilla del concierto de Vivere Memento: La puerta de las estrellas

La formación subió la temperatura emocional de la concurrida sala Luis Galve con un repertorio procedente de sus dos discos

Vivere Memento actuó el lunes en la sala Luis Galve del Auditorio de Zaragoza. EL PERIÓDICO

Miramos al cielo en una noche clara y observamos la luz de las estrellas. Pero pocas veces caemos en la cuenta de que esa luz fue emitida hace mucho tiempo, así que lo que vemos hoy es el pasado de muchas de esas estrellas; su memoria, o sea. Con el repertorio de ese fascinante trío llamado Vivere Memento ocurre lo mismo que con las estrellas: disfrutamos hoy, ahora, de hermosas canciones centenarias, de una memoria musical que brilla con el fulgor de la actualidad. De ahí la atmósfera psicodélica que fluye en piezas como Romance llamado moro o María si fueras mía, ambas recogidas en el Cancionero Musical de la Provincia de Zaragoza, de Ángel Mingote; o el aliento de Joni Mitchell en una composición tradicional sefardí como Yo me acodro; o unos Mayos, del cancionero de Arnaudas, emparentados con Tubular Bells, de Mike Oldfield, o el eco de la italiana Mina en Cuando tu madre te parió, otra creación sefardí; o la cercanía de The Cruel Sister (La mala hermana), viejo romance que rescató Pentagle a las murder ballads anglosajonas que se extendieron por Estados Unidos con los emigrantes.

Memento Vivere es el epítome de la belleza sonora, de la reformulación de lo antiguo en materia musical viva

decoration

Vivere Memento es el epítome de la belleza sonora, de la reformulación de lo antiguo en materia musical viva, materia que sin duda el bardo William asumiría como aquella de la que están hechos los sueños. Luis Delgado, el hombre de todas las músicas que todo lo sabe y todo lo toca (desde un pandero a una mandolina, pasando por una zanfona y una guitarra eléctrica sintetizada y ese peculiar instrumento llamado lapstick), Joaquín Pardinilla (su conocimiento del rock, del blues y del folk hace hablar en verso a las guitarras y la mandola) y María José Hernández (la voz incandescente e inmarcesible) configuran el trío.

El lunes, dentro del notable ciclo de conciertos programado en el Auditorio de Zaragoza por la Sociedad Filarmónica de Zaragoza, Vivere Momento subió la temperatura emocional de la concurrida sala Luis Galve con un repertorio procedente de sus dos discos: el primero, homónimo; el segundo, titulado La puerta de la memoria. Un puñado de canciones rescatadas de las páginas amarillentas de los cancioneros y mostradas al público del siglo XXI con el resplandor del talento. Canciones que, unidas a las doctas pero entretenidas presentaciones de Luis Delgado, dieron forma a un concierto cautivador. La próxima vez que miren hacia un cielo luminoso agucen el oído porque tal vez escuchen a Vivere Memento abriendo la puerta de las estrellas. 

Compartir el artículo

stats